lunes, 2 de noviembre de 2026

Lunes 2 de noviembre Aprender a esperar

 

Todo va muy deprisa... estamos en un momento en el que la inmediatez, como los gases se ha expandido y ocupa toda la realidad. Hay mucha gente que vive con la sensación de que se está perdiendo algo. Todo se mueve rápidamente, tenemos información de todas partes, sin filtrar, o en el peor de los casos filtrada por oscuros intereses, y como que todo va de prisa... si no estás atento lo has perdido, porque todo es efímero. En nada, otra noticia cubrirá lo que ahora parece importante y urgente.

Nuestros niños y jóvenes de altas capacidades no son ajenos a esta realidad. A veces, por su sensibilidad, se encuentran inmersos en ella y les cuesta más encontrar un tempo asumible en una realidad rápida y cambiante. Necesitan un criterio de procesamiento de todo lo que les puede llegar de todas partes. En muchas familias ya hace tiempo que no se ven los telediarios con los niños porque las informaciones negativas constantes les son perjudiciales. Pero todo esto está mezclado con la imperiosa necesidad de que todas sus exigencias sean atendidas en el momento en que aparecen. El tiempo de espera no existe para ellos pero la realidad es muy tozuda y los que ya llevamos años por este mundo sabemos que tenemos que aprender a convivir con la espera y con la incertidumbre porque están en nuestro mundo y condicionan, sin que lo queramos, nuestra vida.

Soy muy práctica y creo que lo que nos ayuda lo tenemos que implementar cuanto antes. Os propongo una intervención educativa para niños y jóvenes de altas capacidades que nos ayuden a trabajar la paciencia. Cualquier tema relacionado con la agricultura o la jardinería sería bueno.

He recreado una actividad que hacíamos en la escuela en Primero y Segundo de Primaria. En otoño comprábamos bulbos y los sembrábamos en macetas individuales. Eran Jacintos. No sabíamos de qué color saldrían, ni cuándo... solo sabíamos que los teníamos que cuidar. Comprábamos alguno más porque había la posibilidad de que alguno no saliera y porque a lo largo del curso posiblemente querríamos obsequiar a alguien como clase, no solo de manera individual.

Cómo lo haremos para plantar y cuidar los narcisos?

Sustrato y abono

• Suelo ligero: Utiliza una mezcla de tierra universal con un buen contenido de arena o perlita para garantizar un excelente drenaje.

• Nutrientes: Puedes aplicar un fertilizante líquido para plantas de flor cada dos semanas, exclusivamente durante el periodo de crecimiento y floración.

Luz y ubicación

• En el exterior: Colócalo en un lugar soleado o a media sombra. Agradece recibir luz solar directa para crecer con fuerza.

• En el interior: Busca una habitación muy luminosa, pero alejada de la calefacción directa y de las corrientes de aire.

• Temperatura: Lo ideal es que esté fresco (entre 15 y 17 °C). El jacinto necesita pasar un poco de frío en invierno para poder florecer en la primavera.

Riego

• Humedad sin encharcar: El sustrato tiene que estar constantemente húmedo pero nunca encharcado.

• Técnica: Riega directamente la tierra alrededor del bulbo. Evita mojar el bulbo o el centro de las hojas, puesto que podría pudrirse fácilmente.

• Frecuencia: Una vez por semana acostumbra a ser suficiente, adaptándolo según si la tierra se seca antes.

Ya habéis visto que no es complicado: una vez elegida la ubicación de las plantas hay que regar una vez por semana y observar.

Si lo queréis hacer en casa podéis hacer una planta por persona, y algún bulbo más por si acaso. Y el próximo fin de semana podéis empezar la actividad con la compra de las macetas, la tierra y los bulbos. Os aconsejo las de barro que son más fáciles de decorar. También podéis reutilizar macetas, si tenéis.

Una vez plantados pondremos el nombre a cada maceta y nos queda una buena temporada de regar y observar. Parece que no pasa nada pero no es verdad. La planta se está preparando, y cuando empecemos a ver movimiento será bastante rápido ver cómo crece el tallo, apunta la flor y descubriremos de qué color es nuestro jacinto.

Esta actividad nos lleva a cultivar la paciencia. No podemos hacer nada para acortar el proceso, pero no hacer lo que toca lo puede parar para siempre. Es una enseñanza para la vida que no procede de un sermón sino de una experiencia personal. Podemos reflexionar sobre el tema o simplemente darle buena leña para quemar a su cerebro que no para de pensar.

