jueves, 23 de abril de 2026

23 de abril Sant Jordi y la sonrisa de complicidad


Hoy es Sant Jordi, una fecha señalada de forma especial en la memoria emocional de todos los catalanes. Me pasé cincuenta años preparando la Feria del Libro y Rosa en la escuela. Primero ayudando a mamá y después yo sola (con colaboración siempre). Sobre el 15 de abril llegaban un montón de cajas de libros que había que puntear, separar por edades y poner precios. Otros se encargaban de la decoración y de la logística (mesas, sillas, tiquets, cajas, música...). Preparábamos el horario para que las familias pudieran disfrutar con sus hijos de la visita a la Feria y de revolver para encontrar ese libro adecuado. Había actividades paralelas, era un día de clases especiales: los Juegos Florales, hacer nuestro libro, el punto de libro, el Diario de Sant Jordi, la Gimcana de las letras... Los últimos quince años, el sábado anterior, representamos “La Leyenda de Sant Jordi” con los alumnos de Tercero de Primaria en el Festival de Primavera. Allí; en la Escola del Carme, de la calle Tapioles, y en Menéndez, en la calle Sinaí; descubrí el valor de la sonrisa de complicidad de Sant Jordi. Debo decir que en la escuela sonreíamos mucho, pero la sonrisa del día de Sant Jordi era especial. Aún tengo por casa cientos de fotos de familias: madres, padres, abuelos, tíos, hermanos mayores que nos acompañaban por Sant Jordi... ¡Cuántos recuerdos! Pero terminado el horario escolar tocaba la parte más pesada: preparar la devolución que me acostumbraron a hacer el mismo día porque si no se eternizaba. Habíamos llegado a las siete de la mañana y salíamos a las diez de la noche, si todo cuadraba...

Hasta el año 2012, sólo conocí el Sant Jordi de la escuela y lo que contaban en la tele. El 2013 fue un annus horribilis, terminaba el curso de “las primeras veces sin”. Descubrí, a la fuerza, que había un mundo más allá de la escuela. Había escritores que firmaban libros, gente en la calle, puestos por todas partes, libros, rosas, banderas... Y vi que aquella sonrisa que tan bien conocía se extendía por todo el territorio. ¡Qué maravilla! Y desde entonces, elijo con cuidado a los autores: Luis Rojas Marcos, Francesc Torralba, Ramón Gener, Carles Capdevila, Xavier Sala Martí, Cristian Olivé, Teresa Baró, David Bueno, 72 kilos, Lolita Bosch, Eva Bach, Miquel Pucurull, Màrius Serra, Andreu Buenafuente, Oriol Mitjà, Xavier Grasset, Tona Pous i Vilalta, Marian Rojas Estapé, ... tengo libros dedicados de cada año que he leído con deleite antes de llegar el mes de mayo.

Hemos tenido de todo. Mayoría de días espléndidos, pero también un año de lluvias horrorosas, algún día de ventolera pero la ilusión de todos puede más que la meteorología. Todo el mundo sale a la calle... y siendo día laborable, tiene mucho mérito. Sabemos encontrar el momento.

Este año, añado la visita a edificios con puertas abiertas: el Ayuntamiento, la Generalitat con concierto de carillón incluido, la Diputación, el Palau Güell... y también algún rato de radio en directo. No me perderé la Feria en el Paseo de Gracia. La firma escogida este año es la del Oscar Andreu que ha escrito “Manual en defensa del català” con un subtítulo que vale la pena pero lo tendréis que buscar y traducir...

Hoy veremos a caballeros orgullosos llevando rosas. Una figura que desaparece de nuestras calles el resto de días del año. Y nuevamente, ¡sonrisas de complicidad!

