lunes, 4 de mayo de 2026

Lunes 4 de mayo Ser un mismo

 

No hace falta que seas otra persona, de hecho... quizás es a partir de aquí que todo se complica. Cuando intentas encajar, cuando intentas gustar, cuando intentas ser lo que toca y mientras tanto... te alejas de ti.

Mira un árbol. No se compara, no duda, no intenta ser otro, él crece desde la raíz. Tiene sus hojas y sus frutos diferentes de los demás. No lo vive como un problema sino como una realidad, como la diversidad en marcha. Quizás esto es lo que nos falta. No es hacer más... es que hemos desconectado de quienes somos en realidad. Y desde aquí, una vez reencontrada la coherencia la savia vuelve a correr por nuestras venas. Cuando vuelves a la raíz no hay que forzar nada. Todo encaja. Quizás no te hace falta nada más. Solo hay que volver a la raíz.

Este texto que podemos entender racionalmente aporta mil preguntas en una persona con altas capacidades. La primera y más importante es cómo puedo volver a mis raíces si no sé cuáles son. Todo pasa muy deprisa por su cabeza pero a menudo no se han podido parar y descubrir cómo son. Hay niños que sólo corren pero sin saber ni quiénes son, ni de dónde vienen, ni a dónde van. Este cóctel les lleva a un fracaso directo. Y sabiendo que todo en ellos es extremo, sabemos que su vacío, será terrible.

Desde pequeños hay que poner palabras a las cosas que recibimos por los sentidos: olores, colores, formas, sonidos, tactos... y a las sensaciones que despiertan en nosotros. Y si no lo hicimos de pequeños, cualquier momento es bueno para empezar. Identificar nos ayuda a ser, a situarnos en el mundo. Conocer es vivir de manera consciente. Los humanos necesitamos poner nombres, identificar y compartir. Hay dos miradas esenciales, imprescindibles y claramente no negociables: una mirada afuera y una mirada adentro.

Muchos niños y jóvenes de altas capacidades tienen hipersensibilidad y reciben los estímulos con una gran intensidad que a veces no pueden procesar, les hacen daño pero no saben apagar los canales de entrada, ni dosificar la entrada... y hay elementos que por las dificultades que comportan intentan apagar, evitar, negar, intentan expulsar de su vida ( las etiquetas, las costuras, la arena, el césped, los ruidos fuertes, los ruidos constantes o repetitivos, el calor, los globos, el sudor, las aglomeraciones...).

Es difícil separar el grano de la paja. Qué es esencial y qué es accesorio. Hay cosas que las hacemos tantas veces que creemos que son esencia y, no es verdad, sólo son repetición. Hace falta mucho trabajo, un trabajo muy esmerado para ir encontrando qué es esencia. Observación y reflexión mientras vamos viviendo. No lo podemos parar todo. El mundo sigue girando.

Si este texto nos serviría a todos los humanos pensad que para aquellos que viven con intensidad, rigidez, velocidad, sentido riguroso de la justicia, a saltos, con necesidad de conexión y conocimientos con sentido, con una gran memoria, y gran sensibilidad... para ellos, es todavía más importante y difícil porque deprisa y sobre un monociclo únicamente los más expertos son capaces de ensartar una aguja.





No hay comentarios:

Publicar un comentario