viernes, 4 de septiembre de 2026

Viernes 4 de septiembre Preparamos la vuelta en la escuela 2 (Docentes)

 

Cuando empezamos a trabajar con alumnos de altas capacidades hay tres palabras clave: en el post de ayer hablamos del VÍNCULO y hoy es el turno de la OBSERVACIÓN y el EQUILIBRIO.


No podemos conocer si no observamos. La OBSERVACIÓN nos lleva a tomar nota de aquellas cosas que nos llaman la atención. Se trata de hacer un registro muy breve pero exhaustivo. Quizás escribiremos solo una palabra y señales de en qué momento se produce. Esto nos permitirá ver la frecuencia y la forma diferente al mismo hecho o con diferentes personas. Estas notas nos darán mucha información que podremos contrastar en las entrevistas individuales. Recordad que nosotros vemos una conducta y extraemos nuestras conclusiones partiendo de niños normotípicos pero no sabremos el por qué, lo que la produce, lo que la exagera, lo que hace que se repita... si no se lo preguntamos al interesado (que a menudo elaborará la respuesta con nosotros o la tendrá esperando que alguien le pregunte).

Encontramos niños y jóvenes que se pueden mostrar de maneras muy diversas. Es muy importante que pongamos el foco en la observación de sus actividades diarias. Tenemos desde el alumno perfecto que aprende deprisa, hace los trabajos propuestos a la perfección en su tiempo y forma, que intenta pasar desapercibido a clase o ayuda; también tenemos aquel que se aburre, tiene una buena comprensión pero después al empezar a trabajar empieza a cometer errores porque no pone atención; podemos tener también aquel que sabe muchas cosas de fuera del aula pero no de dentro del aula, o aquel que no quiere participar y mostrar lo que sabe, o el que sólo quiere trabajar a su manera. Al que no se mueve por miedo al error o su exigencia le paraliza. La diversidad es muy importante y no son de color verde, por lo que nos pueden pasar desapercibidos. Por eso si tenemos una identificación hay que leerla atentamente y sacar la información que necesitamos y corroborarla con la observación.


En tercer lugar tenemos el EQUILIBRIO. Consiste en conocer y atender sus necesidades con los medios que tenemos a nuestro alcance en las escuelas e institutos. Los alumnos de altas capacidades, como todos, tienen necesidades cognitivas, emocionales y sociales. La escuela es un laboratorio de vida, un centro de entrenamiento, la posibilidad de experiencias de todo tipo a lo largo de los años de escolarización. Esto no nos tiene que asustar. Es una gran oportunidad, realmente una serie de oportunidades.

Como niños y jóvenes que son, hay veces que no son conscientes de todas sus necesidades. Suelen saber que necesitan saber más pero no suelen solicitar mejorar la paciencia y la espera, que también forman parte de sus necesidades.

Para mí, como especialista en la intervención educativa de estos niños y jóvenes es imprescindible poner en marcha un dispositivo que permita que el alumno se adapte en la escuela pero también que la escuela se adapte a sus necesidades. Esto se puede hacer con relativa facilidad y sin hacer cosas extrañas. Tenemos que pensar que este alumno forma parte de un colectivo de alumnos dentro de un centro escolar y dentro de un aula con todo lo que esto comporta. Todos, familia, alumno y docentes tenemos que ser conscientes de que no se puede hacer todo, pero sí que debemos atender sus necesidades dentro de la escuela inclusiva.

Empezamos con el “Toca no negociable”. Aquí estamos en el punto en el que el alumno se debe adaptar a la escuela. Al horario, las normas, la manera de trabajar (agenda, libretas...), bata, uniforme...