Si nunca has vivido un Sant Jordi en Barcelona o en cualquier población catalana no te lo puedes perder. Márcalo en el calendario y haz una escapada el próximo año. Si estás muy lejos, has de saber que los Casals Catalanes de todo el mundo mantienen las tradiciones, por eso hoy en Buenos Aires, en Nueva York o Amsterdam también será Sant Jordi.



lunes, 20 de abril de 2026

Lunes 20 de abril Hablemos de lectura

 

En Cataluña hay una fiesta que celebrándose en día laborable tiene un color y olor especial. San Jorge es el Patrón de Catalunya y se celebra con una gran feria de Libros y Rosas por todo el territorio. Esta semana, el jueves se celebra San Jorge. Nuestros pueblos y ciudades empiezan a oler a libros. Los autores que tienen nuevas publicaciones están en todas partes calentando motores para la gran fiesta. El día del baño de masas de los autores, libreros y libros: San Jorge, para nosotros “Sant Jordi”.

Cuando hablamos de la lectura con los niños y jóvenes de altas capacidades nuevamente encontramos un amplio abanico de respuestas: desde los apasionados de la lectura hasta los que la evitan tanto como pueden. Todo el mundo tiene claro que la lectura es uno de los canales de entrada de conocimientos más potentes, pero algunos… no ejercen, no lo utilizan. Existen diferentes tipos de lectura: la lectura para aprender y también la lectura como ocio. Hay un buen grupo que tienen el mecanismo adquirido pero no han llegado a saborear el placer de la lectura y sólo leen lo que es obligatorio en la escuela o instituto, si no han encontrado la manera de saltarlo.

La lectura, junto con la escritura son dos procesos muy complejos y elaborados que requieren de diferentes habilidades y automatismos. Muchos niños de altas capacidades aprenden a leer solos y a menudo antes de lo que está estipulado al sistema escolar. Os presento a D. es un niño de I4 (Infantil 4 años) y ya leía libros de Gerónimo Stilton pero no conocía el nombre de las letras. Sí, hacía lectura comprensiva de las palabras y frases, pero se había saltado algunos pasos y la maestra no entendía nada. Ella partía de un aprendizaje lineal, paso a paso y él había aprendido a saltos y con muchas lagunas para rellenar. Escuchando en clase fue aprendiendo las letras, sonidos y grafías, y completó lo que había aprendido. Este curso D. ha entrado en la Universidad y continúa siendo un gran lector.

Hay otros alumnos que empiezan bien, pero algo hace que pongan lo freno de mano y se paran. Cuando ven que no pueden hacer vocecitas como la madre, el padre o la maestra cuando le leen cuentos; frenan en seco y dejan de leer. Otros se encallan porque leen en una lengua diferente a su lengua materna, sienten que no dominan esta lengua, que tienen menos vocabulario que en su lengua materna y esto les agobia. Lo pueden vivir como un reto, y tener un estímulo; o como una dificultad, y hacen un bloqueo.

Otros desarrollan un tipo de alergia a los textos largos. Abandonan los libros y se pasan los cómics donde encuentran más información en los dibujos y muy poco texto tanto narrativo como en los diálogos.

Finalmente hay otro grupo que cuando descubren la lectura informativa o argumentativa se reconcilian con la lectura. Hacen mucha lectura que les permite aprender sobre un tema concreto o sobre el mundo con general. Y vuelve el sentido de la lectura y el goce.

La literatura infantil (cuentos y pequeñas novelas) no les suele convencer. Encuentran tramas muy sencillas, personajes poco elaborados, vocabulario muy sencillo... y la literatura juvenil puede tocar temas que todavía no les corresponden. No es sencillo acompañar estos niños y jóvenes en su proceso lector. Hacerles buenas propuestas es abrirles el campo de visión. Yo acostumbro a proponerles un libro de cada dos, de áreas que ellos no escogerían por desconocimiento: clásicos adaptados, poesía, teatro, otros temas... Tienen que leer un mínimo de 30 páginas, y si no les engancha pueden dejarlos y elegir uno ellos, pero no lo suelen hacer.

