Los niños y jóvenes de altas capacidades por su propia
naturaleza disfrutan aprendiendo pero ésto no siempre es evidente en la
escuela. Su curiosidad y las ganas de novedad, o de profundización suelen ser
elementos que aparecen cuando son pequeños y desgraciadamente, en mucho casos,
se van desvaneciendo con la edad.
Una de las primeras propuestas de intervención educativa con
estos alumnos es hacer propuestas de ampliación. Si hablamos de ropa de
invierno en a Infantil e introducimos: jersey, chaqueta, pantalón, guantes,
sombrero de lana y bufanda. Con ellos, podemos ampliar introduciendo más ropa de
invierno: la chaqueta se puede ampliar con el abrigo, el anorak, la gabardina,
el chaleco, la trenca... aquí aparece más vocabulario de prendas de ropa, de
tejidos, de lugares donde guardarlo o comprarlo, de quienes lo producen... Si
estamos hablando de montañas podemos ampliar proponiendo las montañas más altas
de cada uno de los continentes. Si estamos hablando de alimentación y
nutrientes podemos proponer que hagan la valoración nutricional de cinco alimentos
que tengan en casa partiendo de las etiquetas.
Estas ampliaciones pueden estar relacionadas o no con sus
intereses. Estas propuestas no tendrían que añadirse a la propuesta que se hace
a todos los alumnos (a los ejercicios o deberes). El hecho de ser de altas
capacidades no quiere decir que tengan que hacer más trabajo, sino que tenemos
que adecuar el trabajo a sus necesidades. Para algunos, el trabajo de los
compañeros es fácil y repetitivo, algunos lo hacen por disciplina con más o
menos éxito (a algunos los cuesta mucho ponerse y al final lo hacen en muy poco
tiempo, las familias así lo comentan), otros lo evitan hasta el último
momento... La propuesta puede ser que hagan el trabajo mentalmente y no lo
tengan que escribir en la libreta y en las fichas, lo que les permitirá estar
al corriente de dichos ejercicios a la hora de corregirlos en clase.
Las propuestas de ampliación y profundización deberían ser
interesantes por ellas mismas. Algunas propuestas son de entrenamiento. Hay
niños que tienen muy buen vocabulario, un buen razonamiento pero su pensamiento
va tan deprisa que les cuesta ordenar las ideas y a veces no los entendemos. Cuando
utilizamos la lengua oral podemos preguntar y ajustar pero en la lengua
escrita, no. Esto es un gran hándicap en un examen escrito. Tenemos que ordenar
pensamiento y discurso. Esto lo haremos a través de ejercicios de redacción y
lectura. Empezaremos por cosas muy simples, definiendo objetos, dando otros
usos a objetos habituales... una frase, pocas líneas, para llegar a un relato
aseado. Es muy importante que hagan este entrenamiento. A algunos les resulta
difícil entender el porqué. En este momento no hay urgencias, no quema nada;
los resultados son buenos; pero sabemos que éste es su talón de Aquiles. A lo
largo de toda la Primaria quizás no se les pide hacer este tipo de ejercicio
pero si no lo entrenan de una manera sistemática cuando lo tengan que hacer en
la ESO o en el Bachillerato pueden bloquearse y abandonar por algo que no es
tan difícil, pero requiere entrenamiento, y a algunos no les viene de serie. A
veces su relación con el error, su rigidez y la necesidad de perfeccionismo les
juega una mala pasada.
Los trabajos de ampliación y profundización no siempre
tienen que ser públicos: explicar a toda la clase lo que han hecho, ir a otros
grupos a explicar lo que han aprendido... Pueden ser presentaciones de resumen
de los temas trabajados que usa el maestro para repasar, Kahots del libro de
lectura con preguntas fáciles, difíciles y muy difíciles, pueden ser la base o
partes de cajas de aprendizajes... que no muestran su autoría y que únicamente
el docente sabe quién lo ha hecho y que queda como material de la escuela o de
la biblioteca.
Cuando le proponemos hacer un trabajo sobre una enfermedad
significativa para el alumno mientras estamos viendo el cuerpo humano en clase,
puede ser vivido como un detalle, una complicidad; y nunca tendría que ser una
carga pesada aunque haya un nivel de exigencia elevado. La comunicación con el
alumno tiene que ser fluida y de confianza.
Estos ejercicios tienen que comportar un punto de exigencia y les tenemos que animar para que hagan el esfuerzo de hacerlos con ganas. Es una propuesta de futuro. Algunos lo ven como un esfuerzo inútil por hoy porque sus resultados no se pueden ver mejorados pero tenemos que conseguir que nos compren la apuesta de futuro, es por su bien.

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