Continuamos con el “Toca negociable”. Este es el punto en el cual es la escuela la que se adapta al alumno. Veamos un ejemplo. En la escuela hay que leer pero en Cuarto de Primaria se propone “Manolito Gafotas” y nuestro alumno es muy buen lector, de hecho está leyendo “El Hobbit” y está disfrutando con las descripciones. La maestra puede continuar fomentando la lectura acompañándole en su interés. Puede creer que es interesante que lea el libro propuesto y haga las actividades que hace la clase o el control de lectura pero no sería conveniente que lo “castigara“ a leer durante todo el trimestre un libro que está muy por debajo de su nivel lector y sus intereses. En los momentos de clase de lectura en voz alta o comentario del vocabulario le podemos proponer otras actividades como colaborar con el préstamo de la biblioteca del centro, introducir los datos de los libros de la biblioteca al ordenador, leer con niños de Primero de Primaria que les gusta leer...

Todas las actividades que se realizan en la escuela se reparten entre negociables y no negociables. Esto requiere conocer su situación y haber hecho una reflexión seria sobre lo que hacemos en la escuela: contenidos, procedimientos... Un alumno que tiene altas capacidades puede invertir algunas de las horas de clase en otras tareas porque no perderá el hilo si todos lo tenemos en cuenta.

El curso es muy largo y da para muchas ocasiones diferentes de aprendizaje. Para todos los niños está lleno de oportunidades y para los alumnos de altas capacidades todavía más porque hacen reflexión sobre cómo aprenden con facilidad.


No sufráis, iremos paso a paso. Si necesitáis más información os podéis poner en contacto con nosotros en atencioaltescapacitats@gmail.com  Hacemos formación, acompañamiento a familias y centros. Estamos a disposición de quien quiera saber más en el ámbito de las altas capacidades.



jueves, 3 de septiembre de 2026

Jueves 3 de septiembre Preparamos la vuelta a la escuela (Docentes)

 

Ya hace dos días que hemos vuelto a la escuela o al instituto. Ya tenemos listas de clase, tutorías y quizás hemos descubierto que tendremos en clase uno o dos alumnos de altas capacidades identificados. Son solo una parte de la diversidad y les deberíamos atender, pero quizás no sabemos qué hacer con ellos.

Bien es verdad que en todas las clase suele haber alguno... Teniendo en cuenta que entre superdotados y talentosos se estima que hay un 20 por ciento de la población, no sería nada extraño. Quizás no están identificados, pero los hay que se ven y otros son de los que están muy escondidos porque no se lo creen ni ellos, o ellas: se esconden y mimetizan con la pared por una prudencia mal entendida. Bien, si este es vuestro caso estáis en un buen sitio. A lo largo del curso iremos hablando de altas capacidades y como acompañar a los alumnos que presentan altas capacidades atendiéndolos desde la escuela. Este blog que está activo desde el 2013 podéis encontrar en el histórico mucha información. Escribimos lunes y jueves pero no siempre es para docentes, también es para familias pero la información puede ser muy valiosa para entender y poder acompañar estos niños y jóvenes.

El primer consejo sería ¡CALMA! No sufráis antes de tiempo porque posiblemente será un sufrimiento inútil. Los niños y jóvenes de altas capacidades son muy diversos y no hay recetas mágicas que sirvan para todos. Tendréis que usar recursos que ya tenéis como docentes, y si no os quedáis enganchados en ideas prefijadas o en mitos no corroborados científicamente ya tenéis mucho de ganado.

Hay tres palabras clave que empezaremos a trabajar en los posts de esta semana: VÍNCULO, OBSERVACIÓN y EQUILIBRIO.

