lunes, 7 de septiembre de 2026

Lunes 7 de septiembre Preparamos el nuevo curso con comunicación abierta en casa.

 

Cuando hablamos de niños y jóvenes de altas capacidades nunca tenemos que dar por supuestas sus respuestas. Preguntar, escuchar, hacer escucha activa sin preparar ni condicionar las respuestas únicamente preparando las preguntas. Siempre tenemos que escucharles con la mente abierta. Nos pueden sorprender, nos sorprenderán seguro si nos contestan lo que sienten y piensan, no lo que queremos oír. Recordad que les podemos poner muchos adjetivos pero no normotípicos.

En estos primeros días de clase podemos preparar este nuevo curso con la comunicación paternofilial y la reflexión personal. No se trata de hacerles un tercer grado, ya sabéis que las preguntas funcionan mejor cuando las dejamos sobre la mesa y les damos tiempo o cuando andamos en paralelo sin mirarnos a la cara. Esto es válido por todas las edades. Los padres debemos encontrar cuál es el mejor momento comunicativo de nuestros hijos. Los hay que prefieren cuándo estamos cocinando a su lado sin mirarnos, cuando hacemos cosas, para otros el mejor momento puede ser en el coche cuando todos miramos hacia adelante, para otros tal vez más pequeños puede ser el momento después de la ducha cuando les secamos el cabello o en aquellos minutos antes de ir a dormir.


Os proponemos tres preguntas que les pueden posibilitar  ordenar pensamientos y proponer estrategias para el nuevo curso. No podemos partir de la hoja en blanco, necesitamos preguntas que nos ayuden a recordar y clasificar recuerdos y pensamientos. Para algunos el curso pasado está muy lejos y el tiempo de verano ha servido para esconder las cosas negativas o las que no quiere recordar especialmente. Queremos que se centre sobre todo en las buenas para repetirlas y en las mejorables para hacer de este curso que empieza una posibilidad real de mejora. No vamos a insistir en las negativas, ahora no es el momento. Si necesita hablarlas le daremos un lugar especial.

1.- “¿Qué te gustaría que continuara igual que el curso pasado?”

Puede parecer una pregunta sencilla, pero nos permite descubrir qué cosas funcionaron para ellos. Quizás te habla de un amigo, de un profesor, de los recreos, de una actividad que le hacía sentirse bien, de cómo os organizabais en casa…  Nos ayuda a recordar que no todo tiene que cambiar para que empiece un curso nuevo positivo.


2.- “¿Qué te gustaría que fuera diferente este año?”

Aquí pueden aparecer cosas que no esperabas. “Me gustaría atreverme más a levantar la mano.” “No quiero agobiarme tanto con los exámenes.” “Me gustaría hacer más amigos.” “Quiero organizarme mejor.” “Ojalá no me toque otra vez con…” Y también puede responder: “!Nada!” Perfecto. La intención no es conseguir una respuesta profunda. Es dejar una puerta abierta por si hay algo que quiera explicarnos. Ahora o en otro momento. Los hay que necesitan más tiempo.


3.- “¿Hay una cosa en la cual te gustaría que yo te ayudara de otro modo este curso?”

Esta quizás es mi favorita, porque normalmente somos los padres quienes decidimos en que necesitan ayuda los pequeños, medianos o mayores. Les recordamos las cosas. Les damos consejos. Les preguntamos por los deberes. Intentamos organizarles el tiempo y las tareas. Intervenimos cuando vemos que algo se complica.... Pero pocas veces les preguntamos cómo quieren ser acompañados. Y puede ser que su respuesta nos sorprenda. “Déjame intentarlo antes de decírmelo.” “Pregúntame menos por los exámenes.” “Ayúdame a organizarme.” “Cuando esté enfadado, dame un rato.” O simplemente: “No sé”. También vale.


Y una última cosa importante: no le hagas las tres preguntas seguidas. No queremos convertir estos últimos días de vacaciones en una entrevista de evaluación de septiembre. Elige una, en el coche, dando un paseo, mientras cenáis, cuando estéis haciendo cualquier otra cosa... Hazla y deja espacio. Porque muchas veces las conversaciones que más nos ayudan a conocer a nuestros hijos empiezan así: con una pregunta que no busca la respuesta correcta, sino descubrir qué están pensando ellos.


Y quizás, antes de preparar mochilas, horarios y todo el que viene con septiembre, merezca la pena saber un poquito más sobre cómo les gustaría vivir el curso que está a punto de empezar. Es el momento de crear momentos en los cuales hablar, escucharnos y descubrir cosas de nuestros hijos que, en el día a día, quizás nunca se nos ocurriría preguntar.

Recordad que algunos tenéis hijos políticamente correctos, hijos que siempre están respondiendo lo que creen que queremos oír no lo que ellos piensan creen o sienten, porque a menudo ni se lo plantean. Les tenemos que ayudar a mirar en su interior y que sepan que no esperamos unas respuestas concretas. Aquí no hay respuestas correctas e incorrectas. Acogeremos lo que sea verdad sin juzgarlo. Estaremos a su lado. Les acompañaremos para que lleguen a ser la mejor versión de ellos mismos. 


Estas preguntas son para las familias pero también podrían hacerlas los maestros, los profesores, los orientadores... Si hablamos de alumnos políticamente correctos aquí también les podemos encontrar. Alumnos que creen que los maestros ya saben y que ellos no les tienen que decir lo que tienen que hacer ni siquiera darles pistas. Otros, pueden no tener filtros y hablar de forma  o fondo incorrecto. Criticar compañeros o profesores de cursos anteriores... Recordad que tenemos que escuchar siempre, validar las emociones pero no dar todo por correcto. El tiempo nos ayudará a crear un clima real de confianza. Cuando hablamos con él/a no miréis el móvil, ni acabéis escritos y notas en vuestra libreta de temas anteriores porque sin duda pensarán que estáis cumpliendo sin atención llena y les perderéis. Si empiezan a decir obviedades o nos presentan situaciones políticamente correctas hay que recordarles que estamos para escucharles y hacer que este curso funcione el mejor posible, no para perder el tiempo. El tiempo de todos es muy valioso. Es posible que no sepan cómo leer vuestra respuesta en primera instancia pero sabrán a qué jugáis y qué son las reglas del juego. Tendrán en qué pensar…

viernes, 4 de septiembre de 2026

Viernes 4 de septiembre Preparamos la vuelta en la escuela 2 (Docentes)

 

Cuando empezamos a trabajar con alumnos de altas capacidades hay tres palabras clave: en el post de ayer hablamos del VÍNCULO y hoy es el turno de la OBSERVACIÓN y el EQUILIBRIO.


No podemos conocer si no observamos. La OBSERVACIÓN nos lleva a tomar nota de aquellas cosas que nos llaman la atención. Se trata de hacer un registro muy breve pero exhaustivo. Quizás escribiremos solo una palabra y señales de en qué momento se produce. Esto nos permitirá ver la frecuencia y la forma diferente al mismo hecho o con diferentes personas. Estas notas nos darán mucha información que podremos contrastar en las entrevistas individuales. Recordad que nosotros vemos una conducta y extraemos nuestras conclusiones partiendo de niños normotípicos pero no sabremos el por qué, lo que la produce, lo que la exagera, lo que hace que se repita... si no se lo preguntamos al interesado (que a menudo elaborará la respuesta con nosotros o la tendrá esperando que alguien le pregunte).

Encontramos niños y jóvenes que se pueden mostrar de maneras muy diversas. Es muy importante que pongamos el foco en la observación de sus actividades diarias. Tenemos desde el alumno perfecto que aprende deprisa, hace los trabajos propuestos a la perfección en su tiempo y forma, que intenta pasar desapercibido a clase o ayuda; también tenemos aquel que se aburre, tiene una buena comprensión pero después al empezar a trabajar empieza a cometer errores porque no pone atención; podemos tener también aquel que sabe muchas cosas de fuera del aula pero no de dentro del aula, o aquel que no quiere participar y mostrar lo que sabe, o el que sólo quiere trabajar a su manera. Al que no se mueve por miedo al error o su exigencia le paraliza. La diversidad es muy importante y no son de color verde, por lo que nos pueden pasar desapercibidos. Por eso si tenemos una identificación hay que leerla atentamente y sacar la información que necesitamos y corroborarla con la observación.


En tercer lugar tenemos el EQUILIBRIO. Consiste en conocer y atender sus necesidades con los medios que tenemos a nuestro alcance en las escuelas e institutos. Los alumnos de altas capacidades, como todos, tienen necesidades cognitivas, emocionales y sociales. La escuela es un laboratorio de vida, un centro de entrenamiento, la posibilidad de experiencias de todo tipo a lo largo de los años de escolarización. Esto no nos tiene que asustar. Es una gran oportunidad, realmente una serie de oportunidades.

