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jueves, 5 de febrero de 2026

Jueves 5 de febrero Se acerca el Carnaval

 

Empieza el mes de febrero y se acerca el Carnaval. Este año el Jueves Lardero es el jueves 12 de febrero, y en las escuelas de Infantil y Primaria a partir del lunes 9: ¡empieza el espectáculo! Hay escuelas que calientan motores proponiendo llevar cada día una cosa o un detalle: ir en pijama, peinados originales, cara pintada, con corbata, con un calcetín de cada color, vestidos de deporte, o muy elegantes… Algunos alumnos de altas capacidades lo disfrutan mucho pero hay otros que lo sufren. No lo pueden soportar, les parece ridículo y algunos prefieren no ir a la escuela estos días.

Unos disfrutan estas fiestas y otros desean que pasen enseguida. El fin de semana de Carnaval lo pueden vivir de forma diferente: pueden estar todo el día por la calle disfrazados o escondidos en casa sin salir.

No les tendríamos que evitar las incomodidades pero sí tendríamos que pensar si este tema está en el ámbito de lo negociable o de lo no negociable.

Si creemos que es negociable podemos ayudar convirtiendo el detalle en un detalle que solo llevarán en el momento de entrar en la escuela y se lo podrán sacar durante el día. También pueden ser los secretarios que toman nota de los elementos que han usado los compañeros de clase. A partir de aquí podríamos hacer una estadística de cuántos elementos de cada tenemos en el aula. Pueden ser los responsables del cartel de la Semana de Carnaval. Esto les permite participar de la Fiesta de otro modo.

Si creemos que el disfraz de Carnaval de la clase forma parte de lo no negociable lo tendremos que hablar con él o ella. Pueden llegar sin disfrazar y disfrazarse una vez llegados a la escuela (evitamos el disfraz en la calle o al transporte público). Podemos decidir que el disfraz es negociable pero no la coreografía de Carnaval. Pueden no disfrazarse y bailar sin disfraz con ropa de un color adecuado. Los adultos decidimos qué es negociable y que no lo es.

Siempre merece la pena hablar con ellos antes de que llegue este tiempo y tengamos el problema encima. Las fiestas no tendrían que ser un problema y tendríamos que ayudarles a que disfruten de las fiestas. Ésta que está llena de color, canciones, ruidos, y música puede ser un momento fantástico u horroroso. Escucharles y trabajar el objetivo de este curso puede ser un muy buen momento porque Carnaval les acompañará como mínimo durante Infantil y Primaria y no tendrían que ser unas fechas para evitar sino unas fechas para ir avanzando hacia su autocontrol.

Y vosotros… ¿qué haréis por Carnaval con los alumnos de altas capacidades y alta sensibilidad en clase?



lunes, 3 de marzo de 2025

Jueves 27 de febrero ¡Jueves Lardero! Carnaval y altas capacidades

 

Cuando yo estaba en la escuela, el Carnaval era casi la mejor época del año. Un tiempo que se llenaba de color, complicidad y sonrisas... Empezábamos calentando motores y a partir de el lunes cada día teníamos que llevar algo... sombreros, corbatas, pijamas, peinados divertidos y acabábamos el Miércoles de Ceniza con un calcetín de cada color porque volvíamos a la normalidad y se podían esconder fácilmente. Para mí era una fiesta muy completa. Para muchos alumnos también era un motivo de alegría pero siempre había alguien que hubiera querido borrar esta semana del calendario y estuvieron muy contentos cuando pasaron a la ESO y evitaron toda esta preparación. Siempre hablamos de la gran diversidad entre niños y jóvenes de altas capacidades y este tema no es una excepción. 


Hay muchas cosas que pueden desagradar a estos alumnos o no (pero no el desagrado de capricho sino que les duele, aunque no podamos entenderlo). Hay que poner la lupa en cada uno de ellos y preguntar directamente, sino no lo sabremos... Éstas pueden ser algunas de las cosas que les pueden costar:

- Hiperestimulación de colores y formas,

- Vergüenza, sentido del ridículo propio o del grupo en el transporte, en el aula... dificultad para disfrazarse o ponerse un detalle,

- Dificultades de coordinación para la coreografía,

- Dificultades para escuchar la música en un volumen muy elevado,

- Mucha gente.