Empezamos por el VÍNCULO. Relación necesaria para todos los alumnos con el docente-tutor e imprescindible para los alumnos de altas capacidades. Si conseguimos un buen vínculo nos entenderemos con la mirada y no podremos asegurar un buen curso pero sí que las situaciones que se irán sucediendo serán mucho más “llevaderas”. Cuando decimos que nos tenemos que entender con la mirada queremos decir que encontraremos la manera de decirle: para, ahora no es el momento, espera un momento, hablamos después... sin palabras y sin que su nombre suene y resuene en la clase. Para conseguir esto, podemos empezar con una llamada o mini entrevista antes del inicio de curso. Necesita saber que sabemos su situación y que estamos aquí para acompañarle. No tenemos varita mágica, ni pócima mágica, pero estaremos a su lado atentos para hacer un buen curso. Abrimos una comunicación que tendrá que tener un tempo que llevemos nosotros (algunos de ellos pueden ser muy intensos y muy impulsivos y podrían querer que solo nos dedicáramos a ellos). Habrá que diferenciar las urgencias de las situaciones que pueden esperar. Aquí la edad y el autocontrol serán importantes pero siempre se pueden ir trabajando.

Esta entrevista inicial es importante para muchos niños o jóvenes que sufren por el inicio de curso. Si no hay tiempo puede ser telefónica. Es un momento que puede cambiar todo el curso. Este primer contacto les ayuda a rebajar la tensión. Si además, podemos dar un tiempo de reunión semanal (los diez primeros minutos del patio de jueves, si no hay contraorden) será fantástico cuando les empezamos a poner en marcha y somos muy puntuales al inicio y al final. Si quedan cosas pendientes pasan en la semana próxima. Es poco, pero suficiente para empezar. Nos servirá para concretar las cosas más importantes, revisar la semana y preparar la siguiente. La constancia es esencial para un buen funcionamiento. Es importante que como docente  te comprometas solo en lo que puedas cumplir (si tiene que ser quincenal, “acepto pulpo como animal de compañía” pero marcadlo en vuestra agenda y si hay contraorden, avisadle). Es importante crear y mantener la confianza. Si no tenemos vínculo  será como intentar que rueden ruedas cuadradas, se puede hacer pero con más dificultad y añadiendo otros elementos…).

Aquella mirada nos puede llevar a frenarlo en una pregunta en la clase cuando levanta la mano hasta el techo diciendo “yo, yo, yo”, o a animarlo a contestar una pregunta difícil cuando quiere esconderse... Como todos, son muy permeables a una sonrisa o a una mirada de complicidad... aprovechadlo. También podéis encontrar otros alumnos que parecen ariscos o tímidos porque no saben mantener la mirada pero pueden aprender a hacerlo. Cuando los canales de comunicación están claros todo es más sencillo. Una libreta sobre la mesa para que pueda apuntar las preguntas, sugerencias, ideas y relaciones que hace puede ser muy interesante para que no necesite interrumpir constantemente la clase. Hay muchas herramientas sencillas que podemos usar con ellos... las iremos descubriendo poco a poco. Nada sirve para todos, pero a todo el mundo les sirve algo...

Mañana viernes continuamos con la OBSERVACIÓN y el EQUILIBRIO. 



miércoles, 2 de septiembre de 2026

Miércoles 2 de septiembre 2006 Preparamos la vuelta a la escuela (Familias)

 

Todos los niños y jóvenes son diferentes, y entre los que presentan altas capacidades también encontramos muchas diferencias. No únicamente en el aspecto cognitivo que nos puede llevar a talentos simples, compuestos o superdotación sino que esta inteligencia se mezcla con: cómo es cada cual, lo que ha vivido, y sobre todo, cómo lo ha vivido. La diversidad está asegurada. Por eso, muy a menudo, hablaremos de una manera de vivir y de su contraria; porque todo puede ser cierto dentro del mundo de las personas con altas capacidades.