Como niños y jóvenes que son, hay veces que no son conscientes de todas sus necesidades. Suelen saber que necesitan saber más pero no suelen solicitar mejorar la paciencia y la espera, que también forman parte de sus necesidades.

Para mí, como especialista en la intervención educativa de estos niños y jóvenes es imprescindible poner en marcha un dispositivo que permita que el alumno se adapte en la escuela pero también que la escuela se adapte a sus necesidades. Esto se puede hacer con relativa facilidad y sin hacer cosas extrañas. Tenemos que pensar que este alumno forma parte de un colectivo de alumnos dentro de un centro escolar y dentro de un aula con todo lo que esto comporta. Todos, familia, alumno y docentes tenemos que ser conscientes de que no se puede hacer todo, pero sí que debemos atender sus necesidades dentro de la escuela inclusiva.

Empezamos con el “Toca no negociable”. Aquí estamos en el punto en el que el alumno se debe adaptar a la escuela. Al horario, las normas, la manera de trabajar (agenda, libretas...), bata, uniforme...

Continuamos con el “Toca negociable”. Este es el punto en el cual es la escuela la que se adapta al alumno. Veamos un ejemplo. En la escuela hay que leer pero en Cuarto de Primaria se propone “Manolito Gafotas” y nuestro alumno es muy buen lector, de hecho está leyendo “El Hobbit” y está disfrutando con las descripciones. La maestra puede continuar fomentando la lectura acompañándole en su interés. Puede creer que es interesante que lea el libro propuesto y haga las actividades que hace la clase o el control de lectura pero no sería conveniente que lo “castigara“ a leer durante todo el trimestre un libro que está muy por debajo de su nivel lector y sus intereses. En los momentos de clase de lectura en voz alta o comentario del vocabulario le podemos proponer otras actividades como colaborar con el préstamo de la biblioteca del centro, introducir los datos de los libros de la biblioteca al ordenador, leer con niños de Primero de Primaria que les gusta leer...

Todas las actividades que se realizan en la escuela se reparten entre negociables y no negociables. Esto requiere conocer su situación y haber hecho una reflexión seria sobre lo que hacemos en la escuela: contenidos, procedimientos... Un alumno que tiene altas capacidades puede invertir algunas de las horas de clase en otras tareas porque no perderá el hilo si todos lo tenemos en cuenta.

El curso es muy largo y da para muchas ocasiones diferentes de aprendizaje. Para todos los niños está lleno de oportunidades y para los alumnos de altas capacidades todavía más porque hacen reflexión sobre cómo aprenden con facilidad.


No sufráis, iremos paso a paso. Si necesitáis más información os podéis poner en contacto con nosotros en atencioaltescapacitats@gmail.com  Hacemos formación, acompañamiento a familias y centros. Estamos a disposición de quien quiera saber más en el ámbito de las altas capacidades.



jueves, 3 de septiembre de 2026

Jueves 3 de septiembre Preparamos la vuelta a la escuela (Docentes)

 

Ya hace dos días que hemos vuelto a la escuela o al instituto. Ya tenemos listas de clase, tutorías y quizás hemos descubierto que tendremos en clase uno o dos alumnos de altas capacidades identificados. Son solo una parte de la diversidad y les deberíamos atender, pero quizás no sabemos qué hacer con ellos.

Bien es verdad que en todas las clase suele haber alguno... Teniendo en cuenta que entre superdotados y talentosos se estima que hay un 20 por ciento de la población, no sería nada extraño. Quizás no están identificados, pero los hay que se ven y otros son de los que están muy escondidos porque no se lo creen ni ellos, o ellas: se esconden y mimetizan con la pared por una prudencia mal entendida. Bien, si este es vuestro caso estáis en un buen sitio. A lo largo del curso iremos hablando de altas capacidades y como acompañar a los alumnos que presentan altas capacidades atendiéndolos desde la escuela. Este blog que está activo desde el 2013 podéis encontrar en el histórico mucha información. Escribimos lunes y jueves pero no siempre es para docentes, también es para familias pero la información puede ser muy valiosa para entender y poder acompañar estos niños y jóvenes.

El primer consejo sería ¡CALMA! No sufráis antes de tiempo porque posiblemente será un sufrimiento inútil. Los niños y jóvenes de altas capacidades son muy diversos y no hay recetas mágicas que sirvan para todos. Tendréis que usar recursos que ya tenéis como docentes, y si no os quedáis enganchados en ideas prefijadas o en mitos no corroborados científicamente ya tenéis mucho de ganado.

Hay tres palabras clave que empezaremos a trabajar en los posts de esta semana: VÍNCULO, OBSERVACIÓN y EQUILIBRIO.

Empezamos por el VÍNCULO. Relación necesaria para todos los alumnos con el docente-tutor e imprescindible para los alumnos de altas capacidades. Si conseguimos un buen vínculo nos entenderemos con la mirada y no podremos asegurar un buen curso pero sí que las situaciones que se irán sucediendo serán mucho más “llevaderas”. Cuando decimos que nos tenemos que entender con la mirada queremos decir que encontraremos la manera de decirle: para, ahora no es el momento, espera un momento, hablamos después... sin palabras y sin que su nombre suene y resuene en la clase. Para conseguir esto, podemos empezar con una llamada o mini entrevista antes del inicio de curso. Necesita saber que sabemos su situación y que estamos aquí para acompañarle. No tenemos varita mágica, ni pócima mágica, pero estaremos a su lado atentos para hacer un buen curso. Abrimos una comunicación que tendrá que tener un tempo que llevemos nosotros (algunos de ellos pueden ser muy intensos y muy impulsivos y podrían querer que solo nos dedicáramos a ellos). Habrá que diferenciar las urgencias de las situaciones que pueden esperar. Aquí la edad y el autocontrol serán importantes pero siempre se pueden ir trabajando.

Esta entrevista inicial es importante para muchos niños o jóvenes que sufren por el inicio de curso. Si no hay tiempo puede ser telefónica. Es un momento que puede cambiar todo el curso. Este primer contacto les ayuda a rebajar la tensión. Si además, podemos dar un tiempo de reunión semanal (los diez primeros minutos del patio de jueves, si no hay contraorden) será fantástico cuando les empezamos a poner en marcha y somos muy puntuales al inicio y al final. Si quedan cosas pendientes pasan en la semana próxima. Es poco, pero suficiente para empezar. Nos servirá para concretar las cosas más importantes, revisar la semana y preparar la siguiente. La constancia es esencial para un buen funcionamiento. Es importante que como docente  te comprometas solo en lo que puedas cumplir (si tiene que ser quincenal, “acepto pulpo como animal de compañía” pero marcadlo en vuestra agenda y si hay contraorden, avisadle). Es importante crear y mantener la confianza. Si no tenemos vínculo  será como intentar que rueden ruedas cuadradas, se puede hacer pero con más dificultad y añadiendo otros elementos…).

Aquella mirada nos puede llevar a frenarlo en una pregunta en la clase cuando levanta la mano hasta el techo diciendo “yo, yo, yo”, o a animarlo a contestar una pregunta difícil cuando quiere esconderse... Como todos, son muy permeables a una sonrisa o a una mirada de complicidad... aprovechadlo. También podéis encontrar otros alumnos que parecen ariscos o tímidos porque no saben mantener la mirada pero pueden aprender a hacerlo. Cuando los canales de comunicación están claros todo es más sencillo. Una libreta sobre la mesa para que pueda apuntar las preguntas, sugerencias, ideas y relaciones que hace puede ser muy interesante para que no necesite interrumpir constantemente la clase. Hay muchas herramientas sencillas que podemos usar con ellos... las iremos descubriendo poco a poco. Nada sirve para todos, pero a todo el mundo les sirve algo...

Mañana viernes continuamos con la OBSERVACIÓN y el EQUILIBRIO. 



miércoles, 2 de septiembre de 2026

Miércoles 2 de septiembre 2006 Preparamos la vuelta a la escuela (Familias)

 

Todos los niños y jóvenes son diferentes, y entre los que presentan altas capacidades también encontramos muchas diferencias. No únicamente en el aspecto cognitivo que nos puede llevar a talentos simples, compuestos o superdotación sino que esta inteligencia se mezcla con: cómo es cada cual, lo que ha vivido, y sobre todo, cómo lo ha vivido. La diversidad está asegurada. Por eso, muy a menudo, hablaremos de una manera de vivir y de su contraria; porque todo puede ser cierto dentro del mundo de las personas con altas capacidades.

