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jueves, 5 de marzo de 2026

Jueves 5 de marzo Preocupación e impotencia

 

En algunas casas de niños y jóvenes de altas capacidades se repite la misma situación: el hijo o la hija vuelve cada día de la escuela enfadado porque siente que no lo tienen en cuenta. Repiten lo que ya sabe, se tiene que esperar eternamente, van muuuuy lentos explicando las cosas, y cuando hay algo interesante pasan como de puntillas sin profundizar. Él o ella está todo el día más o menos contenido, es más o menos políticamente correcto... pero se va cargando. Llega a casa y explota, o se cierra e implosiona.

Los padres que ven esta situación cada día se preocupan y piensan: “¿No lo ve nadie? ¿No se dan cuenta? ¿Por qué no van más allá de la fachada de buen niño, buena niña que lo aguanta todo?” Y ven que su hijo / su hija se va apagando... no tiene ganas de ir a la escuela, en casa llora y se queja; o está triste... y llega la preocupación e impotencia.

En el mejor de los casos una visita con el tutor o la tutora confirma lo que ya sabían. “¿Por qué quiere una entrevista de tutoría si todo funciona? Ya me gustaría tener más alumnos como él o como ella que escuchen, aprendan, hacen el trabajo, no se quejan, incluso ayudan a los compañeros, y tienen buenos resultados académicos... ¿dónde está el problema?” Porque el docente que tiene delante un circo de veinticinco pistas, en el mejor de los casos, su hijo o hija no es vivido como un problema, sino como un oasis en medio de un desierto lleno de contrariedades. Es un momento de paz, y viendo su situación casi no se lo podemos reprochar; pero los padres ven que su oasis no es un lugar donde seguir trabajando y sacar las máximas posibilidades.

Y de aquí viene la situación de impotencia, incomprensión y soledad. Solo querríamos que fuera visible, que le escucharan, que fueran identificadas y atendidas sus necesidades, que fuera a la escuela contento/a por lo que aprende, por las relaciones que hace, y por lo que se le propone hacer.

El tiempo de escuela es un tiempo esencial en la vida, nos da base y herramientas que usaremos a lo largo de toda la vida. Nos construye pero... ¿qué pasa cuando no nos deja construirnos?

Algunos intentarán un cambio de escuela, otros por circunstancias de proximidad, hermanos, o amigos forzarán el hecho de quedarse en la escuela. Pero marchar o quedarse no es la solución porque seguramente volveremos al mismo punto.

Es imprescindible que a los docentes les caiga la venda de los ojos, y que junto con recursos que ya existen, como el EAP o la Comisión de Diversidad del centro, vean realmente al niño o joven y le den: primero un tiempo y un espacio de confianza porque se muestre cómo es, y después definan las necesidades que se pueden ir cubriendo desde la escuela con los medios que tienen. Sí, no es una carrera de velocidad, es una carrera de fondo. No lo acabaremos en un curso o dos, ni lo solucionaremos con una estrategia mágica. El día a día tiene que hacer que la escuela se adapte a él o ella; y el alumno se adapte, también, a la escuela sin perder su esencia.

No es un proceso difícil. Es mucho más sencillo de vivir que de explicar. He hecho muchos acompañamientos que han supuesto poner luz en la oscuridad. Conseguir que los docentes se dejen guiar, apliquen recursos y, poco a poco, aprendan a volar. Las técnicas que usamos para ellos a menudo sirven para todos los alumnos, pero para ellos y ellas son imprescindibles.

Siempre, baja la tensión cuando son escuchados y atendidos. Esto no supone un gran gasto de tiempo sino una inversión que mejora la clase y el trabajo del docente. Es un reto que tenemos que abordar y...  ahora es el momento.

Si queréis saber más, y sois padres o docentes podéis contactar con nosotros al 646 48 61 59 o en atencioltescapacitats@gmail.com. Os escucharemos y os daremos una respuesta personalizada.



jueves, 3 de septiembre de 2015

!!! Este curso tengo un alumno de altas capacidades !!!


Esta afirmación asusta al maestro más experimentado. Quizás lo largo de nuestra corta o larga experiencia como maestros hemos visto alumnos de todo tipo pero quizás este curso es la primera vez que tenemos un alumno diagnosticado con altas capacidades y no sabemos muy bien qué hacer con él.

Lógicamente sería muy bueno tener formación sobre el tema pero estamos a tres de septiembre y el curso empieza ya... si no tenemos formación será necesario usar el sentido común, la profesionalidad para empezar y sería bueno que en este primer trimestre hiciéramos algún curso on line con la mínima teoría y eminentemente práctico para poder ajustar nuestro trabajo a las necesidades de nuestro alumno. (*)

Sería fantástico que pudierais hablar con él / ella antes de empezar el curso. Acercaros, quizás lo conocéis de la escuela o es un alumno nuevo, o tiene la suerte de que ya le habéis dado clase en cursos anteriores, no importa. Si dedicáis unos momentos antes de empezar el curso ya le enviamos el mensaje: estoy aquí,  estoy a tu lado para lo que necesites.

