En Cataluña hay una fiesta que celebrándose en día laborable
tiene un color y olor especial. San Jorge es el Patrón de Catalunya y se
celebra con una gran feria de Libros y Rosas por todo el territorio. Esta
semana, el jueves se celebra San Jorge. Nuestros pueblos y ciudades empiezan a
oler a libros. Los autores que tienen nuevas publicaciones están en todas
partes calentando motores para la gran fiesta. El día del baño de masas de los
autores, libreros y libros: San Jorge, para nosotros “Sant Jordi”.
Cuando hablamos de la lectura con los niños y jóvenes de
altas capacidades nuevamente encontramos un amplio abanico de respuestas: desde
los apasionados de la lectura hasta los que la evitan tanto como pueden. Todo
el mundo tiene claro que la lectura es uno de los canales de entrada de
conocimientos más potentes, pero algunos… no ejercen, no lo utilizan. Existen
diferentes tipos de lectura: la lectura para aprender y también la lectura como
ocio. Hay un buen grupo que tienen el mecanismo adquirido pero no han llegado a
saborear el placer de la lectura y sólo leen lo que es obligatorio en la
escuela o instituto, si no han encontrado la manera de saltarlo.
La lectura, junto con la escritura son dos procesos muy
complejos y elaborados que requieren de diferentes habilidades y automatismos.
Muchos niños de altas capacidades aprenden a leer solos y a menudo antes de lo
que está estipulado al sistema escolar. Os presento a D. es un niño de I4
(Infantil 4 años) y ya leía libros de Gerónimo Stilton pero no conocía el
nombre de las letras. Sí, hacía lectura comprensiva de las palabras y frases,
pero se había saltado algunos pasos y la maestra no entendía nada. Ella partía
de un aprendizaje lineal, paso a paso y él había aprendido a saltos y con
muchas lagunas para rellenar. Escuchando en clase fue aprendiendo las letras,
sonidos y grafías, y completó lo que había aprendido. Este curso D. ha entrado
en la Universidad y continúa siendo un gran lector.
Hay otros alumnos que empiezan bien, pero algo hace que
pongan lo freno de mano y se paran. Cuando ven que no pueden hacer vocecitas
como la madre, el padre o la maestra cuando le leen cuentos; frenan en seco y
dejan de leer. Otros se encallan porque leen en una lengua diferente a su
lengua materna, sienten que no dominan esta lengua, que tienen menos
vocabulario que en su lengua materna y esto les agobia. Lo pueden vivir como un
reto, y tener un estímulo; o como una dificultad, y hacen un bloqueo.
Otros desarrollan un tipo de alergia a los textos largos. Abandonan
los libros y se pasan los cómics donde encuentran más información en los
dibujos y muy poco texto tanto narrativo como en los diálogos.
Finalmente hay otro grupo que cuando descubren la lectura
informativa o argumentativa se reconcilian con la lectura. Hacen mucha lectura
que les permite aprender sobre un tema concreto o sobre el mundo con general. Y
vuelve el sentido de la lectura y el goce.
La literatura infantil (cuentos y pequeñas novelas) no les
suele convencer. Encuentran tramas muy sencillas, personajes poco elaborados,
vocabulario muy sencillo... y la literatura juvenil puede tocar temas que
todavía no les corresponden. No es sencillo acompañar estos niños y jóvenes en
su proceso lector. Hacerles buenas propuestas es abrirles el campo de visión.
Yo acostumbro a proponerles un libro de cada dos, de áreas que ellos no
escogerían por desconocimiento: clásicos adaptados, poesía, teatro, otros
temas... Tienen que leer un mínimo de 30 páginas, y si no les engancha pueden
dejarlos y elegir uno ellos, pero no lo suelen hacer.
La lectura por placer es un gran acompañante a lo largo de
toda la vida que nos permite vivir otras vidas, en otros tiempos, en otros
espacios... que se combina con nosotros y nos ayuda a crecer.

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