Mientras para unos puede ser una gran dificultad para otros puede ser una motivación extra y si pueden participar en la decisión o elaboración por algunos la alegría es más llena.


Uno de los objetivos de la escuela es conseguir que todos los niños y jóvenes lleguen a desarrollar sus capacidades. Sería ideal que todos pudieran disfrutar de las fiestas. Estas fiestas son cíclicas y se repiten cada curso. Con la repetición y la participación en actividades diferentes (actividades artísticas, servicio de orden, comunicación, fotografía, coreografía...) pueden encontrar su lugar y disfrutar de la fiesta. Generalmente la ausencia este día no debería ser la respuesta. Por ello es tan importante empezar en edades tempranas para ir testando diferentes actividades.


Cuando son mayores les podemos sugerir que trabajen en la parte artística: carroza, disfraz, música, atrezzo, coreografía... Algunos disfrutan participando en la preparación, el servicio de orden o ayudando a los grupos de los más pequeños a disfrazarse o maquillarse.


A lo largo de la escolarización sería bueno que hicieran este paso por diferentes actividades. Es importante que sean conscientes de que estamos haciendo un camino para encontrar en qué situaciones se sienten más cómodos y pueden ser útiles, a menudo descubren zonas que ellos no habían pensado ni que existían. Tener experiencia de diferentes tareas hace que a lo largo de los años puedan encontrar su lugar, algunos trabajos que querrían repetir y otros que ya lo han probado pero no quieren volver. Si habláramos con ellos desde pequeños y les planteáramos estas actividades con su objetivo creo que entrarían mucho mejor y serían capaces de vivir mejor el Carnaval y su preparación. Algunos no entienden porque “perdemos” tanto tiempo en esta fiesta y es porque no saben qué estamos aprendiendo: preparar la fiesta, vivirla y guardarla; aprender a disfrutar del trabajo y la fiesta.


Si realmente pudiéramos hacer esto con estos niños perderíamos el absentismo, a veces contagioso a otros alumnos. Como tantas veces nos encontramos metodologías que pueden ser buenas para otros alumnos e imprescindibles para los niños y jóvenes de altas capacidades.


El Carnaval es quizás la fiesta más llamativa y extendida en nuestro mundo occidental y a la cual llegamos a partir de un hecho religioso que a veces los niños desconocen y es necesario ampliar la cultura también en este aspecto porque para ellos y ellas el por qué es muy importante. Recordad que cuando el mar sube, suben todos los barcos. ¡Se benefician todos!


Si para este año has llegado tarde, puedes empezar a pensar para el curso próximo. Podéis empezar haciendo la valoración de este Carnaval y ver qué les gustaría cambiar para el curso próximo... tomamos nota y pensamos en ello… ¡lo hablamos!

lunes, 22 de enero de 2024

Lunes 22 de enero ¿Proponemos actividades para vivir el Carnaval para alumnos de altas capacidades?


Este curso os estoy proponiendo diferentes actividades para hacer con los alumnos de altas capacidades o alumnos con facilidad en un área determinada en la celebración de las Fiestas. En esta ocasión hablaremos del Carnaval. Los alumnos de altas capacidades pueden presentar una casuística muy diversa por eso tenemos que poner la lupa en ellos y tener buena comunicación para que nos puedan explicar qué necesitan. No se trata de mimarlos para que hagan lo que quieran, sino de atender su diferencia. A menudo lo haremos mientras vayamos trabajando esta diferencia.

Se trata de ver cómo les podemos ayudar a llevar sus dificultades sin dejar de vivir la Fiesta.

Hay escuelas / institutos que empiezan la semana de Carnaval proponiendo a los alumnos llevar un elemento para disfrazar (peinado especial, pijama, sombrero, corbata, vestido de deporte o de gala, un calcetín de cada color...). El día grande del Carnaval, puede ser Jueves Lardero o el viernes porque lunes siguiente suele ser un día no lectivo (al menos en Cataluña). Aquí hay centros que hacen un desfile, se disfrazan por clases, preparan dramatizaciones o coreografías, se prepara un muñeco que representa el Rey del Carnaval, otros leen el Pregón… Unos días después enterraremos la sardina (el Miércoles de Ceniza) y quizás quemaremos el muñeco del Rey del Carnaval.