 

Podemos tener un primer grupo de niños o jóvenes que ya hace tiempo que cuentan los días que faltan para empezar la escuela. Lo hacen con aquella ilusión de quien quiere volver a ver al maestro, a los compañeros, o de quienes necesitan una rutina que viven con pasión. Quizás son aquellos que empiezan en un centro nuevo o que tienen un cambio importante, pasan a ser los mayores de la escuela, cambian de patio o de actividades. El primer grupo diríamos que están en una cuenta atrás ilusionada, y a medida que se acerque “el gran día” pueden hacer incluso un pico de ansiedad por aproximación. Tienen grandes expectativas y quizás los primeros días de curso, cuando algunas de ellas no se cumplan, les tendremos que recoger con una pala... Recuerdo una niña de Infantil 3 años que me llamó el tercer día de clase y me dijo: “La escuela de los mayores no es lo que yo esperaba! Las maestras cantan, los niños lloran, no han explicado nada interesante, no nos han puesto deberes... y todavía nadie me ha hablado de los números mayúsculos!”. Pobrecita, en el mejor de los casos le quedaban trece años de escuela y ya estaba desencantada el tercer día....

 

Un segundo grupo podrían ser los “políticamente correctos”. No les apasiona la escuela pero saben que los adultos se han puesto de acuerdo en que hay que ir. Quizás preferirían quedarse en casa pero no harán un problema de una lucha en la que tienen todas las de perder. Gustar a sus adultos, mantener las normas son su manera de vivir. Y como decía aquel Presidente de la Generalitat en el programa Polònia de sátira política en la televisión catalana... todo “con ilusión” o no, pero si es que no, ellos no nos lo mostrarán. Participarán en las compras y preparaciones previas al inicio de curso. Esconden los problemas bajo la alfombra y son peligrosos porque como adultos responsables necesitamos que entiendan que sus incomodidades no son errores suyos ni de los otros, a menudo son cosas que se pueden trabajar pero necesitamos saberlas. La comunicación es esencial pero les cuesta mucho porque aplastan con sus razonamientos. Una niña de Primero de Primaria decía “La señorita ha estudiado y me quiere, ¿cómo tengo que decirle que hay cosas que me gustaría que fueran diferentes? Ella lo hace especialmente para mí, ella sabe...” Nos costó años que viera que no se trataba de decir lo que su maestra hacía mal sino aquello en lo que podía mejorar ajustándolo a sus necesidades... porque su maestra no tenía toda la información, no tenía el punto de vista de la niña, y no lo tendría nunca si ella no lo daba.

 

Un tercer grupo pueden ser los que quisieran evitar la vuelta a la escuela porque hay toda una serie de cosas que les hacen daño, que les duelen. En el ámbito cognitivo: la lentitud de llegada de los conocimientos, la espera constante, la carencia de escalado en la dificultad de las propuestas de ejercicios, la repetición de ejercicios muy parecidos, la rigidez, las indicaciones... Para otros, las dificultades no son tan cognitivas (porque se han adaptado o no les dan tanta importancia) sino sociales: la mirada de los otros, la presión social, el aislamiento voluntario o no deseado, la diferencia de intereses, la necesidad de contacto físico a menudo mal leída, la necesidad de comunicar que hace que se hagan pesados con sus obsesiones... Algunos de estos niños o jóvenes podrían evitar hablar de la vuelta a la escuela hasta que sea imprescindible, pueden prepararlo todo pero tenerlo escondido o esperar a preparar en el último momento con la tensión familiar que puede suponer.

 

Y si hablamos de la etapa adolescente sabemos lo importando que es ser un mismo o formar parte del grupo. Cada cual tiene sus preferencias pero ser diferente ya saben que tiene consecuencias. Quizás hay que estar a su lado y conseguir que nos explique qué quiere hacer, como quiere hacerlo... ya sabéis que el mejor momento para hablar es aquel en el cual baja la guardia: en un paseo  uno al lado del otro, en el coche, secándose los cabellos, en la cocina, haciendo bricolaje o actividades manuales, antes de ir a dormir.... Tenemos que encontrar el momento y cuidar este momento para que se pueda repetir. La comunicación es esencial y sólo se dará si se sienten seguros, cómodos y no enjuiciados... Los padres tenemos que trabajar para que estos momentos sean posibles, los tenemos que provocar... No son únicamente para los adolescentes, la comunicación es esencial para todos y todas.

