jueves, 3 de septiembre de 2026

Jueves 3 de septiembre Preparamos la vuelta a la escuela (Docentes)

 

Ya hace dos días que hemos vuelto a la escuela o al instituto. Ya tenemos listas de clase, tutorías y quizás hemos descubierto que tendremos en clase uno o dos alumnos de altas capacidades identificados. Son solo una parte de la diversidad y les deberíamos atender, pero quizás no sabemos qué hacer con ellos.

Bien es verdad que en todas las clase suele haber alguno... Teniendo en cuenta que entre superdotados y talentosos se estima que hay un 20 por ciento de la población, no sería nada extraño. Quizás no están identificados, pero los hay que se ven y otros son de los que están muy escondidos porque no se lo creen ni ellos, o ellas: se esconden y mimetizan con la pared por una prudencia mal entendida. Bien, si este es vuestro caso estáis en un buen sitio. A lo largo del curso iremos hablando de altas capacidades y como acompañar a los alumnos que presentan altas capacidades atendiéndolos desde la escuela. Este blog que está activo desde el 2013 podéis encontrar en el histórico mucha información. Escribimos lunes y jueves pero no siempre es para docentes, también es para familias pero la información puede ser muy valiosa para entender y poder acompañar estos niños y jóvenes.

El primer consejo sería ¡CALMA! No sufráis antes de tiempo porque posiblemente será un sufrimiento inútil. Los niños y jóvenes de altas capacidades son muy diversos y no hay recetas mágicas que sirvan para todos. Tendréis que usar recursos que ya tenéis como docentes, y si no os quedáis enganchados en ideas prefijadas o en mitos no corroborados científicamente ya tenéis mucho de ganado.

Hay tres palabras clave que empezaremos a trabajar en los posts de esta semana: VÍNCULO, OBSERVACIÓN y EQUILIBRIO.

Empezamos por el VÍNCULO. Relación necesaria para todos los alumnos con el docente-tutor e imprescindible para los alumnos de altas capacidades. Si conseguimos un buen vínculo nos entenderemos con la mirada y no podremos asegurar un buen curso pero sí que las situaciones que se irán sucediendo serán mucho más “llevaderas”. Cuando decimos que nos tenemos que entender con la mirada queremos decir que encontraremos la manera de decirle: para, ahora no es el momento, espera un momento, hablamos después... sin palabras y sin que su nombre suene y resuene en la clase. Para conseguir esto, podemos empezar con una llamada o mini entrevista antes del inicio de curso. Necesita saber que sabemos su situación y que estamos aquí para acompañarle. No tenemos varita mágica, ni pócima mágica, pero estaremos a su lado atentos para hacer un buen curso. Abrimos una comunicación que tendrá que tener un tempo que llevemos nosotros (algunos de ellos pueden ser muy intensos y muy impulsivos y podrían querer que solo nos dedicáramos a ellos). Habrá que diferenciar las urgencias de las situaciones que pueden esperar. Aquí la edad y el autocontrol serán importantes pero siempre se pueden ir trabajando.

Esta entrevista inicial es importante para muchos niños o jóvenes que sufren por el inicio de curso. Si no hay tiempo puede ser telefónica. Es un momento que puede cambiar todo el curso. Este primer contacto les ayuda a rebajar la tensión. Si además, podemos dar un tiempo de reunión semanal (los diez primeros minutos del patio de jueves, si no hay contraorden) será fantástico cuando les empezamos a poner en marcha y somos muy puntuales al inicio y al final. Si quedan cosas pendientes pasan en la semana próxima. Es poco, pero suficiente para empezar. Nos servirá para concretar las cosas más importantes, revisar la semana y preparar la siguiente. La constancia es esencial para un buen funcionamiento. Es importante que como docente  te comprometas solo en lo que puedas cumplir (si tiene que ser quincenal, “acepto pulpo como animal de compañía” pero marcadlo en vuestra agenda y si hay contraorden, avisadle). Es importante crear y mantener la confianza. Si no tenemos vínculo  será como intentar que rueden ruedas cuadradas, se puede hacer pero con más dificultad y añadiendo otros elementos…).

Aquella mirada nos puede llevar a frenarlo en una pregunta en la clase cuando levanta la mano hasta el techo diciendo “yo, yo, yo”, o a animarlo a contestar una pregunta difícil cuando quiere esconderse... Como todos, son muy permeables a una sonrisa o a una mirada de complicidad... aprovechadlo. También podéis encontrar otros alumnos que parecen ariscos o tímidos porque no saben mantener la mirada pero pueden aprender a hacerlo. Cuando los canales de comunicación están claros todo es más sencillo. Una libreta sobre la mesa para que pueda apuntar las preguntas, sugerencias, ideas y relaciones que hace puede ser muy interesante para que no necesite interrumpir constantemente la clase. Hay muchas herramientas sencillas que podemos usar con ellos... las iremos descubriendo poco a poco. Nada sirve para todos, pero a todo el mundo les sirve algo...

Mañana viernes continuamos con la OBSERVACIÓN y el EQUILIBRIO. 



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