 

Podemos tener un primer grupo de niños o jóvenes que ya hace tiempo que cuentan los días que faltan para empezar la escuela. Lo hacen con aquella ilusión de quien quiere volver a ver al maestro, a los compañeros, o de quienes necesitan una rutina que viven con pasión. Quizás son aquellos que empiezan en un centro nuevo o que tienen un cambio importante, pasan a ser los mayores de la escuela, cambian de patio o de actividades. El primer grupo diríamos que están en una cuenta atrás ilusionada, y a medida que se acerque “el gran día” pueden hacer incluso un pico de ansiedad por aproximación. Tienen grandes expectativas y quizás los primeros días de curso, cuando algunas de ellas no se cumplan, les tendremos que recoger con una pala... Recuerdo una niña de Infantil 3 años que me llamó el tercer día de clase y me dijo: “La escuela de los mayores no es lo que yo esperaba! Las maestras cantan, los niños lloran, no han explicado nada interesante, no nos han puesto deberes... y todavía nadie me ha hablado de los números mayúsculos!”. Pobrecita, en el mejor de los casos le quedaban trece años de escuela y ya estaba desencantada el tercer día....

 

Un segundo grupo podrían ser los “políticamente correctos”. No les apasiona la escuela pero saben que los adultos se han puesto de acuerdo en que hay que ir. Quizás preferirían quedarse en casa pero no harán un problema de una lucha en la que tienen todas las de perder. Gustar a sus adultos, mantener las normas son su manera de vivir. Y como decía aquel Presidente de la Generalitat en el programa Polònia de sátira política en la televisión catalana... todo “con ilusión” o no, pero si es que no, ellos no nos lo mostrarán. Participarán en las compras y preparaciones previas al inicio de curso. Esconden los problemas bajo la alfombra y son peligrosos porque como adultos responsables necesitamos que entiendan que sus incomodidades no son errores suyos ni de los otros, a menudo son cosas que se pueden trabajar pero necesitamos saberlas. La comunicación es esencial pero les cuesta mucho porque aplastan con sus razonamientos. Una niña de Primero de Primaria decía “La señorita ha estudiado y me quiere, ¿cómo tengo que decirle que hay cosas que me gustaría que fueran diferentes? Ella lo hace especialmente para mí, ella sabe...” Nos costó años que viera que no se trataba de decir lo que su maestra hacía mal sino aquello en lo que podía mejorar ajustándolo a sus necesidades... porque su maestra no tenía toda la información, no tenía el punto de vista de la niña, y no lo tendría nunca si ella no lo daba.

 

Un tercer grupo pueden ser los que quisieran evitar la vuelta a la escuela porque hay toda una serie de cosas que les hacen daño, que les duelen. En el ámbito cognitivo: la lentitud de llegada de los conocimientos, la espera constante, la carencia de escalado en la dificultad de las propuestas de ejercicios, la repetición de ejercicios muy parecidos, la rigidez, las indicaciones... Para otros, las dificultades no son tan cognitivas (porque se han adaptado o no les dan tanta importancia) sino sociales: la mirada de los otros, la presión social, el aislamiento voluntario o no deseado, la diferencia de intereses, la necesidad de contacto físico a menudo mal leída, la necesidad de comunicar que hace que se hagan pesados con sus obsesiones... Algunos de estos niños o jóvenes podrían evitar hablar de la vuelta a la escuela hasta que sea imprescindible, pueden prepararlo todo pero tenerlo escondido o esperar a preparar en el último momento con la tensión familiar que puede suponer.

 

Y si hablamos de la etapa adolescente sabemos lo importando que es ser un mismo o formar parte del grupo. Cada cual tiene sus preferencias pero ser diferente ya saben que tiene consecuencias. Quizás hay que estar a su lado y conseguir que nos explique qué quiere hacer, como quiere hacerlo... ya sabéis que el mejor momento para hablar es aquel en el cual baja la guardia: en un paseo  uno al lado del otro, en el coche, secándose los cabellos, en la cocina, haciendo bricolaje o actividades manuales, antes de ir a dormir.... Tenemos que encontrar el momento y cuidar este momento para que se pueda repetir. La comunicación es esencial y sólo se dará si se sienten seguros, cómodos y no enjuiciados... Los padres tenemos que trabajar para que estos momentos sean posibles, los tenemos que provocar... No son únicamente para los adolescentes, la comunicación es esencial para todos y todas.

 

Con la llegada del mes de septiembre podemos empezar a poner modo “curso” y dar por acabadas las vacaciones poco a poco... Hay que reiniciar unas rutinas que han sido modificadas por el periodo estival y que son beneficiosas en áreas muy diferentes desde la autonomía o la autoregulación hasta la salud.

 

Podemos empezar yendo hacia el horario escolar, cuadrando la hora de ir acostarse y de levantarse, para que este tema logístico no se convierta en un problema añadido. Iremos preparando las tareas que se pueden automatizar: desayunos, ropa de deporte, desplazamientos... cómo lo haremos en este nuevo curso. Preparar los materiales, es otro punto importante. No se trata de comprarlo todo nuevo sino de tener todo lo que necesite y que sea operativo. Seguramente ya tenemos las extraescolares pensadas y algunas empiezan esta semana. Quizás otras todavía están ajustando horarios y no las tenemos todavía encajadas. Más logística para ir trabajando…

 

En todos los casos sería muy bueno que pudieran conocer el tutor o la tutora antes de empezar el curso. Una pequeña sesión para confirmar que nos entenderemos y trabajaremos juntos todo el curso. Que sabe que tenemos necesidades educativas especiales al alta y que la primera es la necesidad de un buen vínculo y entendernos con una mirada; y que sea receptivo si tenemos que salir de clase un momento para autorregularnos. Esto hará que el niño o joven empiece con más tranquilidad y seguridad.



lunes, 31 de agosto de 2026

Lunes 31 de agosto ¡Mañana es San Volvemos a Empezar!


Soy Sílvia Llucià Domènech, pedagoga especializada en intervención educativa en altas capacidades. Toda mi vida he trabajado en el ámbito educativo. He sido docente, orientadora, directora de centro, y a partir del 2013 hice una immersión total en las altas capacidades. Trabajo en Atenció a les Altes Capacitats. No he hecho nada más ni nada menos. Resido en Barcelona. Empecé este bloc en 2013.

El 2 de octubre de 2013 abría este blog con este post:

“Ya está en marcha el bloc de atención a las Altas Capacidades. Es la consecuencia natural de la práctica educativa y la necesidad de hacer llegar mi experiencia en este apasionante mundo de las Altas Capacidades. Algunos dicen que son un problema, otros un inmenso beneficio... "todo es del color del cristal con que se mira"... para mí las altas capacidades son una situación que acompañada y tratada nos puede llevar a que niños y jóvenes puedan llegar a ser PERSONAS EN MAYÚSCULAS.”

Trece años más tarde sigo aquí, escribiendo para divulgar, para dar a conocer esta realidad escondida y mal comprendida (porque los mitos y las falsas ideas se han incorporado como verdades absolutas tiñendo de dolor e incomprensión la vida de muchas personas: pequeños y mayores).

¡Mañana es San Volvemos a Empezar! Hoy se acaba el mes de agosto con las felicitaciones a todos los Ramones y Ramonas. Todavía quedan 122 días para acabar el año. Ya estamos calentando motores porque nos espera un buen curso. Entre todos trabajaremos para que sea un buen curso.

Hay novedades:

- Empezamos con semana completa de posts. Un texto diario para coger fuerzas. Hay mucha información de inicio.

- Durante el curso tendremos dos posts semanales sobre la misma temática (lunes y jueves) lo que nos permite aportar más información del por qué y del cómo, con propuestas de qué podemos hacer desde casa y desde el centro docente para acompañar a niños y jóvenes.

- Reaparece, por fin, el Programa Atlàntida, con el equipo habitual y nuevas incorporaciones. En el primer trimestre de curso con acciones puntuales y a partir de enero con un nuevo formato (si todo acaba cuadrando...).

Recordad que si tenéis identificación de altas capacidades de vuestros hijos podéis solicitar la Beca del Ministerio en todo el territorio español.  Sólo hasta el 11 de septiembre. Si necesitáis más información podéis conectar con nosotros al 646486159 o en  atencioaltescapacitats@gmail.com

Ya estáis informados. Esta tarde continuamos manos a la obra y con la maquinaria preparada volvemos a una rutina que nos encanta... estar en contacto con vosotros hablando de altas capacidades.

Publicamos en catalán en atencioaltescapacitats.blogspot.com y en castellano en atencionaltascapacidades.blogspot.com Escribo en catalán y en castellano no es sólo traducción, suelo añadir la puesta en contexto a la realidad catalana.




lunes, 18 de mayo de 2026

Lunes 18 de mayo ¡Hagámoslo fácil!