Para mí el punto más importante es la acogida y el hecho de "crear vínculo". Es esencial que el alumno sepa que lo conocéis, reconoce sus especificidades, y que siempre estaréis atentos a sus necesidades. También hay que marcar las reglas del juego.

- Estaréis atentos y le atenderéis pero a veces no será cuando él quiera, porque hay otros alumnos en el aula. Será cuando podáis, tal vez al final de la clase o antes de salir al patio pero no se quedará sin ser atendido (quiere decir que tendrá que aprender a esperar).

- Si le tenéis que reprender o dar indicaciones siempre lo haréis directamente y en privado. A veces hacemos comentarios en la clase o al viento y ellos suelen tomárselo como algo personal cuando a menudo no tiene nada que ver con ellos.

- Seréis concretos a la hora de dar indicaciones. (A algunos les es difícil concretar i a otros les encanta leer entre líneas…).

- Si no tenemos un plan individualizado ya hecho quizás sería bueno que durante los primeros días de clase haga lo mismo que sus compañeros (con las excepciones de evitar las repeticiones...). Hay que explicarle que estamos trabajando para ajustar el programa de clase a sus necesidades y que a lo largo del curso en ocasiones puntuales o en muchas ocasiones, si es necesario (que las habrá) no hará lo mismo que los compañeros pero ya hablaremos más adelante.

- Os debéis entender con la mirada. Y ésto puede empezar en esta sesión de inicio. Su nombre no debe sonar a la clase más que el de otros compañeros.

- Si le preguntáis cómo le gustaría aprender seguro que quedaréis sorprendidos. A partir de ahí le podéis decir que lo tendréis en cuenta pero que no siempre podrá ser así porque es importante que utilice diferentes maneras de aprender pero que lo tendréis en cuenta.

Es muy importante crear este vínculo y fomentar esta complicidad que nos permitirá orientar, acompañar pero también poner límites o decirle cuando las cosas no funcionan o pueden mejorar.

Una buena entrada es tener mucho terreno ganado. Con ellos hay que ser verdad. La parte académica la iremos trabajando más adelante pero si podéis hacer una pequeña entrevista personal antes de empezar y presentarle el aula, los espacios que utilizará (si es nuevo en la escuela) cuáles son los objetivos y hablar de los temas que os he adelantado habréis empezado a andar…

No será fácil porque tenemos la clase, los padres, la sociedad acostumbrados a que trabajemos a la baja pero no a la alta pero ahora tenemos la posibilidad de poner un granito de arena y abrir caminos...

Si tenéis cualquier consulta quedo a vuestra disposición.

Todos los alumnos son diferentes y hay mucha diversidad también entre los alumnos de altas capacidades pero como os decía... !Ésto es empezar con buen pie!

(*) Tenemos un curso de intervención educativa en las altas capacidades online muy práctico. Pronto ampliaré la información.

lunes, 28 de julio de 2014

La familias de los niños con Altas Capacidades


La Dra. Luz Pérez, de la Universidad Complutense de Madrid, es un referente en el estudio de las Altas Capacidades en España. Ha publicado artículos especializados sobre este tema y de uno de ellos sacamos hoy la información para hablar de las familias de los niños con altas capacidades. 

Ella, con un equipo de colaboradores, en el año 2000, hizo un estudio para determinar cómo afrontan las familias los retos derivados de esta situación. Cuando los padres aceptan que sus hijos tienen unas necesidades educativas especiales inmediatamente demandan ayuda y formación específica. Hay muchas cosas "especiales" diferentes o adelantadas a su tiempo y, por tanto, la referencia a los patrones más comunes de actuación no les sirven. 

El estudio constata que, a grandes rasgos, las familias con hijos con Altas Capacidades tienen unas características comunes: 

En relación al desarrollo de su hijo/a: 
- Tienen hijos con muchos intereses y habilidades, tanto que a veces resulta difícil seguirlos. 
- Tener un hijo preocupado desde muy pequeño por cuestiones de adultos crea inquietud en los padres. 

En relación con su rol de padres: 
- Se sienten poco preparados para educar a su hijo. 
- Sienten que tanto en la comunidad como en la escuela, no existen la formación y los recursos necesarios para la educación de su hijo altamente dotado. 
- Tienen dificultad para conseguir la orientación adecuada. 

Todos estos apartados se podrían resumir en dos: 
- Necesidad de información. 
- Necesidad de sentirse útiles en la educación de sus hijos. 

En este caso, la investigación nos muestra unos rasgos que aparecen en muchas familias con hijos con altas capacidades. Esto nos ayuda a preparar formación para las familias y, acompañarles y orientarles en la fantástica tarea de ser padres. 

* EDUCACIÓN FAMILIAR DE LOS NIÑOS SOBREDOTADOS: NECESIDADES Y ALTERNATIVAS Dra. Luz Pérez.Universidad Complutense de Madrid.España REVISTA: SOBREDOTAÇAO. 2000 Vol. 1. n º 1y 2 Publica: ANEI Associaçao Nacional para o Estudo ea Intervençao na Sobredotaçao Rua José M º Ontón, 56. Nogueira. 4710 Braga. Portugal