 

Con la llegada del mes de septiembre podemos empezar a poner modo “curso” y dar por acabadas las vacaciones poco a poco... Hay que reiniciar unas rutinas que han sido modificadas por el periodo estival y que son beneficiosas en áreas muy diferentes desde la autonomía o la autoregulación hasta la salud.

 

Podemos empezar yendo hacia el horario escolar, cuadrando la hora de ir acostarse y de levantarse, para que este tema logístico no se convierta en un problema añadido. Iremos preparando las tareas que se pueden automatizar: desayunos, ropa de deporte, desplazamientos... cómo lo haremos en este nuevo curso. Preparar los materiales, es otro punto importante. No se trata de comprarlo todo nuevo sino de tener todo lo que necesite y que sea operativo. Seguramente ya tenemos las extraescolares pensadas y algunas empiezan esta semana. Quizás otras todavía están ajustando horarios y no las tenemos todavía encajadas. Más logística para ir trabajando…

 

En todos los casos sería muy bueno que pudieran conocer el tutor o la tutora antes de empezar el curso. Una pequeña sesión para confirmar que nos entenderemos y trabajaremos juntos todo el curso. Que sabe que tenemos necesidades educativas especiales al alta y que la primera es la necesidad de un buen vínculo y entendernos con una mirada; y que sea receptivo si tenemos que salir de clase un momento para autorregularnos. Esto hará que el niño o joven empiece con más tranquilidad y seguridad.



lunes, 31 de agosto de 2026

Lunes 31 de agosto ¡Mañana es San Volvemos a Empezar!


Soy Sílvia Llucià Domènech, pedagoga especializada en intervención educativa en altas capacidades. Toda mi vida he trabajado en el ámbito educativo. He sido docente, orientadora, directora de centro, y a partir del 2013 hice una immersión total en las altas capacidades. Trabajo en Atenció a les Altes Capacitats. No he hecho nada más ni nada menos. Resido en Barcelona. Empecé este bloc en 2013.

El 2 de octubre de 2013 abría este blog con este post:

“Ya está en marcha el bloc de atención a las Altas Capacidades. Es la consecuencia natural de la práctica educativa y la necesidad de hacer llegar mi experiencia en este apasionante mundo de las Altas Capacidades. Algunos dicen que son un problema, otros un inmenso beneficio... "todo es del color del cristal con que se mira"... para mí las altas capacidades son una situación que acompañada y tratada nos puede llevar a que niños y jóvenes puedan llegar a ser PERSONAS EN MAYÚSCULAS.”

Trece años más tarde sigo aquí, escribiendo para divulgar, para dar a conocer esta realidad escondida y mal comprendida (porque los mitos y las falsas ideas se han incorporado como verdades absolutas tiñendo de dolor e incomprensión la vida de muchas personas: pequeños y mayores).

¡Mañana es San Volvemos a Empezar! Hoy se acaba el mes de agosto con las felicitaciones a todos los Ramones y Ramonas. Todavía quedan 122 días para acabar el año. Ya estamos calentando motores porque nos espera un buen curso. Entre todos trabajaremos para que sea un buen curso.

Hay novedades:

- Empezamos con semana completa de posts. Un texto diario para coger fuerzas. Hay mucha información de inicio.

- Durante el curso tendremos dos posts semanales sobre la misma temática (lunes y jueves) lo que nos permite aportar más información del por qué y del cómo, con propuestas de qué podemos hacer desde casa y desde el centro docente para acompañar a niños y jóvenes.

- Reaparece, por fin, el Programa Atlàntida, con el equipo habitual y nuevas incorporaciones. En el primer trimestre de curso con acciones puntuales y a partir de enero con un nuevo formato (si todo acaba cuadrando...).

Recordad que si tenéis identificación de altas capacidades de vuestros hijos podéis solicitar la Beca del Ministerio en todo el territorio español.  Sólo hasta el 11 de septiembre. Si necesitáis más información podéis conectar con nosotros al 646486159 o en  atencioaltescapacitats@gmail.com

Ya estáis informados. Esta tarde continuamos manos a la obra y con la maquinaria preparada volvemos a una rutina que nos encanta... estar en contacto con vosotros hablando de altas capacidades.