 

Este fin de semana han acabado muchas ligas de fútbol, basquet, voley, rugby, balonmano.... Y hoy hablamos de una frase que sale del ámbito del deporte. Muchos entrenadores de todas las secciones y edades tienen una frase que usan en entrenamientos y partidos. A lo largo de toda la temporada tiene sentido aprovechar las posibilidades para conseguir los mejores resultados. Subir de categoría, no bajar, mantener un buen juego, conseguir que no nos marquen, conseguir marcar... Es igual el deporte, la frase es: “!Hagámoslo fácil!” No os compliquéis la vida, no busquéis la solución complicada.

Cuando vamos a las escuelas para hablar de un alumno de altas capacidades en el mes de mayo, la respuesta en muchos centros es... para lo que queda de curso... mejor que esperemos a septiembre. Es cierto que estamos en la recta final del curso, pero todavía quedan horas de clase y desde el punto de vista del alumno: muchas, muchas horas de clase, (para algunos demasiadas horas de clase). A aquellos docentes que piensan que ya está todo hecho les propongo calentar motores para que cuando llegue septiembre, el inicio de curso, ya tengamos a punto la estrategia y quizás, incluso, hayamos podido empezar a probar algo en esta recta final antes de que acabe este curso.

Tenemos alumnos identificados, tiempo para conocer sus necesidades, hablar con ellos, escuchar cuáles son sus necesidades, qué propuestas pueden aportar... Tiempo para escucharles, para ir pensando qué podremos poner en marcha sabiendo que actividades hacemos en la escuela o en el instituto y que les podríamos proponer.

La única condición seria que estas propuestas no fuesen únicamente para los alumnos de altas capacidades identificadas de alto rendimiento que ya están mostrando sus capacidades. Añadiría otros alumnos de alto rendimiento, los que tienen intereses en esta área y aquellos de altas capacidades que todavía no han desplegado todo lo que pueden hacer. Este grupo de la clase puede participar en actividades escolares de otros grupos: conferencias, talleres, actividades de laboratorio, lecturas,... estas actividades no tienen un sobrecoste para la escuela o el instituto. Al principio quizás se hace extraño, pero tendríamos que normalizar que los alumnos que participan en actividades no son únicamente los de una clase o un curso, sino que podemos aumentar el número de participantes con alumnos de diferentes cursos.

Ahora, ya empieza a ser el momento de empezar a diseñar en lápiz el próximo curso. Es uno de los trabajos del jefe de estudios o de los jefes de departamento, de los profesores o maestros. Tendríamos que hacer el esfuerzo de pensar en la diversidad al alta. Permitir que los alumnos puedan acceder a conocimientos más elaborados (no solo hacer aceleraciones). Si podemos hacer adaptaciones al alta en el aula o en el centro; podríamos no parar a aquellos que pueden avanzar, andar, correr o volar y siguiendo con el símil deportivo podríamos hacer lo que dice el árbitro que en un momento determinado no para la jugada y dice: “sigan, sigan”; y ellos y ellas puedan correr o volar.



jueves, 14 de mayo de 2026

Jueves 14 de mayo Altas capacidades en la escuela.

 

Hay veces que los profesores no tienen una visión general de lo que los alumnos hacen en la escuela a lo largo de toda la escolarización. Este año, Marta (nombre inventado) que cursa  Cuarto de Primaria, el pasado martes me dijo: “cómo volvamos a hacer este curso el experimento de la judía… yo dimito, diré que no lo quiero hacer! Lo llevamos haciendo desde Infantil 4 años, y siempre pasa lo mismo!” Y yo voy vuelvo a repetir en mi cabeza expresiones muy sentidas en el mundo de las altas capacidades: “!Qué paciencia tengo que tener! ¿Nadie piensa? ¿Nadie se fija? ¿No hay nadie al volante?” Algunos maestros no son conscientes del “Día de la Marmota” que suponen algunas actividades en la escuela. Se podría pensar en alguna gradación que empezara con las judías pero les llevara a comparar judías, lentejas y garbanzos. Algún año podrían trabajar la paciencia y la agricultura plantando bulbos en tiestos individuales y pudieran regalar a personas que trabajan en la escuela (secretaría, cocina, limpieza...), hacer la estadística por colores, de crecimiento, de los que nacen, crecen y de los que no llegan a salir haciendo experiencia del ciclo natural. Y los mayores podrían cambiar las condiciones y ver sus efectos en las plantas (más o menos agua, más o menos luz, diferentes tipos de tierra...). Esto nos sirve para los alumnos de altas capacidades pero también para todos los otros alumnos.

Preparar actividades para alumnos de altas capacidades es necesario. Hay que huir de la repetición y pasar a un estadio más alto, en el que se requiera aplicación, explicación o argumentación... Aquí tenéis un ejemplo que viví al principio de mi contacto con las altas capacidades. El profesor de Tecnología de Tercero de ESO tenía una actividad que proponía  cada curso con sus alumnos. La propuesta para la clase era construir un coche con los materiales que él les daba dentro de una bolsa: motor, pilas y elementos electrónicos y piezas troqueladas de madera. Aquí lo que se proponía montar un coche, sustancialmente todos iguales y la diferencia radicaba únicamente en cómo los pintaban. A los dos alumnos de altas capacidades de la clase se les pidió hacer un coche que circulara hacia adelante y atrás con sensores para evitar el contacto y con la fuente de energía que desearan. Tenían que adjuntar una memoria en la que explicaran qué materiales habían usado, qué proceso de construcción y por qué. Ahora, después de años de atención a niños y jóvenes de altas capacidades, hubiera pedido que esta propuesta no fuera únicamente para ellos, habría añadido a los alumnos de alto rendimiento y los de alto interés en el tema.

Los docentes les tenemos que preparar un trabajo que les ayude a crecer, pero a veces no todos lo aprovechan tal como nos gustaría. De los dos alumnos de 3ESO de los que os hablaba, eran totalmente diferentes: uno era muy exigente y políticamente correcto (alto rendimiento), el otro no estaba dispuesto a trabajar y su implicación era mínima. El resultado de su trabajo también fue muy diferente. Uno olvidó el día de entrega y lo presentó porque insistimos: un dosier de dos páginas escrito con desgana a última hora a mano y presentó un tipo de coche que no pudimos poner en marcha. El otro, presentó un dosier hecho con ordenador con una parte de diario de la experiencia y argumentación de todo el proceso los materiales y los cambios que tuvo que hacer con las fotografías correspondientes, su coche hecho con piezas de lego y placas solares se movía adelante, atrás, giraba y no chocaba gracias a los sensores que había instalado. El primero fue un desastre y el segundo una verdadera maravilla.

Los docentes y las familias tenemos mucho trabajo porque tenemos que conseguir que estos alumnos que tienen muy buenos capacidades las pongan en marcha y quieran hacerlo por ellos mismos con un nivel de disciplina personal que consiga que puedan desplegar sus capacidades. Cuando todo es demasiado sencillo algunos se acomodan y se desenganchan llegando, incluso, a dejar los estudios.



lunes, 11 de mayo de 2026

Lunes 11 de mayo Altas capacidades e intereses

 

Hay niños y jóvenes de altas capacidades que tienen intereses muy definidos. Algunos son bastante habituales: los dinosaurios, Egipto, el espacio, los Romanos... y otros que nos sorprenden: las campanas extractoras, el Titannic, la pirotecnia, los animales extinguidos, la comparación entre lenguas, los números...

Cualquier detalle en su campo de interés les activa. Las familias lo tienen fácil porque una ida a Dinópolis, al Museo Egipcio, a cualquier Observatorio Astronómico o a los restos romanos de Tarragona les es interesante.

Pero hay otros niños o jóvenes de los cuáles decimos que son de jabón. Todo les interesa pero nada les interesa lo suficiente y no les podemos enganchar. Es cómo cuando intentamos coger una pastilla de jabón con las manos mojadas, nos resbala, y si lo intentamos con fuerza no la podemos coger, no tiene aristas y se nos escapa de las manos. Todo les interesa, el mundo les es interesante pero nada les interesa lo bastante para engancharlos o activarlos.

Aquí tenéis algunos ejemplos:

- El más pequeño estaba en la clase de Infantil 5 años y quería ser Vulcanólogo. Decía que cuando el Etna volviera a entrar en erupción él quería estar allá con los conocimientos necesarios para poder hacer el seguimiento y la prevención para la población próxima. La maestra no lo podía creer, en toda su carrera había oído muchas cosas pero vulcanólogo y con explicación, no, era la primera vez y en la familia no había precedentes.