Una vez tenemos los jacintos podemos pintar las macetas y regalarlas a alguien, quedárnoslas... los jacintos hacen dos floraciones. Podemos hacer estadísticas... tomar nota de la temperatura media semanal, de la diurna y nocturna, de cuando se abren las flores, de cómo van creciendo cada semana... para los amantes de las matemáticas puede ser un reto compartido en familia; a otros les puede ayudar hacer fotografías ordenarlas y ver el proceso gráfico. Podemos acabar, cuando todos hayan florecido, con una fiesta familiar o una comida especial donde todos los alimentos tengan alguna de las letras de nuestras flores.

Pero la planta sigue su curso y finalmente se marchitará la flor. ¿Qué tenemos que hacer? ¡No tires la planta! Los jacintos son bulbos que se pueden reaprovechar:

1. Corta el tallo de la flor una vez esté completamente seca.

2. Continúa regando las hojas verdes hasta que se sequen y se vuelvan amarillas por sí solas. Durante este proceso, el bulbo absorbe la energía para el año próximo.

3. Guarda el bulbo: Retira el bulbo de la tierra, limpieza los restos de tierra seca, envuélvelo en papel de periódico y guárdalo en un lugar oscuro, fresco y seco. Lo podrás volver a plantar el próximo otoño.

Porque queremos trabajar la paciencia habrá que poner palabras a lo que han hecho y a lo que ha pasado y ayudarles, dependiendo de la edad, a ser conscientes de lo que han hecho y a pensar cómo lo podemos transferir a otras situaciones de la vida.



lunes, 26 de octubre de 2026

Lunes 27 de octubre Día Mundial de las bibliotecas

 

El 24 de octubre se celebra el Día de las Bibliotecas en recuerdo de la destrucción de la Biblioteca Nacional de Sarajevo, incendiada en 1992 durante la guerra de los Balcanes. La fecha fue instaurada en 1997 por la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil con el apoyo del Ministerio de Cultura.

Esta fecha tiene muchos porqués...

- Una tragedia histórica: Conmemora el ataque en la biblioteca bosnia para simbolizar la defensa de la cultura frente a la violencia.

- Un homenaje profesional: Reconoce la labor diaria de los bibliotecarios en la gestión del conocimiento.

- El fomento de la lectura: Impulsa el hábito lector, con un enfoque especial en el público infantil y juvenil.


Cuando hablamos de niños y jóvenes de alta capacidad y su relación con la lectura tenemos como siempre de todo, muchas personas en los extremos, otras en la zona intermedia y otras que irán cambiando con el tiempo, pero muchísimos gracias a su intensidad y rigidez tienen una posición que puede parecer inamovible hasta que empezamos a actuar correctamente. Siempre habrá que poner la lupa en cada niño. Para concretar creamos tres casos, mezcla de muchos:


En el Primer caso tendremos los niños que disfrutan con la lectura. Suelen empezar a leer muy pronto. La lectura les aporta información y les encanta. Leen de todo, desde los letreros de la ciudad a los prospectos de los medicamentos, y cuando llegan a los libros… los devoran. Algunos son muy selectivos y no quieren leer libros que consideran “de pequeños”, pueden disfrutar con las descripciones, con las historias, con los mil personajes o con los aprendizajes técnicos que aparecen. Algunos de ellos elaboran todo un mundo donde se encuentran muy a gusto. Por eso leen entre clase y clase, y aprovechan el tiempo de patio para leer en lugar de  relacionarse con los compañeros. Estos niños y jóvenes devoran libros y no hay presupuesto que lo soporte, por lo tanto acaban siendo usuarios habituales de las bibliotecas. Muchos leen libros que están catalogados por encima de su edad, por eso se conveniente acompañarles por si necesitan acotación de temas o explicar qué han entendido...


En el Segundo caso tenemos niños que dicen que no les gusta leer, y de hecho leen lo menos posible. Aquí hay mucha casuística. Veremos algunas posibilidades:

- Quienes no lograron la lectura mecánica o comprensiva porque tienen alguna dificultad añadida (doble excepcionalidad), una carencia de interés, una inadecuación del método, o les falta la constancia o paciencia para lograr el proceso.

- Quienes habían logrado el proceso pero pusieron el freno de mano por cualquier motivo (una niña frenó en seco cuando comprobó que no podía hacer las vocecitas y entonaciones en la lectura a primera vista que hacían su maestra y su madre. Pensó que no sabía leer y que si no había aprendido hasta aquel momento de Primero de Primaria no aprendería nunca).

- Quienes aprenden a través de documentales y de redes sociales, y se han acostumbrado que el proceso sea más rápido. A la vez ceden el mando a los demás que les explican lo que quieren. No tienen la paciencia para aprender a través de lo escrito que es más lento y costoso.