La lectura por placer es un gran acompañante a lo largo de toda la vida que nos permite vivir otras vidas, en otros tiempos, en otros espacios... que se combina con nosotros y nos ayuda a crecer.



martes, 7 de abril de 2026

Martes 7 de abril Volvemos a empezar

 

Hoy es el primer día de clase después de las Vacaciones de Semana Santa en Cataluña.  Volvemos a la “normalidad” después de unos días de fiesta que cada cual vive como puede/quiere/le dejan... y hoy, volvemos a la normalidad de horarios, clases, extraescolares, entrenamientos, ensayos... Y entramos en la recta final del curso, mucho más corta y pronunciada para los docentes y alumnos de Segundo de Bachillerato. Ahora, llenos de sueño o de energía (según las personas) y en cuanto entremos en la rutina, olvidaremos las vacaciones y quedarán como energía recargada, o no, y seguiremos nuestro día a día.

Hoy empezamos constatando una realidad: en Cataluña tenemos una normativa que reconoce muchos colectivos que necesitan una atención específica pero... no hay el acompañamiento de las acciones y la dotación económica que permita ponerlo en práctica. Podríamos decir que es como un brindis al sol, pero no. Si existe la ley y el reconocimiento de derechos se deben cumplir. Hace mucho tiempo que comentamos esta realidad desde las altas capacidades pero no somos los únicos. Hoy, recordamos que el día 2 de abril se celebró el Día del Autismo.

“Una sociedad justa no es solo la que reconoce la diversidad. Es la que garantiza derechos a todas las personas, especialmente a aquellas que tienen más dificultades para visibilizarse. Mientras las administraciones no hagan efectivos estos compromisos, el 2 de abril será una fecha de denuncia”.

Así acaba el texto escrito por la Federación Catalana de Autismo publicado el primero de abril de este año y que lleva por título: “Cuando los derechos existen pero no se aplican”. La Federación Catalana de Autismo la componen 38 entidades de autismo que actúan en todo el territorio catalán para apoyar, servicios especializados, específicos y de calidad, así como asesoramiento, para las personas con autismo/autistas y sus familias.

Las altas capacidades se encuentran en el mismo punto. En las escuelas dependemos de la buena voluntad de los docentes y a menudo estamos encallados entre niños que se invisibilizan y docentes que no ven porque no saben qué mirar. Pero no siempre esta es la situación. A estas alturas de curso tenemos muchos docentes que son conscientes que no están atendiendo a unos alumnos concretos pero no saben por dónde empezar. Hablar de “altas capacidades” da miedo o se banaliza, pero la realidad es la misma, la inatención real. Y entrando en el tercer trimestre algunos piensan que es mejor que lo hagan el próximo curso desde el inicio e intentarán acabar como puedan (spoiler: mal, para los alumnos en cuestión).

No tenemos que dejar pasar el tiempo. ¡Hoy es el día! ¡Hoy volvemos a empezar! Si necesitáis empezar a poneros en marcha, confirmar si lo estáis haciendo correctamente o planificar un tercer trimestre... llamadnos y hablamos de altas capacidades en la escuela o en el instituto. Somos especialistas en intervención educativa en altas capacidades desde 2014. Podéis conectar con nosotros escribiendo a atencioaltescapacitats@gmail.com o llamando al 646486159. Os responderemos desde Barcelona, pero atendemos en todo el territorio. Estamos a vuestra disposición.




jueves, 26 de marzo de 2026

Jueves 26 de marzo Pasión por el dibujo, o no


Muchos niños y jóvenes de altas capacidades cuando son pequeños no les gusta dibujar porque ven claramente que aquello que han trazado en el papel no es un perro. Les gustaría poder hacer una fotografía pero no es así, y por su relación con el perfeccionismo y la rigidez muchos de ellos dejan el lápiz y no lo vuelven a coger nunca más para dibujar. Incluso usan la expresión: “No me gusta dibujar” pero ésto lo que expresa es: “No sé dibujar, porque si supiera, me encantaría”.

