lunes, 18 de mayo de 2026

Lunes 18 de mayo ¡Hagámoslo fácil!

 

Este fin de semana han acabado muchas ligas de fútbol, basquet, voley, rugby, balonmano.... Y hoy hablamos de una frase que sale del ámbito del deporte. Muchos entrenadores de todas las secciones y edades tienen una frase que usan en entrenamientos y partidos. A lo largo de toda la temporada tiene sentido aprovechar las posibilidades para conseguir los mejores resultados. Subir de categoría, no bajar, mantener un buen juego, conseguir que no nos marquen, conseguir marcar... Es igual el deporte, la frase es: “!Hagámoslo fácil!” No os compliquéis la vida, no busquéis la solución complicada.

Cuando vamos a las escuelas para hablar de un alumno de altas capacidades en el mes de mayo, la respuesta en muchos centros es... para lo que queda de curso... mejor que esperemos a septiembre. Es cierto que estamos en la recta final del curso, pero todavía quedan horas de clase y desde el punto de vista del alumno: muchas, muchas horas de clase, (para algunos demasiadas horas de clase). A aquellos docentes que piensan que ya está todo hecho les propongo calentar motores para que cuando llegue septiembre, el inicio de curso, ya tengamos a punto la estrategia y quizás, incluso, hayamos podido empezar a probar algo en esta recta final antes de que acabe este curso.

Tenemos alumnos identificados, tiempo para conocer sus necesidades, hablar con ellos, escuchar cuáles son sus necesidades, qué propuestas pueden aportar... Tiempo para escucharles, para ir pensando qué podremos poner en marcha sabiendo que actividades hacemos en la escuela o en el instituto y que les podríamos proponer.

La única condición seria que estas propuestas no fuesen únicamente para los alumnos de altas capacidades identificadas de alto rendimiento que ya están mostrando sus capacidades. Añadiría otros alumnos de alto rendimiento, los que tienen intereses en esta área y aquellos de altas capacidades que todavía no han desplegado todo lo que pueden hacer. Este grupo de la clase puede participar en actividades escolares de otros grupos: conferencias, talleres, actividades de laboratorio, lecturas,... estas actividades no tienen un sobrecoste para la escuela o el instituto. Al principio quizás se hace extraño, pero tendríamos que normalizar que los alumnos que participan en actividades no son únicamente los de una clase o un curso, sino que podemos aumentar el número de participantes con alumnos de diferentes cursos.

Ahora, ya empieza a ser el momento de empezar a diseñar en lápiz el próximo curso. Es uno de los trabajos del jefe de estudios o de los jefes de departamento, de los profesores o maestros. Tendríamos que hacer el esfuerzo de pensar en la diversidad al alta. Permitir que los alumnos puedan acceder a conocimientos más elaborados (no solo hacer aceleraciones). Si podemos hacer adaptaciones al alta en el aula o en el centro; podríamos no parar a aquellos que pueden avanzar, andar, correr o volar y siguiendo con el símil deportivo podríamos hacer lo que dice el árbitro que en un momento determinado no para la jugada y dice: “sigan, sigan”; y ellos y ellas puedan correr o volar.



jueves, 14 de mayo de 2026

Jueves 14 de mayo Altas capacidades en la escuela.

 

Hay veces que los profesores no tienen una visión general de lo que los alumnos hacen en la escuela a lo largo de toda la escolarización. Este año, Marta (nombre inventado) que cursa  Cuarto de Primaria, el pasado martes me dijo: “cómo volvamos a hacer este curso el experimento de la judía… yo dimito, diré que no lo quiero hacer! Lo llevamos haciendo desde Infantil 4 años, y siempre pasa lo mismo!” Y yo voy vuelvo a repetir en mi cabeza expresiones muy sentidas en el mundo de las altas capacidades: “!Qué paciencia tengo que tener! ¿Nadie piensa? ¿Nadie se fija? ¿No hay nadie al volante?” Algunos maestros no son conscientes del “Día de la Marmota” que suponen algunas actividades en la escuela. Se podría pensar en alguna gradación que empezara con las judías pero les llevara a comparar judías, lentejas y garbanzos. Algún año podrían trabajar la paciencia y la agricultura plantando bulbos en tiestos individuales y pudieran regalar a personas que trabajan en la escuela (secretaría, cocina, limpieza...), hacer la estadística por colores, de crecimiento, de los que nacen, crecen y de los que no llegan a salir haciendo experiencia del ciclo natural. Y los mayores podrían cambiar las condiciones y ver sus efectos en las plantas (más o menos agua, más o menos luz, diferentes tipos de tierra...). Esto nos sirve para los alumnos de altas capacidades pero también para todos los otros alumnos.

Preparar actividades para alumnos de altas capacidades es necesario. Hay que huir de la repetición y pasar a un estadio más alto, en el que se requiera aplicación, explicación o argumentación... Aquí tenéis un ejemplo que viví al principio de mi contacto con las altas capacidades. El profesor de Tecnología de Tercero de ESO tenía una actividad que proponía  cada curso con sus alumnos. La propuesta para la clase era construir un coche con los materiales que él les daba dentro de una bolsa: motor, pilas y elementos electrónicos y piezas troqueladas de madera. Aquí lo que se proponía montar un coche, sustancialmente todos iguales y la diferencia radicaba únicamente en cómo los pintaban. A los dos alumnos de altas capacidades de la clase se les pidió hacer un coche que circulara hacia adelante y atrás con sensores para evitar el contacto y con la fuente de energía que desearan. Tenían que adjuntar una memoria en la que explicaran qué materiales habían usado, qué proceso de construcción y por qué. Ahora, después de años de atención a niños y jóvenes de altas capacidades, hubiera pedido que esta propuesta no fuera únicamente para ellos, habría añadido a los alumnos de alto rendimiento y los de alto interés en el tema.

Los docentes les tenemos que preparar un trabajo que les ayude a crecer, pero a veces no todos lo aprovechan tal como nos gustaría. De los dos alumnos de 3ESO de los que os hablaba, eran totalmente diferentes: uno era muy exigente y políticamente correcto (alto rendimiento), el otro no estaba dispuesto a trabajar y su implicación era mínima. El resultado de su trabajo también fue muy diferente. Uno olvidó el día de entrega y lo presentó porque insistimos: un dosier de dos páginas escrito con desgana a última hora a mano y presentó un tipo de coche que no pudimos poner en marcha. El otro, presentó un dosier hecho con ordenador con una parte de diario de la experiencia y argumentación de todo el proceso los materiales y los cambios que tuvo que hacer con las fotografías correspondientes, su coche hecho con piezas de lego y placas solares se movía adelante, atrás, giraba y no chocaba gracias a los sensores que había instalado. El primero fue un desastre y el segundo una verdadera maravilla.

Los docentes y las familias tenemos mucho trabajo porque tenemos que conseguir que estos alumnos que tienen muy buenos capacidades las pongan en marcha y quieran hacerlo por ellos mismos con un nivel de disciplina personal que consiga que puedan desplegar sus capacidades. Cuando todo es demasiado sencillo algunos se acomodan y se desenganchan llegando, incluso, a dejar los estudios.



lunes, 11 de mayo de 2026

Lunes 11 de mayo Altas capacidades e intereses

 

Hay niños y jóvenes de altas capacidades que tienen intereses muy definidos. Algunos son bastante habituales: los dinosaurios, Egipto, el espacio, los Romanos... y otros que nos sorprenden: las campanas extractoras, el Titannic, la pirotecnia, los animales extinguidos, la comparación entre lenguas, los números...

Cualquier detalle en su campo de interés les activa. Las familias lo tienen fácil porque una ida a Dinópolis, al Museo Egipcio, a cualquier Observatorio Astronómico o a los restos romanos de Tarragona les es interesante.

Pero hay otros niños o jóvenes de los cuáles decimos que son de jabón. Todo les interesa pero nada les interesa lo suficiente y no les podemos enganchar. Es cómo cuando intentamos coger una pastilla de jabón con las manos mojadas, nos resbala, y si lo intentamos con fuerza no la podemos coger, no tiene aristas y se nos escapa de las manos. Todo les interesa, el mundo les es interesante pero nada les interesa lo bastante para engancharlos o activarlos.

Aquí tenéis algunos ejemplos:

- El más pequeño estaba en la clase de Infantil 5 años y quería ser Vulcanólogo. Decía que cuando el Etna volviera a entrar en erupción él quería estar allá con los conocimientos necesarios para poder hacer el seguimiento y la prevención para la población próxima. La maestra no lo podía creer, en toda su carrera había oído muchas cosas pero vulcanólogo y con explicación, no, era la primera vez y en la familia no había precedentes.

- Conocí un niño de Tercero de Primaria que tenía clarísimo que estudiaría Física. Ya tenía pensado el campo en el que quería hacer su tesis doctoral. Sabía que se tenía que esforzar mucho porque a lo largo de su carrera descubriría algo que mejoraría la vida de la gente y por eso le darían el premio Nobel. Es muy curioso porque no hablamos de un niño con una familia académica, en su familia no había ningún físico; pero él lo tenía muy claro.