- Quienes niegan la autoridad y no quieren leer lo que es obligatorio. Es el No por contraste con la obligación. Puede que no haya dificultades reales pero es la negación del sistema la que marca unas normas que no quiere seguir. Algunos acaban teniendo una lucha personal contra la lengua escrita.

- Algunos huyendo de los libros se quedan en el paso intermedio los libros ilustrados, los cómics, los manga... La imagen explica y hay poca letra. La comunicación se expresa a través de la imagen.

- Muchos de ellos no han encontrado todavía el libro que les enganchará a la lectura, sea de lectura de placer o lectura técnica.


En el caso intermedio tenemos los que pendulan según la temporada entre leo y no leo. Algunos pueden pasar del grupo uno al dos con plena intensidad, o lo leen todo o no leen nada... Si son políticamente correctos, estos niños o jóvenes leerán las propuestas de la escuela o el instituto pero sin ninguna pasión, con aquella medida tan simple del cumplimiento (cumplo y miento). Tienen la técnica pero no han encontrado lo que les enganche a la lectura.


Los que amamos los libros y disfrutamos con ellos, nos gustaría que todo el mundo leyera con pasión porque los libros nos aportan muy buenos momentos de técnica o de ocio. La imposición nunca es una buena opción. La aproximación suele ser mucho más lenta pero sienta la base para que cuando tengan resueltas las dificultades tengan a la lectura como una buena herramienta que les puede acompañar en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza; todos los días de su vida.



jueves, 22 de octubre de 2026

Jueves 22 de octubre Se acaba el mes de octubre y llega... la Castaween!

 

Se acerca el Primero de Noviembre. Dentro de nuestra tradición es tiempo de recordar los difuntos. En Cataluña celebramos la Castañada. Castañas tostadas, boniatos al horno, panellets hechos a casa o de pastelería, vino dulce... Ya hace muchos años que a través de los profesores de inglés y después con la fuerza de la globalización en el mundo de la imagen y el mundo comercial llegó Halloween: disfraces de miedo, esqueletos, fantasmas, zombis, decoraciones, recogida de golosinas... Y la mezcla es... la Castaween!

Muchos niños de altas capacidades sufren esta fiesta en la escuela. ¿Qué les podemos proponer?

Para unos la dificultad radica en la actividad de hacer “panellets” en la escuela. No pueden con la masa de patata hervida o boniato al horno con azúcar y con las manos de todos los compañeros de clase muy limpias haciendo bolitas y rebozándolas en almendras fileteadas, chocolate en polvo o coco rallado. Su hipersensibilidad: olores, texturas... hace que quizás no lo puedan explicar, pero no quieren/pueden participar en esta actividad. No hace falta que llegue el momento... les podemos preguntar antes y ofrecer un plan B a aquellos niños hipersensibles. Podrían ser los periodistas del día; o personas que coordinen la intendencia y organización; o los periodistas que registren lo que se está haciendo en la escuela; los que buscan información sobre la contextualización de la fiesta, o a través de dibujos, textos o fotografías expliquen la actividad de la Fiesta sin poner las manos en la masa. También pueden hacer un estudio sobre los delantales o paños de cocina que han llevado los alumnos (colores, formas, dibujos...), hacer una estadística, entrevistar madres-padres-abuelos-abuelas sobre el uso del delantal... Quizás pueden colaborar en preparar alguna actividad paralela de decoración...

Para otros su dificultad aparece con las historias de miedo y los disfraces o maquillajes terroríficos... Con estos alumnos, quizás algo mayores, les podemos proponer contextualizar, investigar, mostrar diferentes tradiciones de estas fechas en todo el mundo. También podrían ser el alma del concurso de boniatos disfrazados haciendo el cartel anunciador, las bases del concurso, conectando con el jurado, preparando el lugar de exposición y los premios... O tal vez abriendo la fiesta a entidades del barrio (algún hogar de abuelos próximo o centro de infantil de primer ciclo), preparando con el docente de música una compilación de canciones de otoño... Dependiendo de la edad tendrán que estar más o menos pautados porque a menudo parece que saben hacer cosas pero a menudo se aturrullen con los detalles más sencillos o se embarcan en trabajazos faraónicos del todo o nada.

Después de un primer año es conveniente hacer con ellos la evaluación de esta actividad y dejarla con las sugerencias de mejora anotadas en el archivo para que el próximo curso podamos poner manos a la obra partiendo de lo que hemos hecho este curso.