La primera vez que les preguntamos qué les gustaría hacer el próximo Carnaval se suelen quedar fuera de juego. Puede ser la primera vez que les preguntamos, algunos alumnos son desconfiados nunca saben si es una pregunta trampa, hay cámara oculta… A menudo su respuesta políticamente correcta es “lo que quieras”, “lo de siempre”... quizás habrá que hablar con la familia si se quedan en este bucle y que puedan aportar posibilidades puesto que son quienes más los conocen. (La familia también se puede sorprender)

Primero tendremos que ver qué necesitan nuestros alumnos. A partir de aquí y conociendo sus dificultades podremos proponerle actividades que pueda hacer. Son de los que los gusta la notoriedad o prefieren pasar desapercibidos, ¿tienen alguna pasión (música, escribir, hacer fotos, contar...)?, si su hipersensibilidad sensorial no les permite estar ante el altavoz, en una sala que resuene, o junto al puesto de las palomitas…

- Si estamos ante un niño con alto sentido del ridículo y que no entiende por qué tenemos que llevar cosas que le hacen sentir ridículo aunque lo llevemos todos. Podemos permitirle que no lleve estos elementos pero en cambio le propondremos “hacer de periodista” (podemos crear una etiqueta de prensa o un “peto” o hacerlo discretamente...). Hay diferentes posibilidades: creando textos para el tablón de anuncios, haciendo pareados, o textos para la web de la escuela o una revista. También puede recoger datos para hacer la estadística de lo que llevan sus compañeros y quizás también los de la otra clase o del ciclo. O un diseño, o las fotos para hacer un memori o... lo que queráis. Podemos concretar con ellos lo que pueden hacer pero después lo tendremos que pautar y supervisar porque algunos nunca lo tendrán XXXbastante muy hecho y otros se lo querrán sacar de sobre y pueden hacer un buñuelo. Siempre tenemos que pautar el trabajo que los proponemos sobre todo al comienzo. Cuando tengan más práctica o serán más grandes los podamos pero siempre necesitan supervisión.


- Si nos centramos en el día de la Fiesta Gorda en que le proponemos disfrazarse y bailar. A algunos los pasa que no es que no los guste disfrazarse, es que no lo pueden soportar. No se trata de que hagan el esfuerzo, porque lo más posible es que no lo puedan hacer y se queden sin venir en la escuela aquel día con justificación de casa. Pero seguro que podemos encontrar un plano B. Desde ayudar a las maestras de Infantil hasta participar en la organización y dar la bienvenida a las familias o situarlas a las gradas, o colaborar en el montaje y desmontaje del equipo de música, o preparar música de ambiente o para bailar a sabiendas de qué público tenemos, o estar en la entrada contando las personas que vienen o hacer fotografías de la Fiesta (habiéndole concretado el que necesitamos), o preparar la noticia del Carnaval en la escuela, preparar la noticia por la web de la escuela o la instagram o tiktok... hay mil posibilidades si las pensamos antes.


También hay alumnos de altas capacidades que disfrutan de la fiesta, del disfraz, de la música y el baile!

Quién puede participar en este plano B? Podemos empezar con los alumnos de altas capacidades que no los gusta disfrazarse o prefieren otras posibilidades y podemos añadir a aquellos que no los gusta disfrazarse. Volvemos a la idea de que los que proponemos a los alumnos con altas capacidades es imprescindible para ellos, pero puede ser bueno también por otros alumnos. Para todos ellos los tenemos que proponer una manera de vivir la Fiesta. Estarse a casa y no venir en la escuela no es una opción. Si es la primera vez que lo hacemos hace falta que todo esté muy pautado.