Y así, muchos, cuando son algo mayores y ya tienen el trazo más trabajado entran poco a poco en el mundo del dibujo gracias a un padre dibujando, o a un tutorial de You Tube. Y cuando un ojo es un ojo, un árbol es un árbol y un perro es un perro... es fantástico y les encanta dibujar. Ahora, su mano y su ojo están coordinados y su cerebro, con una imaginación XXL, acaba de poner el lazo a un conjunto que puede llegar a ser excepcional.

Para entrar en este mundo os recomiendo un vídeo que se llama “La mariposa de Austin”. No sólo tenemos que trabajar el dibujo sino que también tendremos que trabajar la percepción del error, la tolerancia a la frustración, el perfeccionismo, la impulsividad... Realmente todas estas características las podemos trabajar de muchas maneras y también a través del dibujo desde una manera más directa o indirecta.

Una maestra de Plástica de Terrassa me decía refiriéndose a una niña de Segundo de Primaria: “es que lo que ella ve, no lo ve el resto de la clase; lo que ella hace, el resto de la clase ni se lo han planteado”. Estos niños que en el momento de pintar el cielo no usan el color azul sino que pintan una noche estrellada o con fuegos artificiales; o cogen colores naranjas y rosados para pintar un atardecer alguna vez han sido sancionados por aquellos maestros que no salían del cielo azul.

Cuando vemos algo que no casa... lo mejor es preguntar, porque a menudo hay una explicación; poco frecuente y evidente, pero hay una explicación.

Para algunos acaba siendo una afición fantástica pero los hay que necesitan más velocidad, no han tenido la tenacidad y constancia de ponerse y tal vez no se entrarán nunca. Quizás aterrizarán su área estética en otros ámbitos como la fotografía, la imagen por ordenador, el maquillaje o ve a saber... cada cual es cada cual.


lunes, 23 de marzo de 2026

Lunes 23 de marzo ¡Que se acabe, ya, el trimestre!

 

Vemos el final del trimestre muy cerca, pero no llega. Además, ahora ya hemos empezado a cerrar cosas, no aparecen elementos nuevos, es el momento de ordenar las hojas y de preparar la carpeta del trimestre en Infantil o en Primaria.

Algunos tienen la impresión que desde este momento empezamos a intentar estirar el tiempo como si fuera un chicle. Únicamente quedan dos horas, o una hora, de una materia concreta y vamos liquidando pero no acabamos de cerrar. Cómo dice la canción “Dices que te vas, dices que te vas; pero no te has ido”.

En una sociedad que valora tanto la inmediatez estos tiempos de espera parecen anacrónicos.

A menudo los docentes parece que únicamente ponen el foco en su materia y pierden la visión general. Cuando en la ESO cada hora entra un profesor nuevo, hay veces que no se da una buena coordinación. Cada cual tiene su punto de vista, que se traduce en una manera diferente a trabajar. Desde quien pone el examen el último día, hasta quien saca el pie del gas la última semana porque todo el mundo está cansado y ya se mascan las vacaciones. Estos últimos días pierden la intensidad. Una hora estiran, otra aflojan, hay quien ya no pone deberes, hay quién los pone sólo para hacer en clase, y quien aprovecha para poner una película... y el tiempo descafeinado va creciendo.

Algunos alumnos hacen la reflexión: si se trabaja hasta el viernes... ¿por qué no trabajamos de verdad hasta el viernes? O hasta jueves, y el viernes hacemos actividades de último día antes de vacaciones. Necesitan anticipación. Tener claro qué pasará, y que pase. Las medias tintas no les gustan nada.