No necesitamos hacer grandes cosas sino abrir posibilidades. Para algunos alumnos de altas capacidades estas actividades de plan B pueden ser imprescindibles y para otros alumnos, que también se pueden añadir pueden ser beneficiosas. No se trata de huir de ciertas actividades sino de ver si pueden participar plenamente de otra manera. Las propuestas no son ni cerradas ni excluyentes; y en algunos casos llegamos a ellas después de haber sufrido el hecho de que todos lo tengan que hacer todo.

Hablar con ellos, dar un espacio de escucha activa, ver qué posibilidades puede ofrecer nuestra escuela, nuestra clase. Después de escuchar, reflexionar y darle un par de vueltas; podemos intentar un primer paso, pequeño, pero que podremos mejorar de cara en el curso próximo. Poco a poco, pero haciendo visible también la inclusión al alta. Estamos a tiempo...



lunes, 19 de octubre de 2026

Lunes 19 de octubre Un tabú muy extendido en la sociedad moderna: La muerte.

 

Hace muchos años la muerte sucedía en casa, se velaba en casa y los rituales de despedida empezaban en la propia casa. En la actualidad la mayoría de muertes pasan en los hospitales o en accidentes y las despedidas se hacen en tanatorios, unos espacios protectores que acompañan un luto contenido del cual a menudo se aleja a los niños.

Desde el momento de la concepción, la muerte es la única certeza que tenemos los seres vivos. Es un hecho individual y a la vez comunitario, porque nos afecta personalmente y como grupo, como seres sociales que somos. Independientemente de las creencias de cada cual es evidente que deberíamos integrar el proceso de pérdida en la vida. La muerte es la única certeza, pero aun así mucha gente no quiere hablar de ella, no quiere pensar en ella. Muchos hacen como la avestruz, esconden la cabeza y piensan que la muerte no les verá y pasará de largo de ellos y de su entorno más próximo... Spoiler, ¡no es cierto!

Los niños y niñas de altas capacidades disfrutan aprendiendo, pensando, descubriendo, infiriendo... partiendo de la observación, haciendo relaciones... Muchos niños llegan al tema de la muerte sin que haya un detonante directo (sin ninguna muerte próxima). Muchas madres sufren el momento de la pregunta directa: “Mamá, ¿tú te morirás?” Y ya sabemos que con ellos no sirven las mentiras ni las respuestas a medias y mucho menos rehuir las respuestas... La respuesta es clara: “Sí, hijo, me moriré. Espero que no será pronto, espero que ocurra dentro de muchos años...” Y la terrible pregunta: “Y yo, ¿también moriré?”. Quizás todavía no tiene cinco años pero la existencia es uno de sus grandes temas de pensamiento. Muchos no tienen filtro y lo notaremos cuando lleguen a casa la abuela y suelten... “aprovecha abuela, !que te queda poco tiempo!”. Suerte que tenemos abuelas que saben salir del paso con un “Ei, que yo ya llevo muy vivido, pero no tengo ganas de marchar. No sufras, ¡aprovecharemos hasta el final!”.

Cómo es el momento de la muerte, y que pasa después de morir... algunos hacen mil preguntas, otros reflexionan y buscan respuestas de mil maneras en el cine, el teatro, en los cuentos, en los documentales de naturaleza... Debemos responder siempre que preguntan pero no hay que ir más allá. Si necesitan más, nos lo dirán. Tienen que tener claro que nos pueden preguntar. No tenemos todas las respuestas pero las buscaremos juntos. La parte física es más objetiva, pero cuando entramos en la parte de las creencias hay que presentar las nuestras y explicar que en el mundo hay muchas explicaciones posibles. Las creencias son muchas y muy variadas: desde las religiones que tienen una visión lineal del tiempo como el islam, el judaísmo o el cristianismo; hasta las que tienen uno una visión cíclica del tiempo en el que aparecen las reencarnaciones como el budismo o el hinduismo. También debemos que tener en cuenta que otros piensan que la muerte es el final, un punto final, opinión muy frecuente en nuestro mundo dando lugar a despedidas laicas. Como siempre, con los niños de altas capacidades tenemos que poner la lupa en ellos; conocer sus necesidades, atenderlas y acompañarles.