- Conocí un niño de Tercero de Primaria que tenía clarísimo que estudiaría Física. Ya tenía pensado el campo en el que quería hacer su tesis doctoral. Sabía que se tenía que esforzar mucho porque a lo largo de su carrera descubriría algo que mejoraría la vida de la gente y por eso le darían el premio Nobel. Es muy curioso porque no hablamos de un niño con una familia académica, en su familia no había ningún físico; pero él lo tenía muy claro.

- Este chico de Quinto de Primaria quería ser Paleontólogo y sus maestras no habían visto que esto venía de lejos. En esta escuela cada curso, entre Segundo y Sexto de Primaria hacían una exposición oral de un tema a su elección. Cada curso los alumnos escogen tema pero él, en segundo ya se hizo una propuesta de los cuatro años y no lo explicó a nadie. Cada año concretaba su propuesta pero no fue hasta Sexto que me lo explicó que pude pasar la información a las maestras y dar sentido a cuatro cursos de exposiciones. Empezó con la formación de la galaxia y el big bang (un tema poco habitual en un niño de Segundo de Primaria) y acabó a Sexto con la evolución humana. Me pareció espectacular tanto como su habitación llena de dinosaurios, o como la celebración de su cumpleaños en la que su gemelo fue a Madrid con la madre a hacer una visita guiada y ver un partido a Santiago Bernabeu y él fue un sábado con el padre a visitar el Museo de Historia Natural de Londres. Estos padres sabían atender a los intereses de sus hijos.

Los de jabón son más complicados de mover, porque todo les va bien pero nada les mueve de verdad. A la hora de decidir estudios superiores tienen muchas dificultades porque suelen ser buenos y sentirse cómodos en muchas disciplinas diferentes. Algunos son muy buenos en letras y en ciencias, y les cuesta decidir. Recuerdo un alumno que acabó haciendo el Bachillerato científico, y Física y Matemáticas en la Universidad; que al inicio de Bachillerato los profesores de lenguas hablaron con él muy seriamente para que pasara a Humanidades porque nunca habían tenido un alumno tan brillante. Nunca ha dejado de leer y de vivir con intensidad la filosofía pero su campo de trabajo actualmente es la programación de la inteligencia artificial en Inglaterra.

La orientación académica y profesional de estos alumnos requiere un estudio serio y evitar tanto como sea posible el sufrimiento de la duda. Será un camino más largo y tenemos que saber que no hay nada definitivo y que se pueden hacer cambios pero que lo ideal es que consigamos una justificación seria que nos fundamente la elección.




jueves, 7 de mayo de 2026

Jueves 7 de mayo Día de la Madre de hijos con altas capacidades y más

 

Si todas las Madres merecen un día, las Madres de los niños y jóvenes con altas capacidades necesitarían como mínimo una semana o quizás un mes.

Los niños nacen sin libro de instrucciones a pesar de que hay muchísimos libros que hablan sobre crianza, pero... desde las primeras páginas ya vemos que los niños de los libros y nuestro niño no se parecen en nada. Si en todos los casos la maternidad es un salto al vacío, con tantas protecciones como podamos encontrar, cuando hablamos de niños de altas capacidades las situaciones nada habituales se multiplican.

Las altas capacidades no aparecen los tres, cinco, ocho o doce años. Aparecen en el niño desde el nacimiento. Los padres que han identificado sus hijos nos dan mucha información. Una madre recuerda la mirada del niño en el momento de nacer, en el quirófano, acabado de llegar con cesárea, como una mirada con intención. Otros hablan de su tono muscular muy rígido cuando estaba solo, y muy blando en brazos del padre o de la madre. Muchos hablan de muy poco tiempo de sueño infantil y  nada de siestas. Otros hablan de una sonrisa infantil con intención mucho antes de lo que prevé la tabla del pediatra. Hay quienes hablan de primeras palabras poco habituales como agua o patata, o de unas frases muy precoces formadas por todas las palabras necesarias mientras que otros comentan que sus hijos tardaron mucho en hablar, algunos con visitas a especialistas incluidas, que a pesar de que estaba claro que lo entendían todo no dijeron una palabra hasta que en poco tiempo hablaron muy claro y con expresiones completas y complejas, incluso con frases subordinadas. Recuerdan niños con mucha memoria que podían recordar espacios poco habituales, “por aquí se va a casa de los tíos pero nos costará encontrar aparcamiento porque no hay parkings cerca”. También son capaces de repetir frases que escucharon en algún momento pero siempre situadas dentro de un contexto correcto. Aquella niña que después de acompañar a papá al mercado se sienta con los pies encima de un taburete y dice como dijo un día la abuela: “he tenido un día terrible y tengo las piernas muy cansadas”.

Muchas madres han sufrido pataletas muy intensas (con público y sin él); malas palabras o golpes que se vuelven culpa en pocos momentos; miedos imposibilitantes y situaciones que no han podido explicar a nadie como los deberes hechos en dos minutos o el hecho de que sus hijos continúen durmiendo en la cama de los padres cuando son muy mayores. Niños que no van al lavabo en la escuela y que en casa tienen que abrir todas las luces incluso en pleno día para poder ir. La tristeza infinita de sentirse diferente a todo el mundo y el miedo de que nunca lo entienda nadie fuera de casa. Mil situaciones de estos niños y jóvenes peculiares.

Pueden aparecer mil trabas pero estas madres siempre están allí. A menudo con dudas o preocupadas por si estiran demasiado o demasiado poco, sin interlocutor válido. Pero llega un momento en el que el mundo se para: cuando el niño sonríe desde dentro... todo funciona y se ilumina la vida. Las madres se resetean.

Sabemos que todos los santos tienen octava, que quiere decir que les puedes felicitar en los ocho días siguientes. Y las madres no son una excepción. Hoy jueves felicitamos a las madres de hijos con altas capacidades. !Qué seáis muy felices hoy y siempre! y así ellos tendrán más posibilidades de serlo.

No queremos dejar fuera a los padres que ejercen como tales. Su función con estos niños, quizás es diferente según el tiempo que puedan pasar con ellos, pero viven la misma situación, preocupación y felicidad cuando sonríen. Aunque San José queda más lejos... Felicidades a los padres de hijos con altas capacidades, que seáis muy felices hoy y siempre, y vuestros hijos también tendrán muchas posibilidades de serlo.



lunes, 4 de mayo de 2026

Lunes 4 de mayo Ser un mismo

 

No hace falta que seas otra persona, de hecho... quizás es a partir de aquí que todo se complica. Cuando intentas encajar, cuando intentas gustar, cuando intentas ser lo que toca y mientras tanto... te alejas de ti.

Mira un árbol. No se compara, no duda, no intenta ser otro, él crece desde la raíz. Tiene sus hojas y sus frutos diferentes de los demás. No lo vive como un problema sino como una realidad, como la diversidad en marcha. Quizás esto es lo que nos falta. No es hacer más... es que hemos desconectado de quienes somos en realidad. Y desde aquí, una vez reencontrada la coherencia la savia vuelve a correr por nuestras venas. Cuando vuelves a la raíz no hay que forzar nada. Todo encaja. Quizás no te hace falta nada más. Solo hay que volver a la raíz.

Este texto que podemos entender racionalmente aporta mil preguntas en una persona con altas capacidades. La primera y más importante es cómo puedo volver a mis raíces si no sé cuáles son. Todo pasa muy deprisa por su cabeza pero a menudo no se han podido parar y descubrir cómo son. Hay niños que sólo corren pero sin saber ni quiénes son, ni de dónde vienen, ni a dónde van. Este cóctel les lleva a un fracaso directo. Y sabiendo que todo en ellos es extremo, sabemos que su vacío, será terrible.

Desde pequeños hay que poner palabras a las cosas que recibimos por los sentidos: olores, colores, formas, sonidos, tactos... y a las sensaciones que despiertan en nosotros. Y si no lo hicimos de pequeños, cualquier momento es bueno para empezar. Identificar nos ayuda a ser, a situarnos en el mundo. Conocer es vivir de manera consciente. Los humanos necesitamos poner nombres, identificar y compartir. Hay dos miradas esenciales, imprescindibles y claramente no negociables: una mirada afuera y una mirada adentro.

Muchos niños y jóvenes de altas capacidades tienen hipersensibilidad y reciben los estímulos con una gran intensidad que a veces no pueden procesar, les hacen daño pero no saben apagar los canales de entrada, ni dosificar la entrada... y hay elementos que por las dificultades que comportan intentan apagar, evitar, negar, intentan expulsar de su vida ( las etiquetas, las costuras, la arena, el césped, los ruidos fuertes, los ruidos constantes o repetitivos, el calor, los globos, el sudor, las aglomeraciones...).