- Este chico de Quinto de Primaria quería ser Paleontólogo y sus maestras no habían visto que esto venía de lejos. En esta escuela cada curso, entre Segundo y Sexto de Primaria hacían una exposición oral de un tema a su elección. Cada curso los alumnos escogen tema pero él, en segundo ya se hizo una propuesta de los cuatro años y no lo explicó a nadie. Cada año concretaba su propuesta pero no fue hasta Sexto que me lo explicó que pude pasar la información a las maestras y dar sentido a cuatro cursos de exposiciones. Empezó con la formación de la galaxia y el big bang (un tema poco habitual en un niño de Segundo de Primaria) y acabó a Sexto con la evolución humana. Me pareció espectacular tanto como su habitación llena de dinosaurios, o como la celebración de su cumpleaños en la que su gemelo fue a Madrid con la madre a hacer una visita guiada y ver un partido a Santiago Bernabeu y él fue un sábado con el padre a visitar el Museo de Historia Natural de Londres. Estos padres sabían atender a los intereses de sus hijos.

Los de jabón son más complicados de mover, porque todo les va bien pero nada les mueve de verdad. A la hora de decidir estudios superiores tienen muchas dificultades porque suelen ser buenos y sentirse cómodos en muchas disciplinas diferentes. Algunos son muy buenos en letras y en ciencias, y les cuesta decidir. Recuerdo un alumno que acabó haciendo el Bachillerato científico, y Física y Matemáticas en la Universidad; que al inicio de Bachillerato los profesores de lenguas hablaron con él muy seriamente para que pasara a Humanidades porque nunca habían tenido un alumno tan brillante. Nunca ha dejado de leer y de vivir con intensidad la filosofía pero su campo de trabajo actualmente es la programación de la inteligencia artificial en Inglaterra.

La orientación académica y profesional de estos alumnos requiere un estudio serio y evitar tanto como sea posible el sufrimiento de la duda. Será un camino más largo y tenemos que saber que no hay nada definitivo y que se pueden hacer cambios pero que lo ideal es que consigamos una justificación seria que nos fundamente la elección.




jueves, 7 de mayo de 2026

Jueves 7 de mayo Día de la Madre de hijos con altas capacidades y más

 

Si todas las Madres merecen un día, las Madres de los niños y jóvenes con altas capacidades necesitarían como mínimo una semana o quizás un mes.

Los niños nacen sin libro de instrucciones a pesar de que hay muchísimos libros que hablan sobre crianza, pero... desde las primeras páginas ya vemos que los niños de los libros y nuestro niño no se parecen en nada. Si en todos los casos la maternidad es un salto al vacío, con tantas protecciones como podamos encontrar, cuando hablamos de niños de altas capacidades las situaciones nada habituales se multiplican.

Las altas capacidades no aparecen los tres, cinco, ocho o doce años. Aparecen en el niño desde el nacimiento. Los padres que han identificado sus hijos nos dan mucha información. Una madre recuerda la mirada del niño en el momento de nacer, en el quirófano, acabado de llegar con cesárea, como una mirada con intención. Otros hablan de su tono muscular muy rígido cuando estaba solo, y muy blando en brazos del padre o de la madre. Muchos hablan de muy poco tiempo de sueño infantil y  nada de siestas. Otros hablan de una sonrisa infantil con intención mucho antes de lo que prevé la tabla del pediatra. Hay quienes hablan de primeras palabras poco habituales como agua o patata, o de unas frases muy precoces formadas por todas las palabras necesarias mientras que otros comentan que sus hijos tardaron mucho en hablar, algunos con visitas a especialistas incluidas, que a pesar de que estaba claro que lo entendían todo no dijeron una palabra hasta que en poco tiempo hablaron muy claro y con expresiones completas y complejas, incluso con frases subordinadas. Recuerdan niños con mucha memoria que podían recordar espacios poco habituales, “por aquí se va a casa de los tíos pero nos costará encontrar aparcamiento porque no hay parkings cerca”. También son capaces de repetir frases que escucharon en algún momento pero siempre situadas dentro de un contexto correcto. Aquella niña que después de acompañar a papá al mercado se sienta con los pies encima de un taburete y dice como dijo un día la abuela: “he tenido un día terrible y tengo las piernas muy cansadas”.

Muchas madres han sufrido pataletas muy intensas (con público y sin él); malas palabras o golpes que se vuelven culpa en pocos momentos; miedos imposibilitantes y situaciones que no han podido explicar a nadie como los deberes hechos en dos minutos o el hecho de que sus hijos continúen durmiendo en la cama de los padres cuando son muy mayores. Niños que no van al lavabo en la escuela y que en casa tienen que abrir todas las luces incluso en pleno día para poder ir. La tristeza infinita de sentirse diferente a todo el mundo y el miedo de que nunca lo entienda nadie fuera de casa. Mil situaciones de estos niños y jóvenes peculiares.

Pueden aparecer mil trabas pero estas madres siempre están allí. A menudo con dudas o preocupadas por si estiran demasiado o demasiado poco, sin interlocutor válido. Pero llega un momento en el que el mundo se para: cuando el niño sonríe desde dentro... todo funciona y se ilumina la vida. Las madres se resetean.

Sabemos que todos los santos tienen octava, que quiere decir que les puedes felicitar en los ocho días siguientes. Y las madres no son una excepción. Hoy jueves felicitamos a las madres de hijos con altas capacidades. !Qué seáis muy felices hoy y siempre! y así ellos tendrán más posibilidades de serlo.

No queremos dejar fuera a los padres que ejercen como tales. Su función con estos niños, quizás es diferente según el tiempo que puedan pasar con ellos, pero viven la misma situación, preocupación y felicidad cuando sonríen. Aunque San José queda más lejos... Felicidades a los padres de hijos con altas capacidades, que seáis muy felices hoy y siempre, y vuestros hijos también tendrán muchas posibilidades de serlo.



lunes, 4 de mayo de 2026

Lunes 4 de mayo Ser un mismo

 

No hace falta que seas otra persona, de hecho... quizás es a partir de aquí que todo se complica. Cuando intentas encajar, cuando intentas gustar, cuando intentas ser lo que toca y mientras tanto... te alejas de ti.

Mira un árbol. No se compara, no duda, no intenta ser otro, él crece desde la raíz. Tiene sus hojas y sus frutos diferentes de los demás. No lo vive como un problema sino como una realidad, como la diversidad en marcha. Quizás esto es lo que nos falta. No es hacer más... es que hemos desconectado de quienes somos en realidad. Y desde aquí, una vez reencontrada la coherencia la savia vuelve a correr por nuestras venas. Cuando vuelves a la raíz no hay que forzar nada. Todo encaja. Quizás no te hace falta nada más. Solo hay que volver a la raíz.

Este texto que podemos entender racionalmente aporta mil preguntas en una persona con altas capacidades. La primera y más importante es cómo puedo volver a mis raíces si no sé cuáles son. Todo pasa muy deprisa por su cabeza pero a menudo no se han podido parar y descubrir cómo son. Hay niños que sólo corren pero sin saber ni quiénes son, ni de dónde vienen, ni a dónde van. Este cóctel les lleva a un fracaso directo. Y sabiendo que todo en ellos es extremo, sabemos que su vacío, será terrible.

Desde pequeños hay que poner palabras a las cosas que recibimos por los sentidos: olores, colores, formas, sonidos, tactos... y a las sensaciones que despiertan en nosotros. Y si no lo hicimos de pequeños, cualquier momento es bueno para empezar. Identificar nos ayuda a ser, a situarnos en el mundo. Conocer es vivir de manera consciente. Los humanos necesitamos poner nombres, identificar y compartir. Hay dos miradas esenciales, imprescindibles y claramente no negociables: una mirada afuera y una mirada adentro.

Muchos niños y jóvenes de altas capacidades tienen hipersensibilidad y reciben los estímulos con una gran intensidad que a veces no pueden procesar, les hacen daño pero no saben apagar los canales de entrada, ni dosificar la entrada... y hay elementos que por las dificultades que comportan intentan apagar, evitar, negar, intentan expulsar de su vida ( las etiquetas, las costuras, la arena, el césped, los ruidos fuertes, los ruidos constantes o repetitivos, el calor, los globos, el sudor, las aglomeraciones...).

Es difícil separar el grano de la paja. Qué es esencial y qué es accesorio. Hay cosas que las hacemos tantas veces que creemos que son esencia y, no es verdad, sólo son repetición. Hace falta mucho trabajo, un trabajo muy esmerado para ir encontrando qué es esencia. Observación y reflexión mientras vamos viviendo. No lo podemos parar todo. El mundo sigue girando.