Este tema, a veces, tal como llega...se va. Pero a diferencia otros este queda latente porque se irá completando y construyendo a partir de las pérdidas (no solo muertes) a lo largo de la vida. La parte cognitiva siempre es más sencilla. La pena de la pérdida, únicamente de pensamiento, puede hacer que se enganchen todavía más a las personas que quieren, o que hagan alguna regresión volviendo a la cama de los padres cuando ya habían marchado, o no queriendo separarse para hacer actividades que hasta ahora les gustaban... hay que observar sus reacciones y decisiones, los cambios que se produzcan sin hacer un problema. De inicio es una situación que tenemos que acompañar. Hay que mantener siempre abiertos los canales y momentos de comunicación sin convertirlo en el tema del mes. Será un tema que les acompañará siempre y deben aprender a vivirlo con naturalidad, sin dramas ni miedos que imposibiliten una vida plena. Su hipersensibilidad, su rigidez o la fuerte necesidad de control les pueden jugar en contra, pero para eso estamos los adultos que les queremos y los técnicos (en caso de que sean necesarios) para acompañarles.

Este sábado 17 de octubre pude participar en Barcelona en la Cuarta Jornada “Infancia, enfermedad y muerte en el ámbito educativo” en el Hospital de San Pablo organizada por la Fundación de Oncología Infantil Enriqueta Villavecchia. En ella, unos ponentes de primera línea y asistentes profesionales de la Medicina, Pedagogía, Psicología, Magisterio, Docentes, expresaron con sus experiencias que es imprescindible que este tema se trate con los niños y jóvenes para que estén preparados por la vida. Hablar de conciencia de mortalidad fue muy interesante sobre todo cuando se hace de manera preventiva, sin dramas ni miedos. La conciencia de mortalidad tiene que estar presente no únicamente cuando los hechos nos han desestabilizado. Y es cierto, hablar de la muerte prepara para la vida, y para una vida plena y consciente. No era una jornada específica para altas capacidades pero conecté con muchas personas y saqué muchas ideas para trabajarlas con ellos, ellas y sus familias.

lunes, 7 de septiembre de 2026

Lunes 7 de septiembre Preparamos el nuevo curso con comunicación abierta en casa.

 

Cuando hablamos de niños y jóvenes de altas capacidades nunca tenemos que dar por supuestas sus respuestas. Preguntar, escuchar, hacer escucha activa sin preparar ni condicionar las respuestas únicamente preparando las preguntas. Siempre tenemos que escucharles con la mente abierta. Nos pueden sorprender, nos sorprenderán seguro si nos contestan lo que sienten y piensan, no lo que queremos oír. Recordad que les podemos poner muchos adjetivos pero no normotípicos.

En estos primeros días de clase podemos preparar este nuevo curso con la comunicación paternofilial y la reflexión personal. No se trata de hacerles un tercer grado, ya sabéis que las preguntas funcionan mejor cuando las dejamos sobre la mesa y les damos tiempo o cuando andamos en paralelo sin mirarnos a la cara. Esto es válido por todas las edades. Los padres debemos encontrar cuál es el mejor momento comunicativo de nuestros hijos. Los hay que prefieren cuándo estamos cocinando a su lado sin mirarnos, cuando hacemos cosas, para otros el mejor momento puede ser en el coche cuando todos miramos hacia adelante, para otros tal vez más pequeños puede ser el momento después de la ducha cuando les secamos el cabello o en aquellos minutos antes de ir a dormir.


Os proponemos tres preguntas que les pueden posibilitar  ordenar pensamientos y proponer estrategias para el nuevo curso. No podemos partir de la hoja en blanco, necesitamos preguntas que nos ayuden a recordar y clasificar recuerdos y pensamientos. Para algunos el curso pasado está muy lejos y el tiempo de verano ha servido para esconder las cosas negativas o las que no quiere recordar especialmente. Queremos que se centre sobre todo en las buenas para repetirlas y en las mejorables para hacer de este curso que empieza una posibilidad real de mejora. No vamos a insistir en las negativas, ahora no es el momento. Si necesita hablarlas le daremos un lugar especial.

1.- “¿Qué te gustaría que continuara igual que el curso pasado?”

Puede parecer una pregunta sencilla, pero nos permite descubrir qué cosas funcionaron para ellos. Quizás te habla de un amigo, de un profesor, de los recreos, de una actividad que le hacía sentirse bien, de cómo os organizabais en casa…  Nos ayuda a recordar que no todo tiene que cambiar para que empiece un curso nuevo positivo.


2.- “¿Qué te gustaría que fuera diferente este año?”

Aquí pueden aparecer cosas que no esperabas. “Me gustaría atreverme más a levantar la mano.” “No quiero agobiarme tanto con los exámenes.” “Me gustaría hacer más amigos.” “Quiero organizarme mejor.” “Ojalá no me toque otra vez con…” Y también puede responder: “!Nada!” Perfecto. La intención no es conseguir una respuesta profunda. Es dejar una puerta abierta por si hay algo que quiera explicarnos. Ahora o en otro momento. Los hay que necesitan más tiempo.