Es difícil separar el grano de la paja. Qué es esencial y qué es accesorio. Hay cosas que las hacemos tantas veces que creemos que son esencia y, no es verdad, sólo son repetición. Hace falta mucho trabajo, un trabajo muy esmerado para ir encontrando qué es esencia. Observación y reflexión mientras vamos viviendo. No lo podemos parar todo. El mundo sigue girando.

Si este texto nos serviría a todos los humanos pensad que para aquellos que viven con intensidad, rigidez, velocidad, sentido riguroso de la justicia, a saltos, con necesidad de conexión y conocimientos con sentido, con una gran memoria, y gran sensibilidad... para ellos, es todavía más importante y difícil porque deprisa y sobre un monociclo únicamente los más expertos son capaces de ensartar una aguja.





jueves, 30 de abril de 2026

Jueves 30 de abril El tiempo de espera en el aula.

 

Si se pudiera hacer un estudio del verbo que más escuchan los alumnos de altas capacidades de todas las edades estoy segura de que es el verbo esperar en cualquier de sus formas.

Es la acción a la que dedican más tiempo a lo largo de su escolarización y en muchos casos los docentes no son conscientes: ni del hecho, ni de sus efectos.

Hoy os explicaré dos anécdotas recientes y una de hace unos años, de cómo viven tres chicos esta realidad.

El primero es un chico de Cuarto de Primaria que vuelve a salir de la escuela cada día con la mano y el brazo izquierdo pintado con bolígrafo. Son letras, dibujos, a veces hasta con sombras que pinta cuando se aburre. Él considera que la clase está parada o en velocidad muy lenta durante mucho tiempo. Antes se levantaba y paseaba por la clase, iba a buscar cosas que no necesitaba a la chaqueta, iba a pedir objetos innecesarios a compañeros o sencillamente se levantaba a tirar un papel o a hacer punta al lápiz. Ahora ya ha aprendido que esto no está muy visto en el aula y ha aprendido a estar quieto, pero en el fondo... no sabe. Ya no se levanta, pero cuando estos tiempos son demasiado largos para él, no puede evitar coger el boli y pintarse la mano y el brazo. En invierno no se ve tanto y sólo lo saben la madre y él, pero con la llegada de la primavera y la manga corta es muy evidente. Aun así, ahora tiene un maestro sustituto desde hace tres semanas y no le ha hecho ningún comentario al respecto.

Continúo con otro chico, esta vez de Primero de la ESO. En clase de inglés, generalmente muy fácil y lenta para él, hoy le ha caído una incidencia. Cuándo ha acabado el ejercicio que había propuesto la profesora los compañeros todavía no habían acabado, y él ha considerado aprovechar el tiempo para hacer los ejercicios que habían puesto de deberes en la clase anterior. Su explicación es que las normas no las pone alguien que está eternamente esperando... Él entiende que si hubiera tenido un comportamiento disruptivo: cantar, gritar, hacer ruido, levantarse... la profesora le llamara la atención pero estaba haciendo trabajo en silencio, y la tarea que ella había propuesto estaba hecha y bien hecha... acepta la incidencia pero ¡no lo puede entender!

El tercer caso es de un niño de Tercero de Primaria que cada vez que la maestra dice que este ejercicio, generalmente un problema de matemáticas, “lo haremos entre todos” automáticamente levanta la mano y pide permiso para ir al baño. Es una técnica. Cuando sale pasea por la escuela: va a la clase de los de infantil, pasea por el patio, va al baño y finalmente vuelve al aula. Y siguen allí mismo, porque él sabe que es el momento que la maestra dedica a preguntar a los que no lo saben hacer solos, a los que más les cuesta. Está muy bien, pero mientras tanto ¿él tiene que estar escuchando y esperando? ¿Tiene que estar quieto y mirando?

“Espera,

- que estoy explicando (por tercera, sexta o enésima vez),

- que lo entiendan todos,

- que corrijamos el ejercicio entre todos,

- que hagamos más ejercicios (idénticos o muy iguales),

- que repitamos paso a paso,

- que repasemos después de las vacaciones,

- que hagamos trabajo por parejas,

- que hagamos un trabajo cooperativo...”

Y todo esto está muy bien, porque es necesario para que la clase avance pero, es imprescindible que esperen o puede haber un plan B. Algunos, ante toda esta espera desconectan o se vuelven disruptivos, otros son políticamente correctos y se mantienen en clase cargados de paciencia porque es su obligación, otros empiezan políticamente correctos pero se van descafeinando con el tiempo. El tiempo de espera se los come y pierden la ilusión de volver a una buena velocidad de aprendizaje. Cambio el adjetivo, una velocidad de aprendizaje adecuada a sus capacidades.

Nuevamente un detalle que requiere una reflexión seria y una acción firme en el aula. Del mismo modo que hay alumnos que requieren varias explicaciones para entender un concepto los hay que ya los saben antes de que lo empecemos a ver en el aula. Estos alumnos merecen poder concretar y aplicar mientras el resto va adquiriendo estos nuevos conocimientos o procesos. Proponer trabajos de ampliación o profundización es un recurso muy interesante para estos alumnos. Tener un dosier que puedan sacar cuando noten esta sensación de espera es muy efectivo porque son ellos quienes tienen que tener la posibilidad cuando lo necesiten. Este pequeño dosier puede ser de temas transversales o de lo que estamos viendo en el aula. Sólo tienen que pedir permiso visual al docente para sacar el dosier y continuar trabajando y escuchando la clase como quien escucha la radio. Es un proceso que pueden hacer todos los alumnos de alto rendimiento, no únicamente los de altas capacidades. No son los únicos que esperan pero lo sufren y a veces acaban buscando salidas que no les favorecen y que pueden derivar entre la disrupción y el abandono pasivo.



jueves, 23 de abril de 2026

23 de abril Sant Jordi y la sonrisa de complicidad


Hoy es Sant Jordi, una fecha señalada de forma especial en la memoria emocional de todos los catalanes. Me pasé cincuenta años preparando la Feria del Libro y Rosa en la escuela. Primero ayudando a mamá y después yo sola (con colaboración siempre). Sobre el 15 de abril llegaban un montón de cajas de libros que había que puntear, separar por edades y poner precios. Otros se encargaban de la decoración y de la logística (mesas, sillas, tiquets, cajas, música...). Preparábamos el horario para que las familias pudieran disfrutar con sus hijos de la visita a la Feria y de revolver para encontrar ese libro adecuado. Había actividades paralelas, era un día de clases especiales: los Juegos Florales, hacer nuestro libro, el punto de libro, el Diario de Sant Jordi, la Gimcana de las letras... Los últimos quince años, el sábado anterior, representamos “La Leyenda de Sant Jordi” con los alumnos de Tercero de Primaria en el Festival de Primavera. Allí; en la Escola del Carme, de la calle Tapioles, y en Menéndez, en la calle Sinaí; descubrí el valor de la sonrisa de complicidad de Sant Jordi. Debo decir que en la escuela sonreíamos mucho, pero la sonrisa del día de Sant Jordi era especial. Aún tengo por casa cientos de fotos de familias: madres, padres, abuelos, tíos, hermanos mayores que nos acompañaban por Sant Jordi... ¡Cuántos recuerdos! Pero terminado el horario escolar tocaba la parte más pesada: preparar la devolución que me acostumbraron a hacer el mismo día porque si no se eternizaba. Habíamos llegado a las siete de la mañana y salíamos a las diez de la noche, si todo cuadraba...

Hasta el año 2012, sólo conocí el Sant Jordi de la escuela y lo que contaban en la tele. El 2013 fue un annus horribilis, terminaba el curso de “las primeras veces sin”. Descubrí, a la fuerza, que había un mundo más allá de la escuela. Había escritores que firmaban libros, gente en la calle, puestos por todas partes, libros, rosas, banderas... Y vi que aquella sonrisa que tan bien conocía se extendía por todo el territorio. ¡Qué maravilla! Y desde entonces, elijo con cuidado a los autores: Luis Rojas Marcos, Francesc Torralba, Ramón Gener, Carles Capdevila, Xavier Sala Martí, Cristian Olivé, Teresa Baró, David Bueno, 72 kilos, Lolita Bosch, Eva Bach, Miquel Pucurull, Màrius Serra, Andreu Buenafuente, Oriol Mitjà, Xavier Grasset, Tona Pous i Vilalta, Marian Rojas Estapé, ... tengo libros dedicados de cada año que he leído con deleite antes de llegar el mes de mayo.

Hemos tenido de todo. Mayoría de días espléndidos, pero también un año de lluvias horrorosas, algún día de ventolera pero la ilusión de todos puede más que la meteorología. Todo el mundo sale a la calle... y siendo día laborable, tiene mucho mérito. Sabemos encontrar el momento.