Si este texto nos serviría a todos los humanos pensad que para aquellos que viven con intensidad, rigidez, velocidad, sentido riguroso de la justicia, a saltos, con necesidad de conexión y conocimientos con sentido, con una gran memoria, y gran sensibilidad... para ellos, es todavía más importante y difícil porque deprisa y sobre un monociclo únicamente los más expertos son capaces de ensartar una aguja.





jueves, 30 de abril de 2026

Jueves 30 de abril El tiempo de espera en el aula.

 

Si se pudiera hacer un estudio del verbo que más escuchan los alumnos de altas capacidades de todas las edades estoy segura de que es el verbo esperar en cualquier de sus formas.

Es la acción a la que dedican más tiempo a lo largo de su escolarización y en muchos casos los docentes no son conscientes: ni del hecho, ni de sus efectos.

Hoy os explicaré dos anécdotas recientes y una de hace unos años, de cómo viven tres chicos esta realidad.

El primero es un chico de Cuarto de Primaria que vuelve a salir de la escuela cada día con la mano y el brazo izquierdo pintado con bolígrafo. Son letras, dibujos, a veces hasta con sombras que pinta cuando se aburre. Él considera que la clase está parada o en velocidad muy lenta durante mucho tiempo. Antes se levantaba y paseaba por la clase, iba a buscar cosas que no necesitaba a la chaqueta, iba a pedir objetos innecesarios a compañeros o sencillamente se levantaba a tirar un papel o a hacer punta al lápiz. Ahora ya ha aprendido que esto no está muy visto en el aula y ha aprendido a estar quieto, pero en el fondo... no sabe. Ya no se levanta, pero cuando estos tiempos son demasiado largos para él, no puede evitar coger el boli y pintarse la mano y el brazo. En invierno no se ve tanto y sólo lo saben la madre y él, pero con la llegada de la primavera y la manga corta es muy evidente. Aun así, ahora tiene un maestro sustituto desde hace tres semanas y no le ha hecho ningún comentario al respecto.

Continúo con otro chico, esta vez de Primero de la ESO. En clase de inglés, generalmente muy fácil y lenta para él, hoy le ha caído una incidencia. Cuándo ha acabado el ejercicio que había propuesto la profesora los compañeros todavía no habían acabado, y él ha considerado aprovechar el tiempo para hacer los ejercicios que habían puesto de deberes en la clase anterior. Su explicación es que las normas no las pone alguien que está eternamente esperando... Él entiende que si hubiera tenido un comportamiento disruptivo: cantar, gritar, hacer ruido, levantarse... la profesora le llamara la atención pero estaba haciendo trabajo en silencio, y la tarea que ella había propuesto estaba hecha y bien hecha... acepta la incidencia pero ¡no lo puede entender!

El tercer caso es de un niño de Tercero de Primaria que cada vez que la maestra dice que este ejercicio, generalmente un problema de matemáticas, “lo haremos entre todos” automáticamente levanta la mano y pide permiso para ir al baño. Es una técnica. Cuando sale pasea por la escuela: va a la clase de los de infantil, pasea por el patio, va al baño y finalmente vuelve al aula. Y siguen allí mismo, porque él sabe que es el momento que la maestra dedica a preguntar a los que no lo saben hacer solos, a los que más les cuesta. Está muy bien, pero mientras tanto ¿él tiene que estar escuchando y esperando? ¿Tiene que estar quieto y mirando?

“Espera,

- que estoy explicando (por tercera, sexta o enésima vez),

- que lo entiendan todos,

- que corrijamos el ejercicio entre todos,

- que hagamos más ejercicios (idénticos o muy iguales),

- que repitamos paso a paso,

- que repasemos después de las vacaciones,

- que hagamos trabajo por parejas,

- que hagamos un trabajo cooperativo...”

Y todo esto está muy bien, porque es necesario para que la clase avance pero, es imprescindible que esperen o puede haber un plan B. Algunos, ante toda esta espera desconectan o se vuelven disruptivos, otros son políticamente correctos y se mantienen en clase cargados de paciencia porque es su obligación, otros empiezan políticamente correctos pero se van descafeinando con el tiempo. El tiempo de espera se los come y pierden la ilusión de volver a una buena velocidad de aprendizaje. Cambio el adjetivo, una velocidad de aprendizaje adecuada a sus capacidades.

Nuevamente un detalle que requiere una reflexión seria y una acción firme en el aula. Del mismo modo que hay alumnos que requieren varias explicaciones para entender un concepto los hay que ya los saben antes de que lo empecemos a ver en el aula. Estos alumnos merecen poder concretar y aplicar mientras el resto va adquiriendo estos nuevos conocimientos o procesos. Proponer trabajos de ampliación o profundización es un recurso muy interesante para estos alumnos. Tener un dosier que puedan sacar cuando noten esta sensación de espera es muy efectivo porque son ellos quienes tienen que tener la posibilidad cuando lo necesiten. Este pequeño dosier puede ser de temas transversales o de lo que estamos viendo en el aula. Sólo tienen que pedir permiso visual al docente para sacar el dosier y continuar trabajando y escuchando la clase como quien escucha la radio. Es un proceso que pueden hacer todos los alumnos de alto rendimiento, no únicamente los de altas capacidades. No son los únicos que esperan pero lo sufren y a veces acaban buscando salidas que no les favorecen y que pueden derivar entre la disrupción y el abandono pasivo.



jueves, 23 de abril de 2026

23 de abril Sant Jordi y la sonrisa de complicidad


Hoy es Sant Jordi, una fecha señalada de forma especial en la memoria emocional de todos los catalanes. Me pasé cincuenta años preparando la Feria del Libro y Rosa en la escuela. Primero ayudando a mamá y después yo sola (con colaboración siempre). Sobre el 15 de abril llegaban un montón de cajas de libros que había que puntear, separar por edades y poner precios. Otros se encargaban de la decoración y de la logística (mesas, sillas, tiquets, cajas, música...). Preparábamos el horario para que las familias pudieran disfrutar con sus hijos de la visita a la Feria y de revolver para encontrar ese libro adecuado. Había actividades paralelas, era un día de clases especiales: los Juegos Florales, hacer nuestro libro, el punto de libro, el Diario de Sant Jordi, la Gimcana de las letras... Los últimos quince años, el sábado anterior, representamos “La Leyenda de Sant Jordi” con los alumnos de Tercero de Primaria en el Festival de Primavera. Allí; en la Escola del Carme, de la calle Tapioles, y en Menéndez, en la calle Sinaí; descubrí el valor de la sonrisa de complicidad de Sant Jordi. Debo decir que en la escuela sonreíamos mucho, pero la sonrisa del día de Sant Jordi era especial. Aún tengo por casa cientos de fotos de familias: madres, padres, abuelos, tíos, hermanos mayores que nos acompañaban por Sant Jordi... ¡Cuántos recuerdos! Pero terminado el horario escolar tocaba la parte más pesada: preparar la devolución que me acostumbraron a hacer el mismo día porque si no se eternizaba. Habíamos llegado a las siete de la mañana y salíamos a las diez de la noche, si todo cuadraba...

Hasta el año 2012, sólo conocí el Sant Jordi de la escuela y lo que contaban en la tele. El 2013 fue un annus horribilis, terminaba el curso de “las primeras veces sin”. Descubrí, a la fuerza, que había un mundo más allá de la escuela. Había escritores que firmaban libros, gente en la calle, puestos por todas partes, libros, rosas, banderas... Y vi que aquella sonrisa que tan bien conocía se extendía por todo el territorio. ¡Qué maravilla! Y desde entonces, elijo con cuidado a los autores: Luis Rojas Marcos, Francesc Torralba, Ramón Gener, Carles Capdevila, Xavier Sala Martí, Cristian Olivé, Teresa Baró, David Bueno, 72 kilos, Lolita Bosch, Eva Bach, Miquel Pucurull, Màrius Serra, Andreu Buenafuente, Oriol Mitjà, Xavier Grasset, Tona Pous i Vilalta, Marian Rojas Estapé, ... tengo libros dedicados de cada año que he leído con deleite antes de llegar el mes de mayo.

Hemos tenido de todo. Mayoría de días espléndidos, pero también un año de lluvias horrorosas, algún día de ventolera pero la ilusión de todos puede más que la meteorología. Todo el mundo sale a la calle... y siendo día laborable, tiene mucho mérito. Sabemos encontrar el momento.

Este año, añado la visita a edificios con puertas abiertas: el Ayuntamiento, la Generalitat con concierto de carillón incluido, la Diputación, el Palau Güell... y también algún rato de radio en directo. No me perderé la Feria en el Paseo de Gracia. La firma escogida este año es la del Oscar Andreu que ha escrito “Manual en defensa del català” con un subtítulo que vale la pena pero lo tendréis que buscar y traducir...

Hoy veremos a caballeros orgullosos llevando rosas. Una figura que desaparece de nuestras calles el resto de días del año. Y nuevamente, ¡sonrisas de complicidad!