3.- “¿Hay una cosa en la cual te gustaría que yo te ayudara de otro modo este curso?”

Esta quizás es mi favorita, porque normalmente somos los padres quienes decidimos en que necesitan ayuda los pequeños, medianos o mayores. Les recordamos las cosas. Les damos consejos. Les preguntamos por los deberes. Intentamos organizarles el tiempo y las tareas. Intervenimos cuando vemos que algo se complica.... Pero pocas veces les preguntamos cómo quieren ser acompañados. Y puede ser que su respuesta nos sorprenda. “Déjame intentarlo antes de decírmelo.” “Pregúntame menos por los exámenes.” “Ayúdame a organizarme.” “Cuando esté enfadado, dame un rato.” O simplemente: “No sé”. También vale.


Y una última cosa importante: no le hagas las tres preguntas seguidas. No queremos convertir estos últimos días de vacaciones en una entrevista de evaluación de septiembre. Elige una, en el coche, dando un paseo, mientras cenáis, cuando estéis haciendo cualquier otra cosa... Hazla y deja espacio. Porque muchas veces las conversaciones que más nos ayudan a conocer a nuestros hijos empiezan así: con una pregunta que no busca la respuesta correcta, sino descubrir qué están pensando ellos.


Y quizás, antes de preparar mochilas, horarios y todo el que viene con septiembre, merezca la pena saber un poquito más sobre cómo les gustaría vivir el curso que está a punto de empezar. Es el momento de crear momentos en los cuales hablar, escucharnos y descubrir cosas de nuestros hijos que, en el día a día, quizás nunca se nos ocurriría preguntar.

Recordad que algunos tenéis hijos políticamente correctos, hijos que siempre están respondiendo lo que creen que queremos oír no lo que ellos piensan creen o sienten, porque a menudo ni se lo plantean. Les tenemos que ayudar a mirar en su interior y que sepan que no esperamos unas respuestas concretas. Aquí no hay respuestas correctas e incorrectas. Acogeremos lo que sea verdad sin juzgarlo. Estaremos a su lado. Les acompañaremos para que lleguen a ser la mejor versión de ellos mismos. 


Estas preguntas son para las familias pero también podrían hacerlas los maestros, los profesores, los orientadores... Si hablamos de alumnos políticamente correctos aquí también les podemos encontrar. Alumnos que creen que los maestros ya saben y que ellos no les tienen que decir lo que tienen que hacer ni siquiera darles pistas. Otros, pueden no tener filtros y hablar de forma  o fondo incorrecto. Criticar compañeros o profesores de cursos anteriores... Recordad que tenemos que escuchar siempre, validar las emociones pero no dar todo por correcto. El tiempo nos ayudará a crear un clima real de confianza. Cuando hablamos con él/a no miréis el móvil, ni acabéis escritos y notas en vuestra libreta de temas anteriores porque sin duda pensarán que estáis cumpliendo sin atención llena y les perderéis. Si empiezan a decir obviedades o nos presentan situaciones políticamente correctas hay que recordarles que estamos para escucharles y hacer que este curso funcione el mejor posible, no para perder el tiempo. El tiempo de todos es muy valioso. Es posible que no sepan cómo leer vuestra respuesta en primera instancia pero sabrán a qué jugáis y qué son las reglas del juego. Tendrán en qué pensar…

viernes, 4 de septiembre de 2026

Viernes 4 de septiembre Preparamos la vuelta en la escuela 2 (Docentes)

 

Cuando empezamos a trabajar con alumnos de altas capacidades hay tres palabras clave: en el post de ayer hablamos del VÍNCULO y hoy es el turno de la OBSERVACIÓN y el EQUILIBRIO.


No podemos conocer si no observamos. La OBSERVACIÓN nos lleva a tomar nota de aquellas cosas que nos llaman la atención. Se trata de hacer un registro muy breve pero exhaustivo. Quizás escribiremos solo una palabra y señales de en qué momento se produce. Esto nos permitirá ver la frecuencia y la forma diferente al mismo hecho o con diferentes personas. Estas notas nos darán mucha información que podremos contrastar en las entrevistas individuales. Recordad que nosotros vemos una conducta y extraemos nuestras conclusiones partiendo de niños normotípicos pero no sabremos el por qué, lo que la produce, lo que la exagera, lo que hace que se repita... si no se lo preguntamos al interesado (que a menudo elaborará la respuesta con nosotros o la tendrá esperando que alguien le pregunte).