Publicamos en catalán en atencioaltescapacitats.blogspot.com y en castellano en atencionaltascapacidades.blogspot.com Escribo en catalán y en castellano no es sólo traducción, suelo añadir la puesta en contexto a la realidad catalana.




lunes, 18 de mayo de 2026

Lunes 18 de mayo ¡Hagámoslo fácil!

 

Este fin de semana han acabado muchas ligas de fútbol, basquet, voley, rugby, balonmano.... Y hoy hablamos de una frase que sale del ámbito del deporte. Muchos entrenadores de todas las secciones y edades tienen una frase que usan en entrenamientos y partidos. A lo largo de toda la temporada tiene sentido aprovechar las posibilidades para conseguir los mejores resultados. Subir de categoría, no bajar, mantener un buen juego, conseguir que no nos marquen, conseguir marcar... Es igual el deporte, la frase es: “!Hagámoslo fácil!” No os compliquéis la vida, no busquéis la solución complicada.

Cuando vamos a las escuelas para hablar de un alumno de altas capacidades en el mes de mayo, la respuesta en muchos centros es... para lo que queda de curso... mejor que esperemos a septiembre. Es cierto que estamos en la recta final del curso, pero todavía quedan horas de clase y desde el punto de vista del alumno: muchas, muchas horas de clase, (para algunos demasiadas horas de clase). A aquellos docentes que piensan que ya está todo hecho les propongo calentar motores para que cuando llegue septiembre, el inicio de curso, ya tengamos a punto la estrategia y quizás, incluso, hayamos podido empezar a probar algo en esta recta final antes de que acabe este curso.

Tenemos alumnos identificados, tiempo para conocer sus necesidades, hablar con ellos, escuchar cuáles son sus necesidades, qué propuestas pueden aportar... Tiempo para escucharles, para ir pensando qué podremos poner en marcha sabiendo que actividades hacemos en la escuela o en el instituto y que les podríamos proponer.

La única condición seria que estas propuestas no fuesen únicamente para los alumnos de altas capacidades identificadas de alto rendimiento que ya están mostrando sus capacidades. Añadiría otros alumnos de alto rendimiento, los que tienen intereses en esta área y aquellos de altas capacidades que todavía no han desplegado todo lo que pueden hacer. Este grupo de la clase puede participar en actividades escolares de otros grupos: conferencias, talleres, actividades de laboratorio, lecturas,... estas actividades no tienen un sobrecoste para la escuela o el instituto. Al principio quizás se hace extraño, pero tendríamos que normalizar que los alumnos que participan en actividades no son únicamente los de una clase o un curso, sino que podemos aumentar el número de participantes con alumnos de diferentes cursos.

Ahora, ya empieza a ser el momento de empezar a diseñar en lápiz el próximo curso. Es uno de los trabajos del jefe de estudios o de los jefes de departamento, de los profesores o maestros. Tendríamos que hacer el esfuerzo de pensar en la diversidad al alta. Permitir que los alumnos puedan acceder a conocimientos más elaborados (no solo hacer aceleraciones). Si podemos hacer adaptaciones al alta en el aula o en el centro; podríamos no parar a aquellos que pueden avanzar, andar, correr o volar y siguiendo con el símil deportivo podríamos hacer lo que dice el árbitro que en un momento determinado no para la jugada y dice: “sigan, sigan”; y ellos y ellas puedan correr o volar.



jueves, 14 de mayo de 2026

Jueves 14 de mayo Altas capacidades en la escuela.