Si nunca has vivido un Sant Jordi en Barcelona o en cualquier población catalana no te lo puedes perder. Márcalo en el calendario y haz una escapada el próximo año. Si estás muy lejos, has de saber que los Casals Catalanes de todo el mundo mantienen las tradiciones, por eso hoy en Buenos Aires, en Nueva York o Amsterdam también será Sant Jordi.



lunes, 20 de abril de 2026

Lunes 20 de abril Hablemos de lectura

 

En Cataluña hay una fiesta que celebrándose en día laborable tiene un color y olor especial. San Jorge es el Patrón de Catalunya y se celebra con una gran feria de Libros y Rosas por todo el territorio. Esta semana, el jueves se celebra San Jorge. Nuestros pueblos y ciudades empiezan a oler a libros. Los autores que tienen nuevas publicaciones están en todas partes calentando motores para la gran fiesta. El día del baño de masas de los autores, libreros y libros: San Jorge, para nosotros “Sant Jordi”.

Cuando hablamos de la lectura con los niños y jóvenes de altas capacidades nuevamente encontramos un amplio abanico de respuestas: desde los apasionados de la lectura hasta los que la evitan tanto como pueden. Todo el mundo tiene claro que la lectura es uno de los canales de entrada de conocimientos más potentes, pero algunos… no ejercen, no lo utilizan. Existen diferentes tipos de lectura: la lectura para aprender y también la lectura como ocio. Hay un buen grupo que tienen el mecanismo adquirido pero no han llegado a saborear el placer de la lectura y sólo leen lo que es obligatorio en la escuela o instituto, si no han encontrado la manera de saltarlo.

La lectura, junto con la escritura son dos procesos muy complejos y elaborados que requieren de diferentes habilidades y automatismos. Muchos niños de altas capacidades aprenden a leer solos y a menudo antes de lo que está estipulado al sistema escolar. Os presento a D. es un niño de I4 (Infantil 4 años) y ya leía libros de Gerónimo Stilton pero no conocía el nombre de las letras. Sí, hacía lectura comprensiva de las palabras y frases, pero se había saltado algunos pasos y la maestra no entendía nada. Ella partía de un aprendizaje lineal, paso a paso y él había aprendido a saltos y con muchas lagunas para rellenar. Escuchando en clase fue aprendiendo las letras, sonidos y grafías, y completó lo que había aprendido. Este curso D. ha entrado en la Universidad y continúa siendo un gran lector.

Hay otros alumnos que empiezan bien, pero algo hace que pongan lo freno de mano y se paran. Cuando ven que no pueden hacer vocecitas como la madre, el padre o la maestra cuando le leen cuentos; frenan en seco y dejan de leer. Otros se encallan porque leen en una lengua diferente a su lengua materna, sienten que no dominan esta lengua, que tienen menos vocabulario que en su lengua materna y esto les agobia. Lo pueden vivir como un reto, y tener un estímulo; o como una dificultad, y hacen un bloqueo.

Otros desarrollan un tipo de alergia a los textos largos. Abandonan los libros y se pasan los cómics donde encuentran más información en los dibujos y muy poco texto tanto narrativo como en los diálogos.

Finalmente hay otro grupo que cuando descubren la lectura informativa o argumentativa se reconcilian con la lectura. Hacen mucha lectura que les permite aprender sobre un tema concreto o sobre el mundo con general. Y vuelve el sentido de la lectura y el goce.

La literatura infantil (cuentos y pequeñas novelas) no les suele convencer. Encuentran tramas muy sencillas, personajes poco elaborados, vocabulario muy sencillo... y la literatura juvenil puede tocar temas que todavía no les corresponden. No es sencillo acompañar estos niños y jóvenes en su proceso lector. Hacerles buenas propuestas es abrirles el campo de visión. Yo acostumbro a proponerles un libro de cada dos, de áreas que ellos no escogerían por desconocimiento: clásicos adaptados, poesía, teatro, otros temas... Tienen que leer un mínimo de 30 páginas, y si no les engancha pueden dejarlos y elegir uno ellos, pero no lo suelen hacer.

La lectura por placer es un gran acompañante a lo largo de toda la vida que nos permite vivir otras vidas, en otros tiempos, en otros espacios... que se combina con nosotros y nos ayuda a crecer.



martes, 7 de abril de 2026

Martes 7 de abril Volvemos a empezar

 

Hoy es el primer día de clase después de las Vacaciones de Semana Santa en Cataluña.  Volvemos a la “normalidad” después de unos días de fiesta que cada cual vive como puede/quiere/le dejan... y hoy, volvemos a la normalidad de horarios, clases, extraescolares, entrenamientos, ensayos... Y entramos en la recta final del curso, mucho más corta y pronunciada para los docentes y alumnos de Segundo de Bachillerato. Ahora, llenos de sueño o de energía (según las personas) y en cuanto entremos en la rutina, olvidaremos las vacaciones y quedarán como energía recargada, o no, y seguiremos nuestro día a día.

Hoy empezamos constatando una realidad: en Cataluña tenemos una normativa que reconoce muchos colectivos que necesitan una atención específica pero... no hay el acompañamiento de las acciones y la dotación económica que permita ponerlo en práctica. Podríamos decir que es como un brindis al sol, pero no. Si existe la ley y el reconocimiento de derechos se deben cumplir. Hace mucho tiempo que comentamos esta realidad desde las altas capacidades pero no somos los únicos. Hoy, recordamos que el día 2 de abril se celebró el Día del Autismo.

“Una sociedad justa no es solo la que reconoce la diversidad. Es la que garantiza derechos a todas las personas, especialmente a aquellas que tienen más dificultades para visibilizarse. Mientras las administraciones no hagan efectivos estos compromisos, el 2 de abril será una fecha de denuncia”.

Así acaba el texto escrito por la Federación Catalana de Autismo publicado el primero de abril de este año y que lleva por título: “Cuando los derechos existen pero no se aplican”. La Federación Catalana de Autismo la componen 38 entidades de autismo que actúan en todo el territorio catalán para apoyar, servicios especializados, específicos y de calidad, así como asesoramiento, para las personas con autismo/autistas y sus familias.

Las altas capacidades se encuentran en el mismo punto. En las escuelas dependemos de la buena voluntad de los docentes y a menudo estamos encallados entre niños que se invisibilizan y docentes que no ven porque no saben qué mirar. Pero no siempre esta es la situación. A estas alturas de curso tenemos muchos docentes que son conscientes que no están atendiendo a unos alumnos concretos pero no saben por dónde empezar. Hablar de “altas capacidades” da miedo o se banaliza, pero la realidad es la misma, la inatención real. Y entrando en el tercer trimestre algunos piensan que es mejor que lo hagan el próximo curso desde el inicio e intentarán acabar como puedan (spoiler: mal, para los alumnos en cuestión).

No tenemos que dejar pasar el tiempo. ¡Hoy es el día! ¡Hoy volvemos a empezar! Si necesitáis empezar a poneros en marcha, confirmar si lo estáis haciendo correctamente o planificar un tercer trimestre... llamadnos y hablamos de altas capacidades en la escuela o en el instituto. Somos especialistas en intervención educativa en altas capacidades desde 2014. Podéis conectar con nosotros escribiendo a atencioaltescapacitats@gmail.com o llamando al 646486159. Os responderemos desde Barcelona, pero atendemos en todo el territorio. Estamos a vuestra disposición.




jueves, 26 de marzo de 2026

Jueves 26 de marzo Pasión por el dibujo, o no


Muchos niños y jóvenes de altas capacidades cuando son pequeños no les gusta dibujar porque ven claramente que aquello que han trazado en el papel no es un perro. Les gustaría poder hacer una fotografía pero no es así, y por su relación con el perfeccionismo y la rigidez muchos de ellos dejan el lápiz y no lo vuelven a coger nunca más para dibujar. Incluso usan la expresión: “No me gusta dibujar” pero ésto lo que expresa es: “No sé dibujar, porque si supiera, me encantaría”.

Y así, muchos, cuando son algo mayores y ya tienen el trazo más trabajado entran poco a poco en el mundo del dibujo gracias a un padre dibujando, o a un tutorial de You Tube. Y cuando un ojo es un ojo, un árbol es un árbol y un perro es un perro... es fantástico y les encanta dibujar. Ahora, su mano y su ojo están coordinados y su cerebro, con una imaginación XXL, acaba de poner el lazo a un conjunto que puede llegar a ser excepcional.

Para entrar en este mundo os recomiendo un vídeo que se llama “La mariposa de Austin”. No sólo tenemos que trabajar el dibujo sino que también tendremos que trabajar la percepción del error, la tolerancia a la frustración, el perfeccionismo, la impulsividad... Realmente todas estas características las podemos trabajar de muchas maneras y también a través del dibujo desde una manera más directa o indirecta.