Encontramos niños y jóvenes que se pueden mostrar de maneras muy diversas. Es muy importante que pongamos el foco en la observación de sus actividades diarias. Tenemos desde el alumno perfecto que aprende deprisa, hace los trabajos propuestos a la perfección en su tiempo y forma, que intenta pasar desapercibido a clase o ayuda; también tenemos aquel que se aburre, tiene una buena comprensión pero después al empezar a trabajar empieza a cometer errores porque no pone atención; podemos tener también aquel que sabe muchas cosas de fuera del aula pero no de dentro del aula, o aquel que no quiere participar y mostrar lo que sabe, o el que sólo quiere trabajar a su manera. Al que no se mueve por miedo al error o su exigencia le paraliza. La diversidad es muy importante y no son de color verde, por lo que nos pueden pasar desapercibidos. Por eso si tenemos una identificación hay que leerla atentamente y sacar la información que necesitamos y corroborarla con la observación.


En tercer lugar tenemos el EQUILIBRIO. Consiste en conocer y atender sus necesidades con los medios que tenemos a nuestro alcance en las escuelas e institutos. Los alumnos de altas capacidades, como todos, tienen necesidades cognitivas, emocionales y sociales. La escuela es un laboratorio de vida, un centro de entrenamiento, la posibilidad de experiencias de todo tipo a lo largo de los años de escolarización. Esto no nos tiene que asustar. Es una gran oportunidad, realmente una serie de oportunidades.

Como niños y jóvenes que son, hay veces que no son conscientes de todas sus necesidades. Suelen saber que necesitan saber más pero no suelen solicitar mejorar la paciencia y la espera, que también forman parte de sus necesidades.

Para mí, como especialista en la intervención educativa de estos niños y jóvenes es imprescindible poner en marcha un dispositivo que permita que el alumno se adapte en la escuela pero también que la escuela se adapte a sus necesidades. Esto se puede hacer con relativa facilidad y sin hacer cosas extrañas. Tenemos que pensar que este alumno forma parte de un colectivo de alumnos dentro de un centro escolar y dentro de un aula con todo lo que esto comporta. Todos, familia, alumno y docentes tenemos que ser conscientes de que no se puede hacer todo, pero sí que debemos atender sus necesidades dentro de la escuela inclusiva.

Empezamos con el “Toca no negociable”. Aquí estamos en el punto en el que el alumno se debe adaptar a la escuela. Al horario, las normas, la manera de trabajar (agenda, libretas...), bata, uniforme...

Continuamos con el “Toca negociable”. Este es el punto en el cual es la escuela la que se adapta al alumno. Veamos un ejemplo. En la escuela hay que leer pero en Cuarto de Primaria se propone “Manolito Gafotas” y nuestro alumno es muy buen lector, de hecho está leyendo “El Hobbit” y está disfrutando con las descripciones. La maestra puede continuar fomentando la lectura acompañándole en su interés. Puede creer que es interesante que lea el libro propuesto y haga las actividades que hace la clase o el control de lectura pero no sería conveniente que lo “castigara“ a leer durante todo el trimestre un libro que está muy por debajo de su nivel lector y sus intereses. En los momentos de clase de lectura en voz alta o comentario del vocabulario le podemos proponer otras actividades como colaborar con el préstamo de la biblioteca del centro, introducir los datos de los libros de la biblioteca al ordenador, leer con niños de Primero de Primaria que les gusta leer...

Todas las actividades que se realizan en la escuela se reparten entre negociables y no negociables. Esto requiere conocer su situación y haber hecho una reflexión seria sobre lo que hacemos en la escuela: contenidos, procedimientos... Un alumno que tiene altas capacidades puede invertir algunas de las horas de clase en otras tareas porque no perderá el hilo si todos lo tenemos en cuenta.

El curso es muy largo y da para muchas ocasiones diferentes de aprendizaje. Para todos los niños está lleno de oportunidades y para los alumnos de altas capacidades todavía más porque hacen reflexión sobre cómo aprenden con facilidad.


No sufráis, iremos paso a paso. Si necesitáis más información os podéis poner en contacto con nosotros en atencioaltescapacitats@gmail.com  Hacemos formación, acompañamiento a familias y centros. Estamos a disposición de quien quiera saber más en el ámbito de las altas capacidades.



jueves, 3 de septiembre de 2026

Jueves 3 de septiembre Preparamos la vuelta a la escuela (Docentes)

 

Ya hace dos días que hemos vuelto a la escuela o al instituto. Ya tenemos listas de clase, tutorías y quizás hemos descubierto que tendremos en clase uno o dos alumnos de altas capacidades identificados. Son solo una parte de la diversidad y les deberíamos atender, pero quizás no sabemos qué hacer con ellos.