 

Hay veces que los profesores no tienen una visión general de lo que los alumnos hacen en la escuela a lo largo de toda la escolarización. Este año, Marta (nombre inventado) que cursa  Cuarto de Primaria, el pasado martes me dijo: “cómo volvamos a hacer este curso el experimento de la judía… yo dimito, diré que no lo quiero hacer! Lo llevamos haciendo desde Infantil 4 años, y siempre pasa lo mismo!” Y yo voy vuelvo a repetir en mi cabeza expresiones muy sentidas en el mundo de las altas capacidades: “!Qué paciencia tengo que tener! ¿Nadie piensa? ¿Nadie se fija? ¿No hay nadie al volante?” Algunos maestros no son conscientes del “Día de la Marmota” que suponen algunas actividades en la escuela. Se podría pensar en alguna gradación que empezara con las judías pero les llevara a comparar judías, lentejas y garbanzos. Algún año podrían trabajar la paciencia y la agricultura plantando bulbos en tiestos individuales y pudieran regalar a personas que trabajan en la escuela (secretaría, cocina, limpieza...), hacer la estadística por colores, de crecimiento, de los que nacen, crecen y de los que no llegan a salir haciendo experiencia del ciclo natural. Y los mayores podrían cambiar las condiciones y ver sus efectos en las plantas (más o menos agua, más o menos luz, diferentes tipos de tierra...). Esto nos sirve para los alumnos de altas capacidades pero también para todos los otros alumnos.

Preparar actividades para alumnos de altas capacidades es necesario. Hay que huir de la repetición y pasar a un estadio más alto, en el que se requiera aplicación, explicación o argumentación... Aquí tenéis un ejemplo que viví al principio de mi contacto con las altas capacidades. El profesor de Tecnología de Tercero de ESO tenía una actividad que proponía  cada curso con sus alumnos. La propuesta para la clase era construir un coche con los materiales que él les daba dentro de una bolsa: motor, pilas y elementos electrónicos y piezas troqueladas de madera. Aquí lo que se proponía montar un coche, sustancialmente todos iguales y la diferencia radicaba únicamente en cómo los pintaban. A los dos alumnos de altas capacidades de la clase se les pidió hacer un coche que circulara hacia adelante y atrás con sensores para evitar el contacto y con la fuente de energía que desearan. Tenían que adjuntar una memoria en la que explicaran qué materiales habían usado, qué proceso de construcción y por qué. Ahora, después de años de atención a niños y jóvenes de altas capacidades, hubiera pedido que esta propuesta no fuera únicamente para ellos, habría añadido a los alumnos de alto rendimiento y los de alto interés en el tema.

Los docentes les tenemos que preparar un trabajo que les ayude a crecer, pero a veces no todos lo aprovechan tal como nos gustaría. De los dos alumnos de 3ESO de los que os hablaba, eran totalmente diferentes: uno era muy exigente y políticamente correcto (alto rendimiento), el otro no estaba dispuesto a trabajar y su implicación era mínima. El resultado de su trabajo también fue muy diferente. Uno olvidó el día de entrega y lo presentó porque insistimos: un dosier de dos páginas escrito con desgana a última hora a mano y presentó un tipo de coche que no pudimos poner en marcha. El otro, presentó un dosier hecho con ordenador con una parte de diario de la experiencia y argumentación de todo el proceso los materiales y los cambios que tuvo que hacer con las fotografías correspondientes, su coche hecho con piezas de lego y placas solares se movía adelante, atrás, giraba y no chocaba gracias a los sensores que había instalado. El primero fue un desastre y el segundo una verdadera maravilla.

Los docentes y las familias tenemos mucho trabajo porque tenemos que conseguir que estos alumnos que tienen muy buenos capacidades las pongan en marcha y quieran hacerlo por ellos mismos con un nivel de disciplina personal que consiga que puedan desplegar sus capacidades. Cuando todo es demasiado sencillo algunos se acomodan y se desenganchan llegando, incluso, a dejar los estudios.



lunes, 11 de mayo de 2026

Lunes 11 de mayo Altas capacidades e intereses

 

Hay niños y jóvenes de altas capacidades que tienen intereses muy definidos. Algunos son bastante habituales: los dinosaurios, Egipto, el espacio, los Romanos... y otros que nos sorprenden: las campanas extractoras, el Titannic, la pirotecnia, los animales extinguidos, la comparación entre lenguas, los números...