Una maestra de Plástica de Terrassa me decía refiriéndose a una niña de Segundo de Primaria: “es que lo que ella ve, no lo ve el resto de la clase; lo que ella hace, el resto de la clase ni se lo han planteado”. Estos niños que en el momento de pintar el cielo no usan el color azul sino que pintan una noche estrellada o con fuegos artificiales; o cogen colores naranjas y rosados para pintar un atardecer alguna vez han sido sancionados por aquellos maestros que no salían del cielo azul.

Cuando vemos algo que no casa... lo mejor es preguntar, porque a menudo hay una explicación; poco frecuente y evidente, pero hay una explicación.

Para algunos acaba siendo una afición fantástica pero los hay que necesitan más velocidad, no han tenido la tenacidad y constancia de ponerse y tal vez no se entrarán nunca. Quizás aterrizarán su área estética en otros ámbitos como la fotografía, la imagen por ordenador, el maquillaje o ve a saber... cada cual es cada cual.


lunes, 23 de marzo de 2026

Lunes 23 de marzo ¡Que se acabe, ya, el trimestre!

 

Vemos el final del trimestre muy cerca, pero no llega. Además, ahora ya hemos empezado a cerrar cosas, no aparecen elementos nuevos, es el momento de ordenar las hojas y de preparar la carpeta del trimestre en Infantil o en Primaria.

Algunos tienen la impresión que desde este momento empezamos a intentar estirar el tiempo como si fuera un chicle. Únicamente quedan dos horas, o una hora, de una materia concreta y vamos liquidando pero no acabamos de cerrar. Cómo dice la canción “Dices que te vas, dices que te vas; pero no te has ido”.

En una sociedad que valora tanto la inmediatez estos tiempos de espera parecen anacrónicos.

A menudo los docentes parece que únicamente ponen el foco en su materia y pierden la visión general. Cuando en la ESO cada hora entra un profesor nuevo, hay veces que no se da una buena coordinación. Cada cual tiene su punto de vista, que se traduce en una manera diferente a trabajar. Desde quien pone el examen el último día, hasta quien saca el pie del gas la última semana porque todo el mundo está cansado y ya se mascan las vacaciones. Estos últimos días pierden la intensidad. Una hora estiran, otra aflojan, hay quien ya no pone deberes, hay quién los pone sólo para hacer en clase, y quien aprovecha para poner una película... y el tiempo descafeinado va creciendo.

Algunos alumnos hacen la reflexión: si se trabaja hasta el viernes... ¿por qué no trabajamos de verdad hasta el viernes? O hasta jueves, y el viernes hacemos actividades de último día antes de vacaciones. Necesitan anticipación. Tener claro qué pasará, y que pase. Las medias tintas no les gustan nada.

Estamos entrando en la última semana y algunos ya sufren porque ahora no se acaba, y cuando volvemos, tocará hablar de las vacaciones y repasar lo que ya sabemos en Infantil y en  Primaria. Y ya resoplan por avanzado. Realmente, no se sienten escuchados, y muchas veces no quieren hablar porque creen que no servirá para nada. Hay que trabajar el vínculo con estos alumnos para que se sientan escuchados y que lo que dicen es tenido en cuenta. No hace falta que todo se ponga en marcha, pero sí que sea escuchado y valorado.

Quizás es el momento de preparar el terreno para la vuelta de vacaciones. Si hay que poner un punto y seguido, y modificar las condiciones para mejorar la situación, se puede hacer. El vínculo del tutor o tutora con el alumno de altas capacidades nos tiene que permitir identificar las necesidades de estos alumnos y perfilar la mejor intervención educativa. Crear expectativas y hacer una sola cosa es mucho mejor que estar estancados en la nada.

¡Empezamos! Podemos empezar con poner en la agenda las entrevistas sistemáticas de diez minutos semanales, de reloj. Pondremos una alarma a los ocho minutos para poder cerrar a los diez. Es mejor poco y sistemático que una sesión como una seta. Y ¿cuál es el objetivo de estas sesiones? Crear la confianza, la escucha activa que él o ella necesita. Y ¿de qué hablaremos en estas sesiones? Empezaremos por conocer al alumno, cómo aprende, cómo se siente en clase, si necesita algo, cómo lo haremos para comunicarnos cuando estemos en clase: mirada, sonreír, mano sobre el hombro... Quizás hasta ahora no lo hemos hecho pero podemos empezar después de vacaciones. Tomar nota de lo que hablamos nos permite llevar un registro y repreguntar la semana siguiente.



jueves, 19 de marzo de 2026

Jueves 19 de marzo Los Juegos de mesa

 

Los juegos de mesa dan mucho juego: aprender a seguir normas (cuando nos van bien y cuando no); proponer normas nuevas; crear estrategias; aprender a ganar, a perder, a colaborar; usar la impulsividad o tenerla que frenar; tener iniciativa o imaginación y conseguir que los otros te entiendan... hay juegos para todo. Son una fuente de buenos ratos.

Los juegos de mesa nos permiten un tiempo de desconexión digital fomentando una experiencia táctil, verbal o manipulativa. Muchos están alejados de las máquinas. Con los dados y las fichas, o con un lápiz y una libreta nos proponen un buen rato de diversión. Hoy algunos juegos de mesa usan tecnología, como el “Hitster” que nos permite sentir las canciones por después poder adivinar nombre, intérprete y año.

Los juegos de mesa nos permiten un tiempo de conexión social: en familia, con los amigos... Estar presente en este momento sin otras preocupaciones que el juego, sentarse al lado o ante alguien, mirar de conectar, establecer alianzas y estrategias o mantener tu posición. Hay juegos para todos los gustos.

En un tiempo en el que pagamos por uso y hacemos suscripciones; los juegos representan una posesión preciada que podemos compartir a lo largo de los años sin obsolescencia programada. El armario de los juegos es un espacio especial que nos dice cómo se vive o cómo se quiere vivir en una casa.

Los juegos de mesa son una fuente de gasolina mental. Los hay para todas las edades y número de jugadores. Nos pueden proponer retos intelectuales, fomentar la memoria, la velocidad, la habilidad, competir o colaborar, analizar, inferir, crear estrategias y sinergias... Entrar en una tienda de juegos es vivir una sobrestimulación total porque los hay de todo tipo, para todos los gustos y colores. La palabra que los puede definir es como a las personas: diversidad.

Los niños de altas capacidades, como todos, necesitan jugar.

Necesitan tiempo de juego libre y poder disfrutar de él. Para algunos es más importante preparar el escenario que jugar propiamente. Su juego puede consistir en preparar el escenario. Es interesante respetar este desorden que vemos desde fuera pero que él /ella entiende perfectamente. Había una casa a la que venía una persona a ayudar con la limpieza los miércoles. La norma era que martes por la noche tenía que estar todo recogido para que el  miércoles se pudiera limpiar. Cuando se concretó esta norma se acabaron todas las discusiones de jueves, viernes pidiendo un suelo limpio, cuando no era imprescindible. Tenemos que aprender a decidir las batallas que libramos.

También necesitan tiempo de juego regulado, y aquí entran los juegos de mesa. Unos son de azar y otros de estrategia. A menudo, en la vida están acostumbrados a ganar sin esfuerzo (sobre todo en la escuela). En los juegos puede ser la primera vez que encuentran contrariedades. Les tenemos que enseñar que no se acaba el mundo. Y no les tendríamos que dejar ganar para que no se enfaden, ni humillarlos para que aprendan. Nuevamente aparece el equilibrio, y en el centro está la virtud – como decían los clásicos.

No es fácil seguir normas cuando quieren hacer “la suya”, cuando ven claro lo que les beneficia... pero es un gran aprendizaje para la vida.

Los juegos de mesa tendrían que ser un tiempo buscado, preparado, disfrutado con los amigos y la familia. Se acercan las vacaciones y tendremos más tiempo... ¿os apuntáis?



lunes, 16 de marzo de 2026

Lunes 16 de marzo “¡Qué cedan ellos!”


Hay alumnos de altas capacidades que tienen una espalda tan ancha como los campeones olímpicos de natación. Siempre se les pide que sean ellos los que esperen, los que expliquen, los que tengan paciencia... pero llega un momento en que se hartan y podemos oírles decir:  “!Que cedan ellos! ¿Siempre tengo que ser yo?”.

Ciertamente, estos alumnos políticamente correctos son los que llevan muchos años sonriendo y tragando. No gestionan sus emociones, sólo sonríen y aguantan. Llevan desde pequeños esperando, preguntándose porque tienen que esperar y no contestar enseguida para que sus compañeros tengan tiempo de pensar las respuestas (¿por qué no piensan más deprisa?), por qué a menudo no les preguntan a ellos aunque sepan la respuesta, por qué a veces no pueden hacer las preguntas que querrían... todo son preguntas, a menudo sin interlocutor y sin respuesta que les satisfaga.