Bien es verdad que en todas las clase suele haber alguno... Teniendo en cuenta que entre superdotados y talentosos se estima que hay un 20 por ciento de la población, no sería nada extraño. Quizás no están identificados, pero los hay que se ven y otros son de los que están muy escondidos porque no se lo creen ni ellos, o ellas: se esconden y mimetizan con la pared por una prudencia mal entendida. Bien, si este es vuestro caso estáis en un buen sitio. A lo largo del curso iremos hablando de altas capacidades y como acompañar a los alumnos que presentan altas capacidades atendiéndolos desde la escuela. Este blog que está activo desde el 2013 podéis encontrar en el histórico mucha información. Escribimos lunes y jueves pero no siempre es para docentes, también es para familias pero la información puede ser muy valiosa para entender y poder acompañar estos niños y jóvenes.

El primer consejo sería ¡CALMA! No sufráis antes de tiempo porque posiblemente será un sufrimiento inútil. Los niños y jóvenes de altas capacidades son muy diversos y no hay recetas mágicas que sirvan para todos. Tendréis que usar recursos que ya tenéis como docentes, y si no os quedáis enganchados en ideas prefijadas o en mitos no corroborados científicamente ya tenéis mucho de ganado.

Hay tres palabras clave que empezaremos a trabajar en los posts de esta semana: VÍNCULO, OBSERVACIÓN y EQUILIBRIO.

Empezamos por el VÍNCULO. Relación necesaria para todos los alumnos con el docente-tutor e imprescindible para los alumnos de altas capacidades. Si conseguimos un buen vínculo nos entenderemos con la mirada y no podremos asegurar un buen curso pero sí que las situaciones que se irán sucediendo serán mucho más “llevaderas”. Cuando decimos que nos tenemos que entender con la mirada queremos decir que encontraremos la manera de decirle: para, ahora no es el momento, espera un momento, hablamos después... sin palabras y sin que su nombre suene y resuene en la clase. Para conseguir esto, podemos empezar con una llamada o mini entrevista antes del inicio de curso. Necesita saber que sabemos su situación y que estamos aquí para acompañarle. No tenemos varita mágica, ni pócima mágica, pero estaremos a su lado atentos para hacer un buen curso. Abrimos una comunicación que tendrá que tener un tempo que llevemos nosotros (algunos de ellos pueden ser muy intensos y muy impulsivos y podrían querer que solo nos dedicáramos a ellos). Habrá que diferenciar las urgencias de las situaciones que pueden esperar. Aquí la edad y el autocontrol serán importantes pero siempre se pueden ir trabajando.

Esta entrevista inicial es importante para muchos niños o jóvenes que sufren por el inicio de curso. Si no hay tiempo puede ser telefónica. Es un momento que puede cambiar todo el curso. Este primer contacto les ayuda a rebajar la tensión. Si además, podemos dar un tiempo de reunión semanal (los diez primeros minutos del patio de jueves, si no hay contraorden) será fantástico cuando les empezamos a poner en marcha y somos muy puntuales al inicio y al final. Si quedan cosas pendientes pasan en la semana próxima. Es poco, pero suficiente para empezar. Nos servirá para concretar las cosas más importantes, revisar la semana y preparar la siguiente. La constancia es esencial para un buen funcionamiento. Es importante que como docente  te comprometas solo en lo que puedas cumplir (si tiene que ser quincenal, “acepto pulpo como animal de compañía” pero marcadlo en vuestra agenda y si hay contraorden, avisadle). Es importante crear y mantener la confianza. Si no tenemos vínculo  será como intentar que rueden ruedas cuadradas, se puede hacer pero con más dificultad y añadiendo otros elementos…).

Aquella mirada nos puede llevar a frenarlo en una pregunta en la clase cuando levanta la mano hasta el techo diciendo “yo, yo, yo”, o a animarlo a contestar una pregunta difícil cuando quiere esconderse... Como todos, son muy permeables a una sonrisa o a una mirada de complicidad... aprovechadlo. También podéis encontrar otros alumnos que parecen ariscos o tímidos porque no saben mantener la mirada pero pueden aprender a hacerlo. Cuando los canales de comunicación están claros todo es más sencillo. Una libreta sobre la mesa para que pueda apuntar las preguntas, sugerencias, ideas y relaciones que hace puede ser muy interesante para que no necesite interrumpir constantemente la clase. Hay muchas herramientas sencillas que podemos usar con ellos... las iremos descubriendo poco a poco. Nada sirve para todos, pero a todo el mundo les sirve algo...

Mañana viernes continuamos con la OBSERVACIÓN y el EQUILIBRIO.