Este año, añado la visita a edificios con puertas abiertas: el Ayuntamiento, la Generalitat con concierto de carillón incluido, la Diputación, el Palau Güell... y también algún rato de radio en directo. No me perderé la Feria en el Paseo de Gracia. La firma escogida este año es la del Oscar Andreu que ha escrito “Manual en defensa del català” con un subtítulo que vale la pena pero lo tendréis que buscar y traducir...

Hoy veremos a caballeros orgullosos llevando rosas. Una figura que desaparece de nuestras calles el resto de días del año. Y nuevamente, ¡sonrisas de complicidad!

Si nunca has vivido un Sant Jordi en Barcelona o en cualquier población catalana no te lo puedes perder. Márcalo en el calendario y haz una escapada el próximo año. Si estás muy lejos, has de saber que los Casals Catalanes de todo el mundo mantienen las tradiciones, por eso hoy en Buenos Aires, en Nueva York o Amsterdam también será Sant Jordi.



lunes, 20 de abril de 2026

Lunes 20 de abril Hablemos de lectura

 

En Cataluña hay una fiesta que celebrándose en día laborable tiene un color y olor especial. San Jorge es el Patrón de Catalunya y se celebra con una gran feria de Libros y Rosas por todo el territorio. Esta semana, el jueves se celebra San Jorge. Nuestros pueblos y ciudades empiezan a oler a libros. Los autores que tienen nuevas publicaciones están en todas partes calentando motores para la gran fiesta. El día del baño de masas de los autores, libreros y libros: San Jorge, para nosotros “Sant Jordi”.

Cuando hablamos de la lectura con los niños y jóvenes de altas capacidades nuevamente encontramos un amplio abanico de respuestas: desde los apasionados de la lectura hasta los que la evitan tanto como pueden. Todo el mundo tiene claro que la lectura es uno de los canales de entrada de conocimientos más potentes, pero algunos… no ejercen, no lo utilizan. Existen diferentes tipos de lectura: la lectura para aprender y también la lectura como ocio. Hay un buen grupo que tienen el mecanismo adquirido pero no han llegado a saborear el placer de la lectura y sólo leen lo que es obligatorio en la escuela o instituto, si no han encontrado la manera de saltarlo.

La lectura, junto con la escritura son dos procesos muy complejos y elaborados que requieren de diferentes habilidades y automatismos. Muchos niños de altas capacidades aprenden a leer solos y a menudo antes de lo que está estipulado al sistema escolar. Os presento a D. es un niño de I4 (Infantil 4 años) y ya leía libros de Gerónimo Stilton pero no conocía el nombre de las letras. Sí, hacía lectura comprensiva de las palabras y frases, pero se había saltado algunos pasos y la maestra no entendía nada. Ella partía de un aprendizaje lineal, paso a paso y él había aprendido a saltos y con muchas lagunas para rellenar. Escuchando en clase fue aprendiendo las letras, sonidos y grafías, y completó lo que había aprendido. Este curso D. ha entrado en la Universidad y continúa siendo un gran lector.

Hay otros alumnos que empiezan bien, pero algo hace que pongan lo freno de mano y se paran. Cuando ven que no pueden hacer vocecitas como la madre, el padre o la maestra cuando le leen cuentos; frenan en seco y dejan de leer. Otros se encallan porque leen en una lengua diferente a su lengua materna, sienten que no dominan esta lengua, que tienen menos vocabulario que en su lengua materna y esto les agobia. Lo pueden vivir como un reto, y tener un estímulo; o como una dificultad, y hacen un bloqueo.

Otros desarrollan un tipo de alergia a los textos largos. Abandonan los libros y se pasan los cómics donde encuentran más información en los dibujos y muy poco texto tanto narrativo como en los diálogos.

Finalmente hay otro grupo que cuando descubren la lectura informativa o argumentativa se reconcilian con la lectura. Hacen mucha lectura que les permite aprender sobre un tema concreto o sobre el mundo con general. Y vuelve el sentido de la lectura y el goce.

La literatura infantil (cuentos y pequeñas novelas) no les suele convencer. Encuentran tramas muy sencillas, personajes poco elaborados, vocabulario muy sencillo... y la literatura juvenil puede tocar temas que todavía no les corresponden. No es sencillo acompañar estos niños y jóvenes en su proceso lector. Hacerles buenas propuestas es abrirles el campo de visión. Yo acostumbro a proponerles un libro de cada dos, de áreas que ellos no escogerían por desconocimiento: clásicos adaptados, poesía, teatro, otros temas... Tienen que leer un mínimo de 30 páginas, y si no les engancha pueden dejarlos y elegir uno ellos, pero no lo suelen hacer.

La lectura por placer es un gran acompañante a lo largo de toda la vida que nos permite vivir otras vidas, en otros tiempos, en otros espacios... que se combina con nosotros y nos ayuda a crecer.



martes, 7 de abril de 2026

Martes 7 de abril Volvemos a empezar

 

Hoy es el primer día de clase después de las Vacaciones de Semana Santa en Cataluña.  Volvemos a la “normalidad” después de unos días de fiesta que cada cual vive como puede/quiere/le dejan... y hoy, volvemos a la normalidad de horarios, clases, extraescolares, entrenamientos, ensayos... Y entramos en la recta final del curso, mucho más corta y pronunciada para los docentes y alumnos de Segundo de Bachillerato. Ahora, llenos de sueño o de energía (según las personas) y en cuanto entremos en la rutina, olvidaremos las vacaciones y quedarán como energía recargada, o no, y seguiremos nuestro día a día.

Hoy empezamos constatando una realidad: en Cataluña tenemos una normativa que reconoce muchos colectivos que necesitan una atención específica pero... no hay el acompañamiento de las acciones y la dotación económica que permita ponerlo en práctica. Podríamos decir que es como un brindis al sol, pero no. Si existe la ley y el reconocimiento de derechos se deben cumplir. Hace mucho tiempo que comentamos esta realidad desde las altas capacidades pero no somos los únicos. Hoy, recordamos que el día 2 de abril se celebró el Día del Autismo.

“Una sociedad justa no es solo la que reconoce la diversidad. Es la que garantiza derechos a todas las personas, especialmente a aquellas que tienen más dificultades para visibilizarse. Mientras las administraciones no hagan efectivos estos compromisos, el 2 de abril será una fecha de denuncia”.

Así acaba el texto escrito por la Federación Catalana de Autismo publicado el primero de abril de este año y que lleva por título: “Cuando los derechos existen pero no se aplican”. La Federación Catalana de Autismo la componen 38 entidades de autismo que actúan en todo el territorio catalán para apoyar, servicios especializados, específicos y de calidad, así como asesoramiento, para las personas con autismo/autistas y sus familias.

Las altas capacidades se encuentran en el mismo punto. En las escuelas dependemos de la buena voluntad de los docentes y a menudo estamos encallados entre niños que se invisibilizan y docentes que no ven porque no saben qué mirar. Pero no siempre esta es la situación. A estas alturas de curso tenemos muchos docentes que son conscientes que no están atendiendo a unos alumnos concretos pero no saben por dónde empezar. Hablar de “altas capacidades” da miedo o se banaliza, pero la realidad es la misma, la inatención real. Y entrando en el tercer trimestre algunos piensan que es mejor que lo hagan el próximo curso desde el inicio e intentarán acabar como puedan (spoiler: mal, para los alumnos en cuestión).

No tenemos que dejar pasar el tiempo. ¡Hoy es el día! ¡Hoy volvemos a empezar! Si necesitáis empezar a poneros en marcha, confirmar si lo estáis haciendo correctamente o planificar un tercer trimestre... llamadnos y hablamos de altas capacidades en la escuela o en el instituto. Somos especialistas en intervención educativa en altas capacidades desde 2014. Podéis conectar con nosotros escribiendo a atencioaltescapacitats@gmail.com o llamando al 646486159. Os responderemos desde Barcelona, pero atendemos en todo el territorio. Estamos a vuestra disposición.




jueves, 26 de marzo de 2026

Jueves 26 de marzo Pasión por el dibujo, o no


Muchos niños y jóvenes de altas capacidades cuando son pequeños no les gusta dibujar porque ven claramente que aquello que han trazado en el papel no es un perro. Les gustaría poder hacer una fotografía pero no es así, y por su relación con el perfeccionismo y la rigidez muchos de ellos dejan el lápiz y no lo vuelven a coger nunca más para dibujar. Incluso usan la expresión: “No me gusta dibujar” pero ésto lo que expresa es: “No sé dibujar, porque si supiera, me encantaría”.