Un día del mes de junio, un alumno de Cuarto de Primaria dio un puñetazo sobre la mesa y gritó “!Basta ya! ¡No puedo más! ¿Por qué no escucháis? La señorita hace semanas que explica lo mismo y no es tan difícil de entender. ¡Sólo tenéis que poner un poco de atención y escucharla!” Se hizo el silencio en la clase. La maestra no sabía dónde mirar. Aquel alumno tenía toda la razón y coincidía con lo que ella pensaba, pero no esperaba aquella salida tan abrupta de un alumno que pasaba generalmente desapercibido, mimetizando con la pared. Le invitó a salir de clase con ella porque estaba muy alterado, necesitaba tranquilizarse y lavarse la cara, mientras los compañeros continuaban sorprendidos de sus gritos.

Tienen la sensación de que siempre son ellos los que tienen que aguantar, y ya están hartos. Y es que ya llegan a la escuela esperando ver con qué tontería nos sorprenderán hoy.

Hay gente que difunde en las redes contenidos sobre altas capacidades pero hay pocos que sean ciertamente interesantes. Os invito a seguir en Instagram a @diario de una cebra o en la web diariodeunacebra.com . La realidad pura y dura, si paños calientes. No tiene desperdicio.

Y la pregunta está allí: “¿Por qué hacemos ésto si es ineficiente?”. No pueden soportar ver como se pierden recursos. Cada segundo que pasa siguiendo una norma irracional le altera. Y los demás compañeros siguen adelante sin preguntarse nada, y a él/ella les hierve la sangre y acaban explotando en casa, en la escuela o implosionant si no se permiten hacerlo hacia el exterior... Hay mucho trabajo para conseguir que puedan gestionar su intensidad, velocidad y fuerza pero incluso los aviones paran para repostar, limpiarlos y volver a volar.





jueves, 12 de marzo de 2026

Jueves 12 de marzo Actividades de ampliación y profundización en la escuela


Los niños y jóvenes de altas capacidades por su propia naturaleza disfrutan aprendiendo pero ésto no siempre es evidente en la escuela. Su curiosidad y las ganas de novedad, o de profundización suelen ser elementos que aparecen cuando son pequeños y desgraciadamente, en mucho casos, se van desvaneciendo con la edad.

Una de las primeras propuestas de intervención educativa con estos alumnos es hacer propuestas de ampliación. Si hablamos de ropa de invierno en a Infantil e introducimos: jersey, chaqueta, pantalón, guantes, sombrero de lana y bufanda. Con ellos, podemos ampliar introduciendo más ropa de invierno: la chaqueta se puede ampliar con el abrigo, el anorak, la gabardina, el chaleco, la trenca... aquí aparece más vocabulario de prendas de ropa, de tejidos, de lugares donde guardarlo o comprarlo, de quienes lo producen... Si estamos hablando de montañas podemos ampliar proponiendo las montañas más altas de cada uno de los continentes. Si estamos hablando de alimentación y nutrientes podemos proponer que hagan la valoración nutricional de cinco alimentos que tengan en casa partiendo de las etiquetas.

Estas ampliaciones pueden estar relacionadas o no con sus intereses. Estas propuestas no tendrían que añadirse a la propuesta que se hace a todos los alumnos (a los ejercicios o deberes). El hecho de ser de altas capacidades no quiere decir que tengan que hacer más trabajo, sino que tenemos que adecuar el trabajo a sus necesidades. Para algunos, el trabajo de los compañeros es fácil y repetitivo, algunos lo hacen por disciplina con más o menos éxito (a algunos los cuesta mucho ponerse y al final lo hacen en muy poco tiempo, las familias así lo comentan), otros lo evitan hasta el último momento... La propuesta puede ser que hagan el trabajo mentalmente y no lo tengan que escribir en la libreta y en las fichas, lo que les permitirá estar al corriente de dichos ejercicios a la hora de corregirlos en clase.

Las propuestas de ampliación y profundización deberían ser interesantes por ellas mismas. Algunas propuestas son de entrenamiento. Hay niños que tienen muy buen vocabulario, un buen razonamiento pero su pensamiento va tan deprisa que les cuesta ordenar las ideas y a veces no los entendemos. Cuando utilizamos la lengua oral podemos preguntar y ajustar pero en la lengua escrita, no. Esto es un gran hándicap en un examen escrito. Tenemos que ordenar pensamiento y discurso. Esto lo haremos a través de ejercicios de redacción y lectura. Empezaremos por cosas muy simples, definiendo objetos, dando otros usos a objetos habituales... una frase, pocas líneas, para llegar a un relato aseado. Es muy importante que hagan este entrenamiento. A algunos les resulta difícil entender el porqué. En este momento no hay urgencias, no quema nada; los resultados son buenos; pero sabemos que éste es su talón de Aquiles. A lo largo de toda la Primaria quizás no se les pide hacer este tipo de ejercicio pero si no lo entrenan de una manera sistemática cuando lo tengan que hacer en la ESO o en el Bachillerato pueden bloquearse y abandonar por algo que no es tan difícil, pero requiere entrenamiento, y a algunos no les viene de serie. A veces su relación con el error, su rigidez y la necesidad de perfeccionismo les juega una mala pasada.

Los trabajos de ampliación y profundización no siempre tienen que ser públicos: explicar a toda la clase lo que han hecho, ir a otros grupos a explicar lo que han aprendido... Pueden ser presentaciones de resumen de los temas trabajados que usa el maestro para repasar, Kahots del libro de lectura con preguntas fáciles, difíciles y muy difíciles, pueden ser la base o partes de cajas de aprendizajes... que no muestran su autoría y que únicamente el docente sabe quién lo ha hecho y que queda como material de la escuela o de la biblioteca.

Cuando le proponemos hacer un trabajo sobre una enfermedad significativa para el alumno mientras estamos viendo el cuerpo humano en clase, puede ser vivido como un detalle, una complicidad; y nunca tendría que ser una carga pesada aunque haya un nivel de exigencia elevado. La comunicación con el alumno tiene que ser fluida y de confianza.

Estos ejercicios tienen que comportar un punto de exigencia y les tenemos que animar para que hagan el esfuerzo de hacerlos con ganas. Es una propuesta de futuro. Algunos lo ven como un esfuerzo inútil por hoy porque sus resultados no se pueden ver mejorados pero tenemos que conseguir que nos compren la apuesta de futuro, es por su bien. 



lunes, 9 de marzo de 2026

Lunes 9 de marzo Preparemos las vacaciones

 

Las vacaciones de Semana Santa son como un ensayo de vacaciones. En Cataluña es únicamente una semana y un día: dos fines de semana, cinco días y el Lunes de Pascua.

Para preparar las vacaciones, cada familia es un mundo y lo primero será definir cuáles son las posibilidades: días de todos juntos, días de trabajo de los padres que los hijos harán actividades-abuelos-persona responsable, días cerrados (para que vayamos a bendecir la Palma, a ver la Pasión, a comer la Mona (en Cataluña postre del Lunes de Pascua)... y a partir de aquí los adultos deberán preparar el marco y ya podremos empezar a pensar la propuesta para esta Semana Santa 2026. Sería bueno, también, tener presente de qué presupuesto disponemos: una comida fuera de casa, una actividad, transporte, un viaje...

Todavía tenemos tiempo, por eso esta semana es buena para empezar a preparar. ¿Qué querríais hacer? ¿De cuando tiempo disponemos y cómo lo querríamos gastar? ¿Queremos aprender algo nuevo, leer, jugar, escuchar música, mirar películas o series, hacer un puzle, cambiar la habitación, cuidar plantas, hacer manualidades, trabajar en inventos, compartir juegos de mesa, cocinar o hacer postres...

Cuando hacemos una lista de lo que queremos hacer y le encontramos un tiempo para hacerlo nos ayuda a que se haga realidad. Generalmente pensamos qué queremos hacer pero, se acaban las vacaciones y no hemos hecho aquello que deseábamos. Ésto sucede a grandes y pequeños por la falta de planificación real.

Los niños y jóvenes de altas capacidades disfrutan organizando su tiempo, sugiriendo actividades que les gustaría hacer. El tiempo de escuela ya es un tiempo muy cerrado y organizado. Ahora, podemos disfrutar de las mini-vacaciones con una organización diferente y si es muy pensada y argumentada puede ser fantástico.

Necesitamos un tiempo de preparación, propuesta y negociación. La familia no es una organización horizontal. Los padres tienen que definir el marco y las reglas del juego (tiempo y presupuesto). Podéis presentar ciertos tiempos cerrados. Una vez tenemos el marco definido, lo presentarán al resto de la familia marcando para qué tiempo pueden hacer sus propuestas tanto para su tiempo propio como para el tiempo colectivo. En algunas familias todas las propuestas van a la nevera (a la parte de fuera con imanes) y se marca un día para comentarlas.

Recordad que la vida es más rica que cualquier organización. Desde el inicio, tenemos que recordar a todos los miembros de la familia que tenemos que ser flexibles. Prepararemos pero seguro que entrarán elementos que pueden desmontarlo todo: un día de lluvia, un buen constipado, una propuesta nueva...