Estamos entrando en la última semana y algunos ya sufren porque ahora no se acaba, y cuando volvemos, tocará hablar de las vacaciones y repasar lo que ya sabemos en Infantil y en  Primaria. Y ya resoplan por avanzado. Realmente, no se sienten escuchados, y muchas veces no quieren hablar porque creen que no servirá para nada. Hay que trabajar el vínculo con estos alumnos para que se sientan escuchados y que lo que dicen es tenido en cuenta. No hace falta que todo se ponga en marcha, pero sí que sea escuchado y valorado.

Quizás es el momento de preparar el terreno para la vuelta de vacaciones. Si hay que poner un punto y seguido, y modificar las condiciones para mejorar la situación, se puede hacer. El vínculo del tutor o tutora con el alumno de altas capacidades nos tiene que permitir identificar las necesidades de estos alumnos y perfilar la mejor intervención educativa. Crear expectativas y hacer una sola cosa es mucho mejor que estar estancados en la nada.

¡Empezamos! Podemos empezar con poner en la agenda las entrevistas sistemáticas de diez minutos semanales, de reloj. Pondremos una alarma a los ocho minutos para poder cerrar a los diez. Es mejor poco y sistemático que una sesión como una seta. Y ¿cuál es el objetivo de estas sesiones? Crear la confianza, la escucha activa que él o ella necesita. Y ¿de qué hablaremos en estas sesiones? Empezaremos por conocer al alumno, cómo aprende, cómo se siente en clase, si necesita algo, cómo lo haremos para comunicarnos cuando estemos en clase: mirada, sonreír, mano sobre el hombro... Quizás hasta ahora no lo hemos hecho pero podemos empezar después de vacaciones. Tomar nota de lo que hablamos nos permite llevar un registro y repreguntar la semana siguiente.



jueves, 19 de marzo de 2026

Jueves 19 de marzo Los Juegos de mesa

 

Los juegos de mesa dan mucho juego: aprender a seguir normas (cuando nos van bien y cuando no); proponer normas nuevas; crear estrategias; aprender a ganar, a perder, a colaborar; usar la impulsividad o tenerla que frenar; tener iniciativa o imaginación y conseguir que los otros te entiendan... hay juegos para todo. Son una fuente de buenos ratos.

Los juegos de mesa nos permiten un tiempo de desconexión digital fomentando una experiencia táctil, verbal o manipulativa. Muchos están alejados de las máquinas. Con los dados y las fichas, o con un lápiz y una libreta nos proponen un buen rato de diversión. Hoy algunos juegos de mesa usan tecnología, como el “Hitster” que nos permite sentir las canciones por después poder adivinar nombre, intérprete y año.

Los juegos de mesa nos permiten un tiempo de conexión social: en familia, con los amigos... Estar presente en este momento sin otras preocupaciones que el juego, sentarse al lado o ante alguien, mirar de conectar, establecer alianzas y estrategias o mantener tu posición. Hay juegos para todos los gustos.

En un tiempo en el que pagamos por uso y hacemos suscripciones; los juegos representan una posesión preciada que podemos compartir a lo largo de los años sin obsolescencia programada. El armario de los juegos es un espacio especial que nos dice cómo se vive o cómo se quiere vivir en una casa.

Los juegos de mesa son una fuente de gasolina mental. Los hay para todas las edades y número de jugadores. Nos pueden proponer retos intelectuales, fomentar la memoria, la velocidad, la habilidad, competir o colaborar, analizar, inferir, crear estrategias y sinergias... Entrar en una tienda de juegos es vivir una sobrestimulación total porque los hay de todo tipo, para todos los gustos y colores. La palabra que los puede definir es como a las personas: diversidad.

Los niños de altas capacidades, como todos, necesitan jugar.

Necesitan tiempo de juego libre y poder disfrutar de él. Para algunos es más importante preparar el escenario que jugar propiamente. Su juego puede consistir en preparar el escenario. Es interesante respetar este desorden que vemos desde fuera pero que él /ella entiende perfectamente. Había una casa a la que venía una persona a ayudar con la limpieza los miércoles. La norma era que martes por la noche tenía que estar todo recogido para que el  miércoles se pudiera limpiar. Cuando se concretó esta norma se acabaron todas las discusiones de jueves, viernes pidiendo un suelo limpio, cuando no era imprescindible. Tenemos que aprender a decidir las batallas que libramos.