Hay gran diversidad entre los alumnos de altas capacidades por el que siempre habrá que preguntar cuáles son sus necesidades y si lo apetece. Tendría que ser uno extra que los permita eximirse de aquello que los cuesta mientras van trabajando para cambiarlo. Suelen ser personas que los gusta aprender y hacer cosas que tengan una utilidad o un sentido. Esta es la idea.


Para que cualquiera de estas actividades sea efectiva tendríamos que tener un profesor coordinador/dinamizador de la actividad, un listado de los alumnos participantes y un cronograma. Para hacer las cosas muy hechas hace falta tiempos. Si es la primera actividad que basura con ellos lo mejor es que sea muy guiada. Más adelante iremos dando más posibilidades y tienen que saber que es un proceso.


Tienen que saber qué tienen que hacer, como lo tienen que hacer, y por cuando tiene que estar hecho. También los podríamos proponer la comunicación con los grupos e informar de cómo irá la actividad, invitar a personas externas al centro a participar...


No puede ser solo añadir actividad. La idea es aprender cosas nuevas, tener nuevas experiencias sin dejar el que estamos haciendo en clase. Si los tiene que ocupar más horas que las de la propia fiesta quizás podrían dejar de hacer aquellos ejercicios repetitivos que no tendrían que hacer nunca, que para ellos no son imprescindibles o los ejercicios escritos pueden hacerlos en el libro o con esquema de ideas o sin escribir a la libreta. Habrá que dejarlos claro a ellos cuáles son las reglas del juego. No hay que explicarlo a clase ante todo el mundo.


Pero... si la coreografía mujer nota de educación física, no pueden estar exentos de saber la coreografía aunque sea solo por la clase y no para representarla ante todo el mundo. Atendemos sus necesidades. Veremos la diferencia entre el que supone temas de “toca no negociable” y de “toca negociable”.


La fotografía es del cartel de la actividad que propone el Instituto Frederic Martí i Carreras de Palafrugell por este 2024.


miércoles, 15 de febrero de 2023

El Carnaval y las altas capacidades. ¿Proponemos un plan B?


En la escuela aprendemos contenidos cognitivos, pero también aprendemos a preparar, vivir y guardar las fiestas. Este aprendizaje es fantástico porque nos permite vivir las fiestas desde lugares diferentes en un ciclo anual en el que los alumnos de Infantil, Primaria y Secundaria volverán a vivir de nuevo los Carnavales en la escuela. ¿Hemos intentado alguna vez verlo/vivirlo con sus ojos?


Cada vez, gracias al trabajo sobre la diversidad tenemos más integrado que todos somos diferentes y que es necesario ofrecer posibilidades para que todo el mundo pueda vivir las fiestas desde sus necesidades y capacidades. Desde fuera quizá parezca siempre igual pero no es cierto del todo. La vivencia de los niños de 3 años nada tiene que ver con la del ciclo inicial, medio o superior.

Además de las diferencias propias de la edad, tenemos las diferencias individuales. Nosotros trabajamos con el colectivo de altas capacidades, un colectivo muy diverso. Tenemos para todos los gustos... por eso lo más práctico siempre es preguntar y escuchar la respuesta (debe haber un vínculo que permita una comunicación real que nos explique lo que siente y le gustaría no lo que cree que queremos oír).

Con algunos de estos alumnos de altas capacidades ya estamos realizando tutorías personalizadas y podemos aprovechar para hablar del tema. Tened cuidado porque ya sabéis que algunos alumnos son políticamente correctos y nos dicen lo que creen que queremos oír, no lo que piensan de verdad.

Mientras algunos disfrutan con los disfraces, otros los sufren y quisieran evitarlos porque se sienten ridículos. Mientras unos disfrutarán preparando coreografías, representaciones o danzas, otros preferirán participar en la organización o mimetizar con la pared pasando lo más desapercibidos posible, o incluso no asistir a la escuela (cosa que no deberíamos permitir porque necesitan un plan B y no quedar aislados).

No participar no es una opción (en mi opinión). Hay que encontrar cómo pueden participar todos. La fiesta nos necesita a todos para ser plena. Además tenemos muchos años para ir ajustando y que cada alumno encuentre su sitio.