Intentar buscar un tiempo para hablar de las vacaciones es importante. Pasar tiempos juntos, escuchar lo que propone cada uno, ver cuáles son sus intereses y como nos podemos organizar para que todos los integrantes de la familia tengan un tiempo propio, y un tiempo en común.

Cuando llegamos a un acuerdo podemos hacer un horario que puede ir de nuevo a la nevera. Ir preparando las vacaciones es empezar a vivirlas. Ir decidiendo qué libros, qué juegos, qué manualidades, qué películas, qué postres... ir preparando los materiales para que esté todo a punto y se pueda producir la acción.

Cuando llegue el momento viviremos unas vacaciones conscientes y reales que nos llevarán a la reunión familiar de la semana después para evaluar cómo ha ido. Qué hemos podido hacer y qué no. Qué cosas imprevistas han entrado en juego. ¿Cómo ha ido la organización? ¿Qué tenemos que mantener y que tenemos que cambiar por la próxima programación de vacaciones?. Entrenamos la preparación, vivencia y evaluación para poder volver a empezar a programar las próximas vacaciones con lo que hemos aprendido. Un gran aprendizaje para la vida.


jueves, 5 de marzo de 2026

Jueves 5 de marzo Preocupación e impotencia

 

En algunas casas de niños y jóvenes de altas capacidades se repite la misma situación: el hijo o la hija vuelve cada día de la escuela enfadado porque siente que no lo tienen en cuenta. Repiten lo que ya sabe, se tiene que esperar eternamente, van muuuuy lentos explicando las cosas, y cuando hay algo interesante pasan como de puntillas sin profundizar. Él o ella está todo el día más o menos contenido, es más o menos políticamente correcto... pero se va cargando. Llega a casa y explota, o se cierra e implosiona.

Los padres que ven esta situación cada día se preocupan y piensan: “¿No lo ve nadie? ¿No se dan cuenta? ¿Por qué no van más allá de la fachada de buen niño, buena niña que lo aguanta todo?” Y ven que su hijo / su hija se va apagando... no tiene ganas de ir a la escuela, en casa llora y se queja; o está triste... y llega la preocupación e impotencia.

En el mejor de los casos una visita con el tutor o la tutora confirma lo que ya sabían. “¿Por qué quiere una entrevista de tutoría si todo funciona? Ya me gustaría tener más alumnos como él o como ella que escuchen, aprendan, hacen el trabajo, no se quejan, incluso ayudan a los compañeros, y tienen buenos resultados académicos... ¿dónde está el problema?” Porque el docente que tiene delante un circo de veinticinco pistas, en el mejor de los casos, su hijo o hija no es vivido como un problema, sino como un oasis en medio de un desierto lleno de contrariedades. Es un momento de paz, y viendo su situación casi no se lo podemos reprochar; pero los padres ven que su oasis no es un lugar donde seguir trabajando y sacar las máximas posibilidades.

Y de aquí viene la situación de impotencia, incomprensión y soledad. Solo querríamos que fuera visible, que le escucharan, que fueran identificadas y atendidas sus necesidades, que fuera a la escuela contento/a por lo que aprende, por las relaciones que hace, y por lo que se le propone hacer.

El tiempo de escuela es un tiempo esencial en la vida, nos da base y herramientas que usaremos a lo largo de toda la vida. Nos construye pero... ¿qué pasa cuando no nos deja construirnos?

Algunos intentarán un cambio de escuela, otros por circunstancias de proximidad, hermanos, o amigos forzarán el hecho de quedarse en la escuela. Pero marchar o quedarse no es la solución porque seguramente volveremos al mismo punto.

Es imprescindible que a los docentes les caiga la venda de los ojos, y que junto con recursos que ya existen, como el EAP o la Comisión de Diversidad del centro, vean realmente al niño o joven y le den: primero un tiempo y un espacio de confianza porque se muestre cómo es, y después definan las necesidades que se pueden ir cubriendo desde la escuela con los medios que tienen. Sí, no es una carrera de velocidad, es una carrera de fondo. No lo acabaremos en un curso o dos, ni lo solucionaremos con una estrategia mágica. El día a día tiene que hacer que la escuela se adapte a él o ella; y el alumno se adapte, también, a la escuela sin perder su esencia.

No es un proceso difícil. Es mucho más sencillo de vivir que de explicar. He hecho muchos acompañamientos que han supuesto poner luz en la oscuridad. Conseguir que los docentes se dejen guiar, apliquen recursos y, poco a poco, aprendan a volar. Las técnicas que usamos para ellos a menudo sirven para todos los alumnos, pero para ellos y ellas son imprescindibles.

Siempre, baja la tensión cuando son escuchados y atendidos. Esto no supone un gran gasto de tiempo sino una inversión que mejora la clase y el trabajo del docente. Es un reto que tenemos que abordar y...  ahora es el momento.

Si queréis saber más, y sois padres o docentes podéis contactar con nosotros al 646 48 61 59 o en atencioltescapacitats@gmail.com. Os escucharemos y os daremos una respuesta personalizada.



lunes, 2 de marzo de 2026

Lunes 2 de marzo Atención a las Altas capacidades

 

Como dice Jaume Funes: “!He venido a animar!”. Ya es bastante complejo el trabajo de padre o de docente. No vengo a dar lecciones, sí a divulgar lo que he aprendido estos últimos doce años en el ámbito de la intervención educativa en altas capacidades. Vengo a compartir reflexiones y propuestas. De hecho, creo firmemente en el proceso: observación, reflexión,  acción, evaluación ,y de nuevo análisis y ajuste para volver a empezar. El proceso es cíclico.

Cuando en 2013 decidí empezar en el ámbito de las altas capacidades fue porque vi que había identificación-diagnóstico y tratamiento para los niños y jóvenes que estaban muy mal por parte de psicólogos y psiquiatras, pero no supe encontrar intervención educativa para los niños y jóvenes que presentaban “sólo” altas capacidades. No había interlocutores válidos y todo el mundo iba muy perdido (padres y docentes) y algunos muy asustados (sobre todo padres).

Había muchos mitos, muchas opiniones y poca ciencia. Este fue mi entorno al inicio. Formación, lectura. Empecé partiendo de mi bagaje pedagógico que me decía que necesitábamos trabajar conjuntamente el niño, la familia y la escuela. Cada cual tenía que hacer su parte; pero ni todo lo tenía que cargar la familia, ni todo lo debe hacer la escuela, ni todo el propio niño o joven. Cada uno tiene que hacer su parte.

Empecé haciendo este seguimiento-acompañamiento niño-familia-escuela en Badalona, El Vendrell, Molins de Rei, Igualada, Ribes de Freser, Tarragona, Terrassa, Sabadell, Arenys de Munt y de Mar, Olesa de Montserrat, Tàrrega, Manresa, Cardedeu, Reus, Cardona, Barcelona..., y en todos los niveles educativos: Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato, Ciclos Formativos y Universidad.

He acompañado alumnos y familias en escuelas públicas, concertadas, rurales y privadas. He trabajado con docentes en todas ellas. En un único caso tuve que dejarlo porque la maestra no quería colaborar, ella creía que no tenía que hacer nada, que el niño era tan listo que se espabilaría. En todos los demás casos, más de cuatro cientos, el trabajo de equipo ha sido positivo o  muy positivo. Familias y docentes han aprendido sobre las altas capacidades tomando como punto de partida su hijo/ su hija/ sus alumnos... Los docentes también han adquirido herramientas para extrapolar a otros casos, y poder identificar y atender necesidades de estos niños y jóvenes dentro y fuera del aula.

Siempre hablamos de una gran diversidad entre los niños y jóvenes de altas capacidades. Hay algunas características que están presentes en muchos de los niños y jóvenes de altas capacidades pero no hablamos de un colectivo homogéneo.

Los lunes y jueves encontraréis informaciones del ámbito de la intervención educativa de las altas capacidades por padres, docentes y personas interesadas... Muchas de las sugerencias pueden servir para todos los alumnos pero para los niños y jóvenes de altas capacidades son imprescindibles. Tenemos que poner la lupa en cada persona para identificar cuáles son sus necesidades y pensar cómo podemos atender estas necesidades con lo que tenemos tanto en casa como en la escuela o el instituto.

Se acerca el 13 de marzo: el Día de las Altas Capacidades. Puedes celebrarlo este año poniendo, por fin, este tema en tu agenda. Llámanos al 646 48 61 59 y nos pondremos en marcha para escucharte, acompañarte y atender tus necesidades.


 



jueves, 26 de febrero de 2026

Jueves 26 de febrero ¿Esponjas o Piedras de río?