Y así, muchos, cuando son algo mayores y ya tienen el trazo más trabajado entran poco a poco en el mundo del dibujo gracias a un padre dibujando, o a un tutorial de You Tube. Y cuando un ojo es un ojo, un árbol es un árbol y un perro es un perro... es fantástico y les encanta dibujar. Ahora, su mano y su ojo están coordinados y su cerebro, con una imaginación XXL, acaba de poner el lazo a un conjunto que puede llegar a ser excepcional.

Para entrar en este mundo os recomiendo un vídeo que se llama “La mariposa de Austin”. No sólo tenemos que trabajar el dibujo sino que también tendremos que trabajar la percepción del error, la tolerancia a la frustración, el perfeccionismo, la impulsividad... Realmente todas estas características las podemos trabajar de muchas maneras y también a través del dibujo desde una manera más directa o indirecta.

Una maestra de Plástica de Terrassa me decía refiriéndose a una niña de Segundo de Primaria: “es que lo que ella ve, no lo ve el resto de la clase; lo que ella hace, el resto de la clase ni se lo han planteado”. Estos niños que en el momento de pintar el cielo no usan el color azul sino que pintan una noche estrellada o con fuegos artificiales; o cogen colores naranjas y rosados para pintar un atardecer alguna vez han sido sancionados por aquellos maestros que no salían del cielo azul.

Cuando vemos algo que no casa... lo mejor es preguntar, porque a menudo hay una explicación; poco frecuente y evidente, pero hay una explicación.

Para algunos acaba siendo una afición fantástica pero los hay que necesitan más velocidad, no han tenido la tenacidad y constancia de ponerse y tal vez no se entrarán nunca. Quizás aterrizarán su área estética en otros ámbitos como la fotografía, la imagen por ordenador, el maquillaje o ve a saber... cada cual es cada cual.


lunes, 23 de marzo de 2026

Lunes 23 de marzo ¡Que se acabe, ya, el trimestre!

 

Vemos el final del trimestre muy cerca, pero no llega. Además, ahora ya hemos empezado a cerrar cosas, no aparecen elementos nuevos, es el momento de ordenar las hojas y de preparar la carpeta del trimestre en Infantil o en Primaria.

Algunos tienen la impresión que desde este momento empezamos a intentar estirar el tiempo como si fuera un chicle. Únicamente quedan dos horas, o una hora, de una materia concreta y vamos liquidando pero no acabamos de cerrar. Cómo dice la canción “Dices que te vas, dices que te vas; pero no te has ido”.

En una sociedad que valora tanto la inmediatez estos tiempos de espera parecen anacrónicos.

A menudo los docentes parece que únicamente ponen el foco en su materia y pierden la visión general. Cuando en la ESO cada hora entra un profesor nuevo, hay veces que no se da una buena coordinación. Cada cual tiene su punto de vista, que se traduce en una manera diferente a trabajar. Desde quien pone el examen el último día, hasta quien saca el pie del gas la última semana porque todo el mundo está cansado y ya se mascan las vacaciones. Estos últimos días pierden la intensidad. Una hora estiran, otra aflojan, hay quien ya no pone deberes, hay quién los pone sólo para hacer en clase, y quien aprovecha para poner una película... y el tiempo descafeinado va creciendo.

Algunos alumnos hacen la reflexión: si se trabaja hasta el viernes... ¿por qué no trabajamos de verdad hasta el viernes? O hasta jueves, y el viernes hacemos actividades de último día antes de vacaciones. Necesitan anticipación. Tener claro qué pasará, y que pase. Las medias tintas no les gustan nada.

Estamos entrando en la última semana y algunos ya sufren porque ahora no se acaba, y cuando volvemos, tocará hablar de las vacaciones y repasar lo que ya sabemos en Infantil y en  Primaria. Y ya resoplan por avanzado. Realmente, no se sienten escuchados, y muchas veces no quieren hablar porque creen que no servirá para nada. Hay que trabajar el vínculo con estos alumnos para que se sientan escuchados y que lo que dicen es tenido en cuenta. No hace falta que todo se ponga en marcha, pero sí que sea escuchado y valorado.

Quizás es el momento de preparar el terreno para la vuelta de vacaciones. Si hay que poner un punto y seguido, y modificar las condiciones para mejorar la situación, se puede hacer. El vínculo del tutor o tutora con el alumno de altas capacidades nos tiene que permitir identificar las necesidades de estos alumnos y perfilar la mejor intervención educativa. Crear expectativas y hacer una sola cosa es mucho mejor que estar estancados en la nada.

¡Empezamos! Podemos empezar con poner en la agenda las entrevistas sistemáticas de diez minutos semanales, de reloj. Pondremos una alarma a los ocho minutos para poder cerrar a los diez. Es mejor poco y sistemático que una sesión como una seta. Y ¿cuál es el objetivo de estas sesiones? Crear la confianza, la escucha activa que él o ella necesita. Y ¿de qué hablaremos en estas sesiones? Empezaremos por conocer al alumno, cómo aprende, cómo se siente en clase, si necesita algo, cómo lo haremos para comunicarnos cuando estemos en clase: mirada, sonreír, mano sobre el hombro... Quizás hasta ahora no lo hemos hecho pero podemos empezar después de vacaciones. Tomar nota de lo que hablamos nos permite llevar un registro y repreguntar la semana siguiente.



jueves, 19 de marzo de 2026

Jueves 19 de marzo Los Juegos de mesa

 

Los juegos de mesa dan mucho juego: aprender a seguir normas (cuando nos van bien y cuando no); proponer normas nuevas; crear estrategias; aprender a ganar, a perder, a colaborar; usar la impulsividad o tenerla que frenar; tener iniciativa o imaginación y conseguir que los otros te entiendan... hay juegos para todo. Son una fuente de buenos ratos.

Los juegos de mesa nos permiten un tiempo de desconexión digital fomentando una experiencia táctil, verbal o manipulativa. Muchos están alejados de las máquinas. Con los dados y las fichas, o con un lápiz y una libreta nos proponen un buen rato de diversión. Hoy algunos juegos de mesa usan tecnología, como el “Hitster” que nos permite sentir las canciones por después poder adivinar nombre, intérprete y año.

Los juegos de mesa nos permiten un tiempo de conexión social: en familia, con los amigos... Estar presente en este momento sin otras preocupaciones que el juego, sentarse al lado o ante alguien, mirar de conectar, establecer alianzas y estrategias o mantener tu posición. Hay juegos para todos los gustos.

En un tiempo en el que pagamos por uso y hacemos suscripciones; los juegos representan una posesión preciada que podemos compartir a lo largo de los años sin obsolescencia programada. El armario de los juegos es un espacio especial que nos dice cómo se vive o cómo se quiere vivir en una casa.

Los juegos de mesa son una fuente de gasolina mental. Los hay para todas las edades y número de jugadores. Nos pueden proponer retos intelectuales, fomentar la memoria, la velocidad, la habilidad, competir o colaborar, analizar, inferir, crear estrategias y sinergias... Entrar en una tienda de juegos es vivir una sobrestimulación total porque los hay de todo tipo, para todos los gustos y colores. La palabra que los puede definir es como a las personas: diversidad.

Los niños de altas capacidades, como todos, necesitan jugar.

Necesitan tiempo de juego libre y poder disfrutar de él. Para algunos es más importante preparar el escenario que jugar propiamente. Su juego puede consistir en preparar el escenario. Es interesante respetar este desorden que vemos desde fuera pero que él /ella entiende perfectamente. Había una casa a la que venía una persona a ayudar con la limpieza los miércoles. La norma era que martes por la noche tenía que estar todo recogido para que el  miércoles se pudiera limpiar. Cuando se concretó esta norma se acabaron todas las discusiones de jueves, viernes pidiendo un suelo limpio, cuando no era imprescindible. Tenemos que aprender a decidir las batallas que libramos.

También necesitan tiempo de juego regulado, y aquí entran los juegos de mesa. Unos son de azar y otros de estrategia. A menudo, en la vida están acostumbrados a ganar sin esfuerzo (sobre todo en la escuela). En los juegos puede ser la primera vez que encuentran contrariedades. Les tenemos que enseñar que no se acaba el mundo. Y no les tendríamos que dejar ganar para que no se enfaden, ni humillarlos para que aprendan. Nuevamente aparece el equilibrio, y en el centro está la virtud – como decían los clásicos.

No es fácil seguir normas cuando quieren hacer “la suya”, cuando ven claro lo que les beneficia... pero es un gran aprendizaje para la vida.

Los juegos de mesa tendrían que ser un tiempo buscado, preparado, disfrutado con los amigos y la familia. Se acercan las vacaciones y tendremos más tiempo... ¿os apuntáis?