Por eso, partiendo de las tutorías personalizadas podemos ver cuáles son sus necesidades y qué posibilidades puede ofrecer el centro educativo y qué encontramos en la intersección.

El "siempre se ha hecho así", "todos hacen lo mismo" no son buenas opciones. Si éstas son las respuestas podemos empezar a abrir, poco a poco, otras posibilidades.

Si nuestro alumno no quiere disfrazarse, no quiere salir en el desfile, no quiere hacer la actuación (podemos cambiar el no quiere, por el “no puede o no se siente capaz o cómodo”), deberíamos pensar qué le podemos ofrecer. Puede colaborar en realizar el borrador del pregón, puede ayudar a conectar el equipo de música, puede preparar una propuesta de música para bailar, puede colaborar con las maestras de los pequeños o proponiendo maquillajes o disfraces, puede hacer de fotoreportero o tomar datos para escribir un reportaje sobre el Carnaval en la escuela o el instituto... como veis hay mil posibilidades. Es necesario que podamos elegir una actividad con él y después la analizaremos y evaluaremos para ver cómo lo dejamos para el próximo curso.

Preparar la fiesta, vivirla y terminarla (evaluarla y dejar anotadas las valoraciones y sugerencias de mejora para que el próximo curso podamos tener en cuenta lo que hemos hecho y no volvamos a partir de cero...)

A lo mejor este año no llegamos a tiempo, o sí, pero podemos ofrecerle la posibilidad de empezar a pensar para el curso que viene...

¿Qué os parece? ¿Nos ponemos en marcha? Es posible...




jueves, 27 de enero de 2022

¿Preparamos el Carnaval? (Docentes)

 

En la escuela vivimos el presente y preparamos el futuro. Quizás estos días estamos haciendo actividades para celebrar el DENIP (Día Escolar sobre la No Violencia y la Paz). Pero os propongo que empecéis a pensar en la participación de los alumnos de altas capacidades en el Carnaval de la escuela o del instituto.

Antes de iniciar el tema del Carnaval, volvemos a manifestar la gran diversidad existente entre los niños y jóvenes que presentan altas capacidades. Yo he encontrado casi de todo. Desde quién sería feliz siendo el Rey de la fiesta leyendo el Pregón, muy disfrazado, poniéndose cada día los objetos más inverosímiles; hasta aquellos que empiezan a somatizar cuando llega el mes de febrero porque no pueden soportar la vergüenza propia y ajena de estas fiesta de Carnaval. Unos viven la emoción en positivo y puede ser desbordada, y para otros también se desborda pero en negativo y “mueren” aplastados por ella. También hay quién lo vive como una etapa más y hace lo que toca, lo que se le pide, intentando pasar desapercibido. Algunos de ellos sufren por su hipersensibilidad a los ruidos (batucadas), a la música a gran volumen (a los desfiles), a las aglomeraciones de gente...

Nuevamente hay que poner la lupa en cada niño o joven y definir qué necesita. Algunos han trabajado el tema y nos lo pueden explicar bien, pero otros pueden dar una respuesta como  “No quiero participar” o el temido “¿Es obligatorio?” que traducimos por “No me preguntes”, pero que en el fondo quiere decir “Este tema lo tenemos que trabajar”.

Vivir las fiestas es esencial. Pero lo más importante es encontrar cuál puede ser su papel en la fiesta (como siempre, nos sirve para todos los niños pero aquí hablamos de los niños y jóvenes con altas capacidades). Todo el mundo debería poder participar, según su manera de ser y hacer. Evidentemente todo es más fácil cuando encasquetamos un disfraz a todos los alumnos del grupo y esperamos que todos hagan lo mismo (disfruten, hagan una danza o un desfile), pero esto no es real ni satisfactorio para todo el mundo.

¿Podemos proponer diferentes maneras de vivir la fiesta? Las fiestas se tienen que preparar, vivir y guardar. Si tenemos una visión abierta podemos proponer mil cosas según las edades... aquí tenéis algunas ideas:

- Ayudar al diseño y confección de los disfraces o complementos.

- Ayudar al diseño y preparación del maquillaje.

- Ayudar a elegir la música o a preparar la coreografía.

