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viernes, 2 de mayo de 2025

Viernes 2 de mayo El tiempo de patio para los alumnos de altas capacidades en Primaria

 

El tema del uso del tiempo de patio suele preocupar a las maestras de Infantil y Primaria cuando tienen alumnos de altas capacidades. Les observan y no les gusta que estén solos o que hagan cosas “poco habituales” en el tiempo de patio. Nuevamente tenemos que hablar de una gran diversidad en niños y jóvenes al encarar el tiempo de patio. La vivencia del patio depende de muchos factores y hoy os presento unos cuántos ejemplos:


A Ramón le gusta mucho el fútbol y es muy bueno marcando goles. Para él el tiempo del patio es un tiempo deseado. Los dos días sin pelota también sabe jugar a otros juegos y los disfruta. Siempre vuelve a clase sudado, pero contento.

A Marcos le gusta ir a su aire. Nunca le ha gustado el fútbol, pero ahora ya sabe que si quieres ser alguien a clase tienes que jugar a fútbol. Hay mucha diferencia con sus compañeros y él no tiene ninguna práctica con la pelota. Corre por la pista con ellos. Funciona en paralelo, hace de público, de marcador y de árbitro en la sombra. Está allí, querría, pero aunque no interacciona con los compañeros está bien, no lo necesita. Vuelve contento a clase cuando se acaba el patio.

A Lucas no le gusta el fútbol. Cuando sale al patio le gusta ir a las jardineras del patio a buscar insectos. Le encantan los bichos bola. También disfruta con Felipe jugando a juegos en los que son exploradores o astronautas... todo con mucha imaginación, a veces se añaden otros compañeros pero habitualmente están ambos solos, no necesitan nadie más.

Laura sale al patio con un libro. Busca un rincón escondido para leer. Si la ve la maestra le dice que tiene que jugar con los compañeros, que el patio es un tiempo para jugar pero ella prefiere leer.

Mónica, a pesar de que cursa Primero de Primaria disfruta compartiendo el rato de patio con las niñas de Sexto. La maestra quiere que juegue con sus compañeras y ella tiene un sentimiento ambivalente está bien con las mayores y siente que traiciona a sus compañeras de Primero, pero con ellas se aburre mucho.

Andrés cuando sale al patio se va lo más lejos posible, necesita un tiempo solo. Después juega con los compañeros un rato, pero antes necesita su tiempo solo... silencio, paz...

A Alba no le gusta nada el patio, preferiría seguir aprendiendo cosas. No necesita descansar, necesita aprender. No quiere parar... prefiere arreglar la clase, preparar las cosas para la clase siguiente...


Siete maneras diferentes de vivir el patio. Escucharles, saber qué necesitan es el primer paso; acompañarles para que sean lo más completos posible, es el segundo. El patio es tiempo de relación, juego, descanso.... Una cosa es como lo viven hoy, y otra, como lo pueden llegar a vivir. Empezamos escuchando y reflexionamos juntos sobre los usos del tiempo de patio.

jueves, 25 de febrero de 2016

Ai... el patio....


Hoy ha salido del cole con los ojos tristes y con unos tics que ya hacía mucho que no tenía. Al verlo su madre supo que le pasaba algo. ¿Qué te pasa? le preguntó. Él respondió muy serio: "estoy cansado del recreo! 30 minutos es mucho y no quiero recreo !!! ".

Carlos siempre, o casi siempre, está solo en el patio. Siempre ha sido así, no le interesa lo mismo que a los demás, prefiere sentarse a descansar o mirar, si es que no hay nadie que se ríe de él y entonces marcha corriendo, de manera literal. A veces, lo vienen a buscar y juega con los niños pero es una situación puntual y al cabo de un momento vuelve a estar solo ... Está solo pero no triste. Ha pasado temporadas de todo: desde tocar la Marcha Radeski con los cubos y palas hasta contar hasta doscientos, pasando por mirar las nubes, contar las matrículas de los coches de la calle o acercarse a charlar con las maestras ...

Ahora, han abierto la biblioteca de la escuela en el tiempo de patio pero sólo dejan entrar a doce niños. Si la biblio se llena no puede entrar y eso le entristece, porque le gusta mucho leer. La semana pasada se leyó el Quijote y quería seguir leyendo, aunque en casa lee mucho.

Y qué haces en el recreo? -preguntó la madre. Me siento en la grada y espero que pase la media hora, pero hoy un profesor me ha dicho que me levante y juegue, que si no lo hago me castigará. No lo veo justo, no quiero! a mí el recreo me aburre, no me gustan los juegos a los que juegan los otros niños y no me gusta la brutalidad del patio de los mayores. La idea de ese maestro era buena pero la puesta en práctica, claramente no. Consigue su objetivo?

Finalmente Carlos se llena de valor y habla con su tutora. Habla con la seño, que tengo que decir que es una maravilla, y mañana le hará pasar a la biblioteca, porque le toca a ella vigilancia de patio.



Cómo funcionan los patios de nuestras escuelas? Cuántos Carlos tenemos que temen o sufren el tiempo de patio? Quizás podríamos ofrecer algunas alternativas como los juegos de mesa, o la posibilidad de estar solos ... Todos los niños tienen necesidades diferentes. En muchas escuelas ya se ha implantado el día sin balón. Ese día todos los niños deben buscar otras maneras de jugar ...

También podemos dar un paso más y permitir que cada uno gaste su tiempo como desee. Ciertamente debemos acercarnos y saber si detrás hay un problema de habilidades sociales, de poca habilidad psicomotriz o simplemente un tema de intereses. A veces la presión puede ser muy fuerte. Preguntarles y escuchar qué piensan, cómo se sienten y qué les gustaría hacer puede ser el primer paso para integrar su ocio y que vivan el patio como una oportunidad y no como un castigo.