También necesitan tiempo de juego regulado, y aquí entran los juegos de mesa. Unos son de azar y otros de estrategia. A menudo, en la vida están acostumbrados a ganar sin esfuerzo (sobre todo en la escuela). En los juegos puede ser la primera vez que encuentran contrariedades. Les tenemos que enseñar que no se acaba el mundo. Y no les tendríamos que dejar ganar para que no se enfaden, ni humillarlos para que aprendan. Nuevamente aparece el equilibrio, y en el centro está la virtud – como decían los clásicos.

No es fácil seguir normas cuando quieren hacer “la suya”, cuando ven claro lo que les beneficia... pero es un gran aprendizaje para la vida.

Los juegos de mesa tendrían que ser un tiempo buscado, preparado, disfrutado con los amigos y la familia. Se acercan las vacaciones y tendremos más tiempo... ¿os apuntáis?



lunes, 16 de marzo de 2026

Lunes 16 de marzo “¡Qué cedan ellos!”


Hay alumnos de altas capacidades que tienen una espalda tan ancha como los campeones olímpicos de natación. Siempre se les pide que sean ellos los que esperen, los que expliquen, los que tengan paciencia... pero llega un momento en que se hartan y podemos oírles decir:  “!Que cedan ellos! ¿Siempre tengo que ser yo?”.

Ciertamente, estos alumnos políticamente correctos son los que llevan muchos años sonriendo y tragando. No gestionan sus emociones, sólo sonríen y aguantan. Llevan desde pequeños esperando, preguntándose porque tienen que esperar y no contestar enseguida para que sus compañeros tengan tiempo de pensar las respuestas (¿por qué no piensan más deprisa?), por qué a menudo no les preguntan a ellos aunque sepan la respuesta, por qué a veces no pueden hacer las preguntas que querrían... todo son preguntas, a menudo sin interlocutor y sin respuesta que les satisfaga.

Un día del mes de junio, un alumno de Cuarto de Primaria dio un puñetazo sobre la mesa y gritó “!Basta ya! ¡No puedo más! ¿Por qué no escucháis? La señorita hace semanas que explica lo mismo y no es tan difícil de entender. ¡Sólo tenéis que poner un poco de atención y escucharla!” Se hizo el silencio en la clase. La maestra no sabía dónde mirar. Aquel alumno tenía toda la razón y coincidía con lo que ella pensaba, pero no esperaba aquella salida tan abrupta de un alumno que pasaba generalmente desapercibido, mimetizando con la pared. Le invitó a salir de clase con ella porque estaba muy alterado, necesitaba tranquilizarse y lavarse la cara, mientras los compañeros continuaban sorprendidos de sus gritos.

Tienen la sensación de que siempre son ellos los que tienen que aguantar, y ya están hartos. Y es que ya llegan a la escuela esperando ver con qué tontería nos sorprenderán hoy.

Hay gente que difunde en las redes contenidos sobre altas capacidades pero hay pocos que sean ciertamente interesantes. Os invito a seguir en Instagram a @diario de una cebra o en la web diariodeunacebra.com . La realidad pura y dura, si paños calientes. No tiene desperdicio.

Y la pregunta está allí: “¿Por qué hacemos ésto si es ineficiente?”. No pueden soportar ver como se pierden recursos. Cada segundo que pasa siguiendo una norma irracional le altera. Y los demás compañeros siguen adelante sin preguntarse nada, y a él/ella les hierve la sangre y acaban explotando en casa, en la escuela o implosionant si no se permiten hacerlo hacia el exterior... Hay mucho trabajo para conseguir que puedan gestionar su intensidad, velocidad y fuerza pero incluso los aviones paran para repostar, limpiarlos y volver a volar.