- Ayudar con el equipo de música.

- Ayudar en tareas administrativas.

- Ayudar en la organización.

- Estar de jefe de grupo en los desfiles.

- Preparar textos o carteles para animar a la participación.

- Hacer un anuncio para la radio local para animar a la participación.

- Escribir el Pregón en grupo pero no leerlo.

- Leer el Pregón pero no escribirlo.

- Hacer fotografías para documentar el acto.

- Vivir la fiesta como “periodista” para redactar la noticia para el blog de la clase o para la web de la escuela.

- Vivir la fiesta para explicar la noticia por radio local.

- Vivir la fiesta para crear un video de YouTube.

- Vivir la fiesta y hacer entrevistas para mostrar la experiencia de la fiesta.

- Recoger datos reales para después poder preparar problemas de matemáticas sobre el Carnaval.

Cómo habéis visto hay muchas posibilidades pero las tenemos que activar. Algunos docentes piensan que solo hay blanco o negro: o te disfrazas o no participas, pero como siempre en la vida hay una extensa gama de grises. Quizás de entrada ante la oferta de actividad pueden quedar sorprendidos y no saber escoger qué pueden hacer, algunos hasta evitan elegir pero por eso necesitamos empezar a hablar de ello con tiempo. Muchos necesitan, como en la cocina, guisar a fuego lento, hacer “chup, chup” e ir removiendo, para encontrar cuál puede ser su lugar, en el que podrían disfrutar de la fiesta. Todos deberían poder disfrutar de la fiesta y tener un buen recuerdo. Es una fiesta anual que permite explorar diferentes recursos a lo largo del tiempo.

Para mí, “la fiesta” forma parte del “toca no negociable” pero la manera de participar es uno de los “toca más negociables”. Algunos llegarán a somatizar y se pondrán enfermos cada Carnaval. (Conocí un chico de Sexto que no había podido celebrar ninguno de sus cumpleaños con los compañeros porque, año tras año, cuando llegaba la fecha tan esperada se ponía enfermo.)

La parte académica es importante pero vivir las fiestas forma parte del bagaje emocional de cada uno de nosotros. Nuestras vidas están llenas de trabajo con algunos momentos de fiesta. A menudo preparamos estos niños y jóvenes para el trabajo y tenemos la falsa creencia de que a la fiesta se apuntan todos, pero la realidad no siempre es ésta.

Acompañar a los niños y jóvenes para que tengan una vivencia positiva de la fiesta es esencial para un crecimiento armónico. Por eso, si hemos elaborado un buen vínculo con ellos, una vez haya terminado el Día de la Paz, podemos empezar a hablar en las tutorías individualizadas de la Fiesta del Carnaval.

Si os atrevéis, me gustaría que me explicarais cómo ha ido la experiencia y qué dejaréis anotado para el próximo curso. No hace falta que cada año empezamos desde cero. Cuatro líneas, no hay que escribir un libro (que quizás podríamos, pero no es el caso). Lo podéis hacer a atencioaltescapacitats@gmail.com  Os lo agradezco. Nos puede servir a todos y todas los que trabajamos para estos niños y jóvenes sean la mejor versión de ellas y ellos mismos tanto en el trabajo como en la fiesta.



jueves, 28 de enero de 2021

Preparamos el Carnaval! (Docentes i Padres)

Para iniciar el tema del Carnaval tenemos que hablar de diversidad dentro de las altas capacidades. Yo he encontrado casi de todo. Desde quién sería feliz si fuera el Rey del Carnaval leyendo el Pregón, muy disfrazado, poniéndose cada día los objetos más inverosímiles, hasta aquellos que empiezan a somatizar cuando llega el mes de febrero porque no pueden soportar la vergüenza propia y ajena de estas fechas. Para unos la emoción se vive en positivo y les puede superar; pero otros también se sienten superados en negativo. También hay quién lo vive como una etapa más y hace lo que toca intentando pasar desapercibido. Algunos de ellos sufren por su hipersensibilidad de los ruidos (batucadas), la música a gran volumen (en los desfiles o actuaciones), la aglomeración de gente...