Cualquier detalle en su campo de interés les activa. Las familias lo tienen fácil porque una ida a Dinópolis, al Museo Egipcio, a cualquier Observatorio Astronómico o a los restos romanos de Tarragona les es interesante.

Pero hay otros niños o jóvenes de los cuáles decimos que son de jabón. Todo les interesa pero nada les interesa lo suficiente y no les podemos enganchar. Es cómo cuando intentamos coger una pastilla de jabón con las manos mojadas, nos resbala, y si lo intentamos con fuerza no la podemos coger, no tiene aristas y se nos escapa de las manos. Todo les interesa, el mundo les es interesante pero nada les interesa lo bastante para engancharlos o activarlos.

Aquí tenéis algunos ejemplos:

- El más pequeño estaba en la clase de Infantil 5 años y quería ser Vulcanólogo. Decía que cuando el Etna volviera a entrar en erupción él quería estar allá con los conocimientos necesarios para poder hacer el seguimiento y la prevención para la población próxima. La maestra no lo podía creer, en toda su carrera había oído muchas cosas pero vulcanólogo y con explicación, no, era la primera vez y en la familia no había precedentes.

- Conocí un niño de Tercero de Primaria que tenía clarísimo que estudiaría Física. Ya tenía pensado el campo en el que quería hacer su tesis doctoral. Sabía que se tenía que esforzar mucho porque a lo largo de su carrera descubriría algo que mejoraría la vida de la gente y por eso le darían el premio Nobel. Es muy curioso porque no hablamos de un niño con una familia académica, en su familia no había ningún físico; pero él lo tenía muy claro.

- Este chico de Quinto de Primaria quería ser Paleontólogo y sus maestras no habían visto que esto venía de lejos. En esta escuela cada curso, entre Segundo y Sexto de Primaria hacían una exposición oral de un tema a su elección. Cada curso los alumnos escogen tema pero él, en segundo ya se hizo una propuesta de los cuatro años y no lo explicó a nadie. Cada año concretaba su propuesta pero no fue hasta Sexto que me lo explicó que pude pasar la información a las maestras y dar sentido a cuatro cursos de exposiciones. Empezó con la formación de la galaxia y el big bang (un tema poco habitual en un niño de Segundo de Primaria) y acabó a Sexto con la evolución humana. Me pareció espectacular tanto como su habitación llena de dinosaurios, o como la celebración de su cumpleaños en la que su gemelo fue a Madrid con la madre a hacer una visita guiada y ver un partido a Santiago Bernabeu y él fue un sábado con el padre a visitar el Museo de Historia Natural de Londres. Estos padres sabían atender a los intereses de sus hijos.

Los de jabón son más complicados de mover, porque todo les va bien pero nada les mueve de verdad. A la hora de decidir estudios superiores tienen muchas dificultades porque suelen ser buenos y sentirse cómodos en muchas disciplinas diferentes. Algunos son muy buenos en letras y en ciencias, y les cuesta decidir. Recuerdo un alumno que acabó haciendo el Bachillerato científico, y Física y Matemáticas en la Universidad; que al inicio de Bachillerato los profesores de lenguas hablaron con él muy seriamente para que pasara a Humanidades porque nunca habían tenido un alumno tan brillante. Nunca ha dejado de leer y de vivir con intensidad la filosofía pero su campo de trabajo actualmente es la programación de la inteligencia artificial en Inglaterra.

La orientación académica y profesional de estos alumnos requiere un estudio serio y evitar tanto como sea posible el sufrimiento de la duda. Será un camino más largo y tenemos que saber que no hay nada definitivo y que se pueden hacer cambios pero que lo ideal es que consigamos una justificación seria que nos fundamente la elección.