Siempre tenemos que contar hasta cincuenta mil porque hay
momentos en los que nos hierve la sangre y la respuesta automática es terrible
y como profesionales no nos favorece ni a nosotros, ni a la causa.
Aquí tenéis la historia. Transcurre en Cataluña, última semana de enero 2026.
Profesional externo al centro escolar que lleva haciendo el seguimiento de un niño de
altas capacidades desde hace dos años. Alumno de Primaria en un centro público.
Ha mantenido seis reuniones con la maestra de la escuela para hacer el
seguimiento. Una vez por semana, tiene sesión on line con el alumno para hacer
el seguimiento y una sesión al mes con la familia. Ahora, estaba prevista una
reunión con la tutora a finales de enero y la tutora solicitó aplazamiento a la
primera semana de febrero porque asistiría también la psicopedagoga del EAP. ¡Fantástico!
Cuando pueden coordinarse los profesionales (compartir puntos de vista, hacer
propuestas de actuación...) siempre es una buena noticia. En estos dos años no
había habido ningún contacto con la referente del EAP.
Llega el jueves y la madre recibe una comunicación:
“(...) Estas reuniones están pensadas cómo un encuentro
entre los tutores y las familias, y en estos casos, también la psicopedagoga de
la EAP: Por lo tanto, no está prevista la asistencia de la psicopedagoga
externa. // Es importante respetar esta normativa. En caso de que lo consideremos
necesario, solicitaríamos un encuentro específico con ella en otro momento. //
Muchas gracias por vuestra comprensión.”
Rápidamente la madre reenvia la comunicación a la
profesional y empieza la cadena de explosiones y suposiciones. “¿Qué significa
esto? ¿Una reunión sólo con la madre? ¿Sin la profesional especialista externa que conoce el
niño, la familia y la escuela? ¿Provocar otra entrevista posterior cuando en
dos años no se han podido encontrar y sabemos que están saturados? ¡No nos
quieren ver! Quieren a la madre sola para dar su versión sin contrastar...”
Es cierto que el centro puede haber tenido malas
experiencias. Que pueden haber tenido contacto con profesionales muy poco
profesionales que no han tenido en cuenta que su función es mejorar la atención
del niño en su entorno escolar.
También es cierto que no es un modus operandi habitual. La
profesional ha hecho reuniones con referentes del EAP en otros centros de
diferentes comarcas catalanas.
La primera reacción es de lucha, pero hay que contar hasta
cincuenta mil: preguntar y escuchar. El jueves por la tarde se diseña la
respuesta. Primero se necesita información. La información se va a buscar a Inspección.
Buscar información desde la calma. Una primera llamada nos pone en contacto con
el Inspector que recibe la información, nos escucha y nos dice que hablará con
la escuela para conocer la situación y poder dar una explicación. La segunda
llamada, al mediodía, es de la directora de la escuela. Nos explica que en este
centro lo habitual es que los encuentros con el EAP o CEDIAP… se hagan únicamente
con la familia y sin profesionales externos. Nos escucha atentamente y entiende
las dificultades horarias pero se muestra firme en que siempre lo han hecho así
y no pueden hacer excepciones (que no habíamos pedido como tales).
Finalmente, la realidad es que mañana martes, 3 de febrero,
la madre irá sola a la entrevista. Escuchará muy atentamente, recordará lo que
pueda y lo hará llegar a la profesional para hacer un camino más largo. El
objetivo es una atención adecuada de su hijo.
Necesitamos ir todos a una para poder atender correctamente
a estos alumnos de altas capacidades que necesitan una atención personalizada.
Insistimos en la necesidad de que los profesionales se puedan encontrar con los
referentes del EAP quizás en una entrevista previa o en línea. Rompemos una
lanza por la coordinación y por no ampliar el número de pasos necesarios para que
ésta se dé.
Es cierto que quizás es más cómodo pero no es operativo. Solicitaremos
a la dirección del centro que se revise este punto, y de cara en el curso
próximo sea posible la participación de todos los elementos que intervienen en
el proceso en las reuniones de coordinación.
Desde estas líneas queremos agradecer la atención, el buen
trabajo y diligencia de los Servicios Territoriales del Baix Llobregat y en
especial de los inspectores de Esplugues y de la directora de la escuela. A
pesar de que creemos que hay que revisar esta situación para optimizar los
recursos de la Administración. Dejamos la pelota en su tejado y esperamos que pronto
podamos disfrutar de una mejor coordinación en la atención de los alumnos de
altas capacidades.