Nuevamente hay que poner la lupa en cada niño o joven y ver lo que necesita. Algunos han trabajado el tema y nos lo pueden explicar bien, pero otros pueden dar una respuesta del tipo “No quiero participar” que significa “No me preguntes” pero que en realidad quiere decir “Este tema lo tenemos que trabajar”.


Las fiestas son importantes y es esencial encontrar cuál va a ser su papel en la fiesta (el de todos los niños, pero ahora hablamos de los que tienen altas capacidades). Todo el mundo debería poder participar desde su manera de ser y hacer. Evidentemente es más fácil cuando encasquetamos un disfraz a todos y esperamos que todos hagan el mismo (disfruten, hagan una danza o un desfile) pero esto no es real ni satisfactorio para todos los niños.


¿Podemos proponer diferentes maneras de vivir la fiesta? Las fiestas se tienen que preparar, vivir y guardar. Si tenemos una visión abierta podemos proponer mil cosas según las edades... aquí tenéis algunas ideas:


- Ayudar al diseño y confección de los disfraces o complementos.


- Ayudar al diseño y preparación del maquillaje.


- Ayudar a elegir la música o a preparar la coreografía.


- Ayudar con el equipo de música.


- Ayudar en tareas administrativas.


- Ayudar en la organización o en el servicio de orden.


- Estar de jefe de grupo en el desfile.


- Preparar textos o carteles para animar a la participación.


- Hacer un anuncio por la radio local para animar a la participación.


- Escribir el Pregón de manera individual o en grupo, pero no leerlo.


- Leer el Pregón, pero no escribirlo.


- Hacer fotografías para documentar el acto.


- Vivir la fiesta para redactar la noticia por el blog de la clase o por la web de la escuela.


- Vivir la fiesta para explicar la noticia para una radio local.


- Vivir la fiesta para crear un video para colgarlo en Youtube.


- Vivir la fiesta y hacer entrevistas para mostrar la experiencia.


- Recoger datos reales para después poder preparar problemas de matemáticas sobre el Carnaval.


Como habéis visto hay muchas posibilidades pero las tenemos que activar. Algunos alumnos piensan que solo hay blanco o negro: o te disfrazas o no participas, y deben descubrir que hay una extensa gama de grises. Quizás, de entrada, algún alumno puede quedar parado y no saber escoger qué puede hacer y evitar elegir. Precisamente por eso empezamos a hablar del Carnaval con tiempo. Si utilizamos un símil culinario diríamos que algunos deben cocer estas posibilidades a fuego lento e ir removiendo poco a poco, y encontrando cuál puede ser su lugar. Donde pueden disfrutar... todo el mundo tendría que poder disfrutar de la fiesta y tener un buen recuerdo de ella.




lunes, 25 de febrero de 2019

Carnaval: me gusta disfrazarme / No me gusta disfrazarme


Se acerca el Carnaval. Una fecha mágica en el calendario que cambia cada año. Entre los chicos y chicas de altas capacidades hay mucha diversidad y mucha intensidad. A unos les encanta disfrazarse y otros no lo pueden soportar. Vayamos por partes...

A algunos les encantan los disfraces, los colores, la fiesta... ya hace tiempo que están pensando en su disfraz y no sirve un pequeño detalle, debe ser un gran disfraz con todos los detalles. Gozarán preparando, viviendo y guardando la fiesta.

Hay otros que encuentran en los disfraces el punto máximo de la ridiculez y hacer el ridículo no está en sus planes. No les gusta nada sentirse el blanco de las miradas. En este momento del año quisieran ser transparentes o mimetizar con la pared. Les cuesta mucho participar en el desfile o en la actuación de la clase en la escuela. No es un tema de capricho. Es la semana perfecta para coger la gripe...

Mientras que los primeros quizás serán felices leyendo el pregón del Rey del Carnaval, bailando en medio de la pista o aportando ideas para la coreografía del desfile; a los segundos les costará incluso seguir las consignas de cada día de llevar una corbata, unas gafas o ir en pijama a la escuela o con un calcetín de cada color.