 

Las altas capacidades son diversidad por definición. No se trata de que no haya dos casos iguales sino de que podemos encontrar dos grandes grupos: los antiguos superdotados, susceptibles de ser excelentes en todas las áreas y los talentosos que hacen picos de excelencia en una o más áreas. Cuando hablamos de altas capacidades a menudo usamos analogías porque es muy difícil hacer definiciones que sirvan. Hoy hablaremos de una de ellas: ¿son esponjas o piedras de río?

¿A que diríais que se asemejan? Haremos dos experimentos, empezaremos por una observación... Hablamos de dos elementos muy diferentes en su forma, su tacto... pero hoy nos interesa su relación con el agua.

1.- Cogemos dos piedras de río y las sumergimos en agua durante quince minutos.

Sacaremos una piedra del agua y la partiremos para ver su interior. La superficie está mojada pero el interior está seco. El agua no ha entrado en el interior de la piedra.

Sacamos la segunda piedra del agua y la ponemos al sol. La superficie está mojada, veremos que el agua se ha quedado a la superficie y después de un rato de estar al sol se ha secado sin dejar rastro del agua.

 

2.- Cogemos una esponja y la sumergimos quince minutos en agua. Casi doblará su volumen y al sacarla del agua veremos que va expulsando el agua sobrante pero sigue mojada en el exterior y en el interior.

De hecho, sabemos que con las esponjas no es imprescindible el contacto; si una esponja está en un ambiente húmedo también absorbe agua.

 

Pues aquí tenéis la respuesta. Los niños, jóvenes y adultos de altas capacidades absorben conocimientos de todas partes: libros, explicaciones, documentales, comentarios, medios de comunicación, you tube... Son como esponjas. Chupan todo lo que les es interesante y no hacen ningún esfuerzo para aprender. Parece que se les enganchen los conocimientos. Generalmente no tienen compartimentos estancos para los conocimientos sino que los relacionan, hacen redes de conexiones generalmente poco habituales. Decimos que aprenden en árbol por eso cualquier conocimiento conecta con otros muchos que para el resto de los compañeros puede no tener ninguna relación. Cuando empiezan a hacer preguntas puede parecer que son preguntas distractoras pero para ellos tiene todo el sentido del mundo y nos lo pueden explicar si se lo preguntamos y nos lo quieren responder.

Pero hay gente que tiene hijos que son como piedras, que por mucho que queramos mojar no funcionan como las esponjas, funcionan como las piedras. Sólo podemos mojar la superficie. De hecho, la gran mayoría de la población son piedras. Querrían tener esponjas pero tienen piedras de río. No son ni mejores ni peores, son diferentes. Pero las piedras no pueden ser esponjas y las esponjas no pueden ser piedras.

Las altas capacidades no se pueden construir, no se pueden entrenar. Una vez eres esponja podemos trabajar como mantener el agua, como vivir la diferencia, como camuflarnos para no ser tan evidentes y diferentes en un momento dado... Pero primero tenemos que ser esponjas. Después podremos trabajar nuestras características, ser conscientes...

Todos los que trabajamos con niños y jóvenes de altas capacidades les hemos oído decir alguna vez que preferirían ser piedras en lugar de esponjas. En algún momento, algunos no lo ven como una suerte y dicen “mamá, ¿no podría ser tonto?”. No siempre viven la diferencia con sus iguales como un elemento positivo. Les podemos acompañar para ayudarles a ser ellos mismos y disfrutar con la diferencia.

Tener altas capacidades es un conjunto de características que se mezcla con el carácter y la manera de ser de cada cual. Por eso tenemos esta grandísima diversidad. Pero de una manera u otra... ¡todos son esponjas!



lunes, 23 de febrero de 2026

Lunes 23 de febrero La curiosidad en clase

 

Un niño de altas capacidades curioso en clase de cualquier curso de Primaria puede ser una como una bomba. ¿Cómo hacerlo para que no pierda la curiosidad sin morir en el intento? Hoy veremos dos situaciones muy habituales en las que se requiere el trabajo conjunto de la familia y la escuela:

Situación 1

En clase nos encontramos con un niño hiperpreguntador. Una pregunta tras otra, una mano siempre levantada (si hay una buena contención) y en el peor de los casos preguntas esparcidas sin control; o preguntas que sirven para concretar, ampliar o, incluso, despistar a los demás, porque él relaciona desde lo que sabe, no desde lo que saben los compañeros. Ciertamente, no es fácil de gestionar y dependerá mucho de la edad del niño.

Algunos detectan que sus preguntas no son siempre bienvenidas (por los comentarios de los compañeros, la cara del maestro...) y empiezan a reducir el número de preguntas hasta que no hacen preguntas.

Otros no se dan cuenta que sus preguntas distorsionan el buen funcionamiento de la clase y continúan sin parar preguntando constantemente y dando una imagen que les costará sacarse de encima.

Para que los primeros y los según mantengan su curiosidad sólo necesitamos una libreta en la que anotar sus preguntas. (Tienen que saber escribir, ésto lo facilita mucho). A medida que pasa la clase muchas preguntas se van solucionando con la explicación o las actividades. Finalmente quedan quizás dos o tres preguntas que no se han resuelto y pueden ser aquellas que se lleva en casa para buscar la respuesta con los padres o hermanos mayores. Yo las llamo “las preguntas de la nevera” porque van a una hoja que se cuelga con un imán a la nevera de casa. A lo largo de la semana algunas se van tachando porque pierden interés o se responden entre todos y quedan algunas para el fin de semana. Puede ser el momento de resolverlas en familia.

Con este sencillo recurso conseguimos que aprenda un montón de cosas:

1.- aprender a esperar (a algunos niños les cuesta mucho aplazar la gratificación de la explicación o la respuesta, y éste es un buen entrenamiento).

2.- aprender que hay cosas que en un momento parecen imprescindibles y urgentes pero que el tiempo nos dice que no lo eran.

3.- aprender la importancia de construir buenas preguntas.

4.- aprender con los padres la manera de buscar información (en los libros, con el ordenador, preguntando a otras personas...).

5.- aprender la satisfacción de encontrar respuestas.

6.- aprender que podemos satisfacer nuestra necesidad de aprender sin que todos los compañeros lo sepan preservando nuestra imagen. Esta reflexión la haremos cuando son mayores.

Situación 2

Cuando el maestro hace una pregunta al aire, en la clase, sin receptor citado; algunos sienten la necesidad de responder sin dar tiempo a pensar a los compañeros. Algunos no entienden porque no pueden dar rápidamente la respuesta cuando ellos la saben... y aquí necesitamos un buen vínculo con el maestro. El alumno debe hacer saber al docente que sabe la respuesta y el maestro hacer la recepción de este mensaje y en ese momento inmediatamente baja la tensión en el alumno y no necesita dar la respuesta en voz alta. Puede anotarlo en la libreta, si lo desea. Podéis pactar que en esta situación no le preguntarás el primero, pero si la clase no reacciona correctamente... sí el tercero o cuarto. Con este recurso, conseguimos bajar la tensión del alumno pero no tapar su curiosidad y ganas de aprender.

Ambos recursos requieren haberlos hablado antes. Explicado qué haremos y por qué lo haremos. Lo podemos entrenar en frío. Necesitamos únicamente una libreta y un lápiz que tendremos que tener siempre en la mesa o en el cajón y que compartiremos para todas las materias. Habrá que hablar con el resto de maestros. Algún día nos podemos interesar en cómo va esta libreta, qué tiene anotado, cómo funciona el listado de la nevera... A partir de aquí iremos ajustando según las necesidades de cada niño.

¡¡Atención!! Con la mejor de las voluntades un profesor le dijo con un alumno de Cuarto que podía hacer dos preguntas cada día. Lo que parecía una buena solución, en manos de un niño de altas capacidades fue terrible. El niño nunca preguntaba a primera hora de la mañana pensando que si había algo interesante por la tarde ya no tendría la posibilidad de hacer la pregunta. El maestro pronto olvidó la propuesta pero para él era una carga cada día. Observaba qué pasaba: cuántas preguntas había hecho, cuántas le quedaban. Estaba más ocupado en esto que en lo que se decía clase o en lo que aprendía. Su foco estaba en las preguntas y su rigidez le jugaba una mala pasada. Lo que tenía que ser una solución se estaba convirtiendo en otro problema del que el maestro no era consciente. Habían bajado sus preguntas a clase pero el maestro desconocía el por qué. El acompañamiento de este niño afloró una situación que el maestro no hubiera descubierto nunca.

En otros textos hemos hablado de la importancia de tener unas sesiones de tutoría individualizada sistematizada para poder comentar estas cosas de funcionamiento y mantener el vínculo. No tiene que ser mucho rato. Pueden ser diez minutos semanas con alarma al inicio, a los ocho minutos, y al final para optimizar el tiempo (ellos, si están a gusto lo eternizarían).

Es muy importante que preservemos sus ganas de aprender, son un activo importante; pero no puede hipotecar las ganas de aprender del resto de la clase. El equilibrio, no es fácil, pero es imprescindible.