Cuando empezamos a trabajar con alumnos de altas capacidades hay tres palabras clave: en el post de ayer hablamos del VÍNCULO y hoy es el turno de la OBSERVACIÓN y el EQUILIBRIO.
No podemos conocer si no observamos. La OBSERVACIÓN nos
lleva a tomar nota de aquellas cosas que nos llaman la atención. Se trata de
hacer un registro muy breve pero exhaustivo. Quizás escribiremos solo una
palabra y señales de en qué momento se produce. Esto nos permitirá ver la
frecuencia y la forma diferente al mismo hecho o con diferentes personas. Estas
notas nos darán mucha información que podremos contrastar en las entrevistas
individuales. Recordad que nosotros vemos una conducta y extraemos nuestras
conclusiones partiendo de niños normotípicos pero no sabremos el por qué, lo
que la produce, lo que la exagera, lo que hace que se repita... si no se lo
preguntamos al interesado (que a menudo elaborará la respuesta con nosotros o
la tendrá esperando que alguien le pregunte).
Encontramos niños y jóvenes que se pueden mostrar de maneras
muy diversas. Es muy importante que pongamos el foco en la observación de sus
actividades diarias. Tenemos desde el alumno perfecto que aprende deprisa, hace
los trabajos propuestos a la perfección en su tiempo y forma, que intenta pasar
desapercibido a clase o ayuda; también tenemos aquel que se aburre, tiene una
buena comprensión pero después al empezar a trabajar empieza a cometer errores
porque no pone atención; podemos tener también aquel que sabe muchas cosas de
fuera del aula pero no de dentro del aula, o aquel que no quiere participar y
mostrar lo que sabe, o el que sólo quiere trabajar a su manera. Al que no se
mueve por miedo al error o su exigencia le paraliza. La diversidad es muy
importante y no son de color verde, por lo que nos pueden pasar desapercibidos.
Por eso si tenemos una identificación hay que leerla atentamente y sacar la
información que necesitamos y corroborarla con la observación.
En tercer lugar tenemos el EQUILIBRIO. Consiste en conocer y
atender sus necesidades con los medios que tenemos a nuestro alcance en las
escuelas e institutos. Los alumnos de altas capacidades, como todos, tienen
necesidades cognitivas, emocionales y sociales. La escuela es un laboratorio de
vida, un centro de entrenamiento, la posibilidad de experiencias de todo tipo a
lo largo de los años de escolarización. Esto no nos tiene que asustar. Es una
gran oportunidad, realmente una serie de oportunidades.
Como niños y jóvenes que son, hay veces que no son
conscientes de todas sus necesidades. Suelen saber que necesitan saber más pero
no suelen solicitar mejorar la paciencia y la espera, que también forman parte
de sus necesidades.
Para mí, como especialista en la intervención educativa de
estos niños y jóvenes es imprescindible poner en marcha un dispositivo que
permita que el alumno se adapte en la escuela pero también que la escuela se
adapte a sus necesidades. Esto se puede hacer con relativa facilidad y sin
hacer cosas extrañas. Tenemos que pensar que este alumno forma parte de un
colectivo de alumnos dentro de un centro escolar y dentro de un aula con todo lo
que esto comporta. Todos, familia, alumno y docentes tenemos que ser
conscientes de que no se puede hacer todo, pero sí que debemos atender sus
necesidades dentro de la escuela inclusiva.
Empezamos con el “Toca no negociable”. Aquí estamos en el
punto en el que el alumno se debe adaptar a la escuela. Al horario, las normas,
la manera de trabajar (agenda, libretas...), bata, uniforme...
Continuamos con el “Toca negociable”. Este es el punto en el
cual es la escuela la que se adapta al alumno. Veamos un ejemplo. En la escuela
hay que leer pero en Cuarto de Primaria se propone “Manolito Gafotas” y nuestro
alumno es muy buen lector, de hecho está leyendo “El Hobbit” y está disfrutando
con las descripciones. La maestra puede continuar fomentando la lectura
acompañándole en su interés. Puede creer que es interesante que lea el libro
propuesto y haga las actividades que hace la clase o el control de lectura pero
no sería conveniente que lo “castigara“ a leer durante todo el trimestre un libro que está muy por
debajo de su nivel lector y sus intereses. En los momentos de clase de lectura
en voz alta o comentario del vocabulario le podemos proponer otras actividades
como colaborar con el préstamo de la biblioteca del centro, introducir los
datos de los libros de la biblioteca al ordenador, leer con niños de Primero de
Primaria que les gusta leer...
Todas las actividades que se realizan en la escuela se
reparten entre negociables y no negociables. Esto requiere conocer su situación
y haber hecho una reflexión seria sobre lo que hacemos en la escuela:
contenidos, procedimientos... Un alumno que tiene altas capacidades puede
invertir algunas de las horas de clase en otras tareas porque no perderá el
hilo si todos lo tenemos en cuenta.
El curso es muy largo y da para muchas ocasiones diferentes
de aprendizaje. Para todos los niños está lleno de oportunidades y para los
alumnos de altas capacidades todavía más porque hacen reflexión sobre cómo
aprenden con facilidad.
No sufráis, iremos paso a paso. Si necesitáis más
información os podéis poner en contacto con nosotros en atencioaltescapacitats@gmail.com
Hacemos formación, acompañamiento a
familias y centros. Estamos a disposición de quien quiera saber más en el
ámbito de las altas capacidades.

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