En la escuela existe la posibilidad de que todos se sientan bien. Esto es posible siempre que escuchamos a los niños y a partir de ahí podemos darles posibilidades. Sabiendo que todos son distintos vale la pena dar varias propuestas. Seguramente estos alumnos con esta dificultad para disfrazarse pueden participar y disfrutar de la fiesta desde ámbitos muy diferentes. Podrían formar parte del servicio de orden; de la música (prepararla o hacer los mixes, ayudar a montar el equipo de música...); preparando los textos para la web de la escuela o del blog del ciclo o la clase; de las fotografías; pueden ayudar con los pequeños; a maquillar; encargarse de la venta de la merienda o desayuno... hay mil actividades posibles para estos alumnos y para otros que pueden ayudar y disfrutar con la fiesta sin necesidad de disfrazarse.

En Carnaval hay lugar para todos!

viernes, 2 de febrero de 2018

Carnaval y altas capacidades


En muchas escuelas hoy viernes, coincidiendo con la Candelaria, llega el Rey del Carnaval y se leen las consignas que regirán la próxima semana para preparar la gran fiesta del Carnaval: llevar peinados originales, ir con pijama, gafas, bigotes o un calcetín de cada color...

Cuando hablamos de los alumnos de alta capacidad nuevamente debemos hablar de una gran diversidad entre ellos. Unos esperan esta fiesta con ilusión porque les encantan los disfraces, los colores, hacer teatro, para ellos y ellas es quizás  ¡la mejor fiesta del año!. Pero hay otros, que preferirían que ya hubiesen pasado. Bien porque tienen mucho sentido del ridículo y no les gustan las extravagancias propias de estas fiestas o bien porque prefieren la tibia normalidad o porque sencillamente no han encontrado su manera de participar en la fiesta.

Carnaval es mucho más que desenfreno, disfraces, música y colores... hay toda una planificación: la preparación de la fiesta, la vivencia y el evaluar y guardar la fiesta hasta el próximo año. Muchos de los alumnos de altas capacidades necesitan este punto cognitivo y de aprendizaje. Necesitan hacerlo consciente porque sólo con el que viven no pueden inferirlo. Es un momento fantástico para trabajar las emociones y la cognición.

Sí en Carnaval, y todo el año, los niños de la clase deberían de poder participar de la fiesta. Seguro que hay maneras diferentes de participar de la fiesta sin que nadie se sienta excluido. No sólo nos podemos disfrazar y participar en la coreografía. ¿Dónde está el límite de lo que “toca y no es negociable" y el "toca negociable "? Quizás es un buen momento para confirmar la parte del "toca negociable"... ¿Y si los convertimos en los periodistas de la fiesta, en los encargados de narrar lo que ocurre en las clases o en la rúa? ¿O en los encargados de hacer fotos por la escuela? ¿O en los ayudantes para vestir o maquillar los más pequeños? ¿O en los colaboradores en el montaje del equipo de música o para hacer la selección musical del baile habiendo preguntado a las clases sus preferencias? ¿O en elementos de los servicio de orden para dar la bienvenida a los padres y abuelos y acomodarlos a sus lugares o atenderles en lo que necesiten (sillas para los abuelos...)?  ¿Y si a aquel alumno apasionado por el dibujo le propusiéramos hacer la rotulación de las clases con su motivo de disfraz por el vestíbulo de la escuela? Hay muchas posibilidades si pensamos en abierto...

La cuestión es partir de lo que son y ayudarles a llegar a ser la mejor versión de sí mismos. Esto sirve para todos los niños y jóvenes pero cuando se trata de los alumnos de altas capacidades su hipersensibilidad, intensidad y perfeccionismo combinados hacen que sea imprescindible realizar una actuación específica. Hablar con ellos, escucharles, ver qué opción sería posible y viable, y una vez escuchados el maestro reflexiona y piensa qué les podemos ofrecer. Quien decide siempre es el adulto con sensatez y sentido común.


No vale faltar a la escuela el día de Carnaval, ni ir como el cordero al matadero convencido de que no lo pasará bien. Inclusión significa atender la diversidad y dar oportunidades a todos. También a los más capaces, aunque no